ANUNNAKIS

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images (28)Según un mito babilónico y sumerio, los Anunnakis fueron los hijos de Anu, el cielo.  Anu, a su vez, era hijo de los hermanos Anshar y Kishar, dioses del cielo y la tierra respectivamente.  Anu era nieto de los dioses fangosos Lahamu y Lahmu, guardianes del templo en Eridu, en el cual tuvo lugar la Creación.  Lo que convierte a los Anunnaki en los bisnietos de los guardianes del templo de la Creación.

Enlil, señor del aire e hijo de Anu, sustituyó a su padre al frente del consejo de los Anunnakis y esta decisión provocó una disputa entre él y su hermanastro Enki, el señor de la tierra, dios triton del agua dulce, de la sabiduría, considerado por muchos como un alquimista.

Los dioses menores, rehusaron continuar trabajando para mantener la armonía del Universo y Enki creó a la humanidad para que ésta asumiera la responsabilidad de realizar las tareas que los dioses menores habían abandonado. 

Los Anunnaki, el alto consejo de los dioses y de Anu, fueron distribuidos por el planeta Tierra y el mundo subterráneo.

La reinvención del término los Anunnakis surgió en 1964, tras la publicación del libro Mesopotamia antigua: retrato de una civilización muerta, del asiriólogo Adolph Leo Oppenheim, quién popularizó este concepto que fue tomado por distintos blogs y personajes del mundo esotérico y de pseudociencias de Internet. Por otra parte, el escritor y conferencísta británico David Icke sostiene que los anunnaki son extraterrestres que continúan controlándonos a través de los gobiernos y las grandes fortunas.

Historias sobre el origen de la Humanidad hay muchas y van cambiando de cultura en cultura. Sin embargo, entre todos los relatos, hay ciertas características que se repiten como el mito de un primer hombre y una primera mujer, la crónica de un diluvio universal, etc.

De todas ellas, hay una sumamente cautivante: La de origen sumerio. Instalados en la confluencia de los ríos Tigris y Éufrates, en la zona de Mesopotamia (actual Irak), este pueblo, de origen desconocido, adoraba a unos dioses que procedían de las estrellas, los Anunnaki.

Su nombre significa, “Los que del Cielo a la Tierra descendieron” y todo lo que sabemos en cuanto a ellos se lo debemos al fallecido investigador Zecharia Sitchin, quien tradujo tablillas de arcilla de los sumerios y descubrió una historia cautivante. Si bien sus censuradores alegan que lo narrado en dichas tablillas sólo son mitos, Sitchin siempre creyó que lo contado realmente ocurrió. Habla de seres que llegaron a la Tierra hace muchos miles de años desde un planeta llamado “Nibiru” (mejor conocido como “Planeta X” o también “Hercólobus”), el cual se aproxima a esta parte del Sistema Solar cada 3600 años.

La razón, del por qué eligieron nuestro planeta para asentarse, fue que necesitaban oro en grandes cantidades para calentar su débil atmósfera.

Como Nibiru es un cuerpo celeste helado, necesitaban reflejar los rayos solares para obtener más calor. Descubrieron que la mejor fórmula para lograrlo era diseminar oro pulverizado en su atmósfera para que se obtuviera un efecto espejo.

Cuando llegaron a la Tierra, al principio, edificaron grandes ciudades y crearon una vasta industria minera. Sin embargo, con el correr del tiempo, los trabajadores se cansaron de trabajar en las minas y realizaron una huelga generalizada.

Una ingeniosa solución la dio uno de sus jerarcas, Enki, quien usó a los primates terrícolas para realizar experimentos genéticos con ellos. Así nació Adapa (¿Adán?), el primer prototipo del humano terrestre (¿Homo Sapiens?) producto de la mezcla de los ADN de primates y de anunnakis.

Con el tiempo, los humanos se multiplicaron y terminaron trabajando en las minas. Gracias a la ayuda de los Anunnakis, aprendieron a sembrar, se establecieron en ciudades y crearon templos para adorarlos.

Pese a lo anterior, hubo un buen porcentaje de estos extraterrestres que no querían a los humanos. Liderados por Enlil, hermano de Enki, quisieron borrar a nuestros antepasados a como diera lugar. De ahí la historia del Diluvio Universal que casi acabó con nuestra existencia. Sin embargo, el grupo que estimaba a los humanos nos ayudó a sobrevivir mediante un arca.

Los Anunnakis son alienígenas del planeta Nibiru, que pasa por la Tierra cada 3.600 años aproximadamente, en una órbita muy elíptica, entre Marte y Júpiter. Cuesta creer esto, es más, y quizás sea un engaño de ellos para que no sepamos verdaderamente su origen. 

Basada en la Teoría de los Antiguos Astronautas, después de traducir escritos en las tablas sumerias. 
Esta visita se remonta a miles se años atrás (445.000 años). Qué casualidad la fecha en que los antropólogos no encuentran el eslabón perdido. Pasamos de un homo erectus con más de un millón de años en la tierra, a de pronto realizar pirámides, menhires y estatuas gigantescas. 

Parecía que Sitchin había descubierto nuevas tablillas sumerias, que le habían hecho profundizar en el conocimiento de la Historia Anunnaki.

Hasta que un análisis más detenido, lleva a descubrir que esta obra, aunque fascinante, no proviene íntegramente de textos antiguos y, por lo tanto, no es ciento por ciento confiable.

Hay que tomar a «El Libro Perdido de Enki», más bien como una novela de Sitchin, que como un auténtico Génesis Sumerio (aunque sí contiene pasajes tomados de textos antiguos).

Pese a todo, es considerando recomendable el libro de Sitchin, y su adaptación para la serie documental a partir de la Parte 11, la cual resulta fascinante; incluso para aquellos escépticos a ultranza, que ni siquiera estén dispuestos a aceptar que los Anunnaki hayan sido Extraterrestres, pero que sepan disfrutar una historia que supera casi cualquier obra de Ciencia Ficción conocida.

Los textos sumerios hablan de un planeta Nibiru, que como un cometa, se mueve en una órbita elíptica, larga y angosta, con un período de revolución de 3600 años, y que ese planeta es el hogar de los Anunnakis. 

Por lo tanto el planeta, durante más de 3000 años, está tan lejos del sol que todo debe estar congelado allí. ¿Cómo pueden vivir en un mundo así? 

La respuesta sería que son seres multidimensionales, tal vez 5-dimensionales. Se dice que son de naturaleza reptil. Nosotros somos tridimensionales, podemos percibir tres dimensiones espaciales y pensar sólo en tres dimensiones. Parece que los Anunnaki nos han hecho así para que no los percibamos a ellos, a menos que aparezcan en su forma tridimensional. 

Su cuerpo tridimensional está en el largo periodo en que el planeta está lejos del Sol – aparentemente durante más de 3000 años – en un cierto estado de hibernación, y luego actúan en otras dimensiones, invisibles para nosotros. En los tiempos cuando están más cerca del sol, nos han visitado en su forma tridimensional y de la que se relata en los textos sobre las tablillas de arcilla sumerias. 

Sin embargo, influyen en nosotros invisiblemente desde otras dimensiones y desean controlar cómo van las cosas en nuestro planeta y manipularnos a su manera, en la política, en una ciencia controlada (dejando de lado cosas que no quieren que sepamos) y en los negocios. 

Ellos necesitan energía de vida. Podrían haberla tenido de dimensiones aún más altas, pero en lugar la toman de nosotros y quieren mantenernos como una especie ” ganado de ordeño” para tales energías, pero sin que seamos conscientes de ello. Nosotros no debemos saber lo que está pasando. 

Lo hacen de esta manera porque ellos mismos se separaron de su origen divino, mataron a los creadores principales. No pueden esperar obtener energía de allí. Les encanta la brutalidad – la lucha, la guerra, la violencia, el derramamiento de sangre y la muerte violenta. Porque cuando un ser humano muere violentamente, su cuerpo normalmente sigue lleno de energía vital.   

Esta energía es liberada en el momento de la muerte y los Anunnakis pueden recogerla. Pero cuando alguien muere consumiéndose o de debilidad de vejez, casi no hay ninguna energía para “cosechar”. 

¿Qué crees tú?



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VIOLENCIA

violenciaElegí este tema por que fue el que sugirió alguien mientras estábamos reunidos el lunes pasado.

Pensé que es un tema que podríamos tratar ya sea para ayudar a quién lo está viviendo o para escuchar a quién quiera contarnos su experiencia.

La violencia es algo que siempre existió.

Pero ahora pareciera que se ve más.

¿Será que se muestra más o que llega más lejos que antes?

Hay dos tipos de violencia: la física y la verbal.

Las dos dejan sus secuelas.

Algunos ejercen los dos tipos de violencia otros solo una.

Pero como siempre lo que buscamos es ayudar ¿Cuál es la solución?

Como todo conflicto o problema es cuestión de buscar el origen.

Toda persona violenta tiene un problema que lo hace desbordar.

El problema puede venir desde su infancia, repitiendo patrones, por adicciones (alcohol o drogas) o por situaciones presentes.

Cuando fueron criados con violencia algunos se dan cuenta que ese no es el camino, pero otros se creen que así se educa.

Muchos niños se acostumbran a buscar sus límites de esa manera.

Cuando se les habla no escuchan.

Parejas que no dialogan, o que comienzan con la violencia verbal y luego van a la física.

Niños que tienen que vivir con sus padres peleándose.

Ahora muchas parejas ante los problemas se separan, evitando ser maltratadas.

Hay muchos centros de ayuda para quienes no pueden dejar el alcohol o los distintos tipos de droga.

Es cuestión de pedir ayuda para poder dejar la adicción o como familiar de un adicto.

Para aquellos que sufren de violencia ante distintos problemas que surgen.

Recuerden que como es adentro es afuera.

Si logran la paz interior, lograrán tener la paz exterior.

Saber distinguir lo importante de lo que no lo es.

Muchos se enloquecen por tener y tener.

El cuerpo que descansa y se relaja raramente es violento.

Los que son escuchados y entendidos raramente continúan violentos.

La violencia es generada por falta de contención.

Generada por carencias económicas o afectivas.

Muchas personas pueden ser pobres y no son violentas.

La violencia muchas veces se genera por la desigualdad.

Se genera por la falta de solidaridad de muchas personas, que tienen mejor a sus perros que a lo que ellos tienen a sus hijos.

También lo genera el dar en vez de enseñar a generar.

Pretenden que todo se les de sin ningún trabajo.

La violencia también lo genera el no ser escuchado, el ser ignorado.

Podríamos pasar horas hablando de violencia pero lo importante es que nosotros no la generemos, que no permitamos ser agredidos, que escuchemos dando paz y amor a los demás.

¿Qué haces tú?