HO’OPONOPONO

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images (33)Que podamos practicar el Hoʻoponopono ese arte hawaiano muy antiguo de resolución de problemas basado en la reconciliación y el perdón.

Existen otras prácticas de perdón similares en islas de Oceanía como Samoa, Tahití y Nueva Zelanda. Tradicionalmente, el ho’oponopono es practicado por sacerdotes de curación o “kahuna au” entre los miembros de la familia de una persona que está físicamente enferma. Las versiones modernas se llevan a cabo dentro de la familia por el miembro de más edad, o por el propio individuo.

Se define en el diccionario hawaiano como “higiene mental: conferencias familiares en donde las relaciones se corrigen a través de la oración, discusión, confesión, arrepentimiento, compensación mutua y el perdón”

Literalmente, ho ʻo  es un vocablo utilizado para convertir en verbo al sustantivo siguiente.

En éste caso transforma en verbo al sustantivo “ pono “, que es definido como “bondad, rectitud, moralidad, cualidades morales, procedimiento apropiado o correcto, excelencia, bienestar, prosperidad, beneficio, condición verdadera o natural, deber, adecuado, propio, justo, virtuoso, equitativo, beneficioso, exitoso, en perfecto orden, preciso, correcto, facilitado, aliviado, deber, necesario.”

Ponopono es definido como “enderezar; poner en orden o en forma, corregir, revisar, ajustar, enmendar, regular, arreglar, rectificar, ordenar, arreglar ordenada o pulcramente.”

Comenzó como una costumbre en donde los miembros de una familia se reunían con otros miembros de su familia no tan inmediatos donde “ponían en orden” relaciones familiares disfuncionales.

Algunas familias se reunían diaria o semanalmente, para prevenir que surgieran problemas. Otros cuando alguna persona se enfermaba, creyendo que la enfermedad se debía a la tensión de la ira, culpa, recriminaciones y falta de perdón.

Kupuna Nana Veary escribió que cuando cualquiera de los niños en su familia se enfermaban, su abuela preguntaba a los padres: “¿Qué han hecho?”. Creían que solamente se curaría con el perdón entero de la familia completa.

El proceso comienza con oraciones. Se hace una declaración del problema y se discute la transgresión.

Se espera que los miembros de la familia resuelvan los problemas y cooperen, no que se aferren a los errores cometidos.

Se toman uno o más momentos de silencio para reflexionar en el enredo de emociones y lesiones.

Los sentimientos de todos son tomados en cuenta. Después se confiesan, arrepienten y perdonan. Todos liberan al otro, lo sueltan. Se desprenden del pasado  y juntos concluyen el evento con un festejo, que simboliza la liberación.

Otra variante para la finalización del hoʻoponopono se representa dándole algo a la persona perdonada.

En 1976 Morrnah Nalamaku Simeona, considerada como una sacerdotisa sanadora o kahuna lapaʻau, adaptó el hoʻoponopono tradicional, de perdón familiar mutuo, a las realidades sociales de nuestros días.

Para ello lo extendió tanto a un proceso de resolución para problemas sociales en general fuera de la familia como a una auto-ayuda psico-espiritual, en lugar de a un proceso grupal.

La versión de Simeona está influenciada por su educación cristiana (protestante y católica) y sus estudios filosóficos sobre la India, China y Edgar Cayce. Como en las tradiciones hawaianas, ella enfatiza la oración.

Y a diferencia de las tradiciones hawaianas, ella describe los problemas como los efectos de Karma negativo, diciendo que “tienes que experimentar por ti mismo lo que le has hecho a otros” y tú eres el creador de tu vida y de tus circunstancias.

Cualquier acto incorrecto es memorizado dentro de uno mismo y reflejado en cada entidad y objeto que estuvo presente cuando la causa ocurrió.

Como las leyes de causa y efecto predominan en todo lo vivo y todas las vidas, el propósito de su versión es principalmente “liberar experiencias infelices y negativas en reencarnaciones pasadas y resolver y quitar traumas de los ‘bancos de memoria’.” 

Las ataduras kármicas entorpecen la evolución mental, por lo cual “la limpieza (kármica) es un requisito para la expansión de la conciencia.”El usar su proceso de 14 pasos disolvería esas ataduras. Ella no utilizó mantras ni ejercicios de condicionamiento.

Sus enseñanzas incluyen: hay un Creador Divino que se ocupa de los motivos altruistas de los hombres, “cuando la frase ‘así sea’ es usada después de una oración, quiere decir que el trabajo del hombre termina donde comienza el de dios“

La ‘auto identidad’ significa por ejemplo que durante el hoʻoponopono hay tres yoes o aspectos de la conciencia equilibrados y conectados con el creador divino.

Distinto a las oraciones egoístas, las “oraciones altruistas como el hoʻoponopono, donde también se reza por la liberación de otras entidades y objetos, alcanzan el plano divino o cosmos gracias a sus altas vibraciones.

Desde ese plano la energía divina o mana vendría” lo que transformaría la parte dolorosa de la memoria de malas acciones en todos los participantes en “luz pura”, en cualquier plano en que existan; “todos son liberados” Mediante esta transmutación mental los problemas pierden la energía para efectos físicos y la sanación o equilibro comienzan. En ese sentido, el mana de Simeona no es el mismo Mana al que se refieren tradicionalmente las creencias polinesias.

Después de que Simeona falleciera en 1992, sus antiguo estudiante y administrador Ihalekala Hew Len, fue co-autor de un libro junto con Joe Vitale llamado “Cero Límites” (Zero Limits) donde se refieren a las enseñanzas hoʻoponopono de Simeona.

Len no pretende ser kahuna. En contraste con las enseñanzas de Simeona, el libro dice que el objetivo principal del hoʻoponopono es alcanzar “el estado de cero, en donde habría cero límites. Ninguna memoria. Ninguna identidad.” Para alcanzar éste estado llamado ‘Self-I-Dentity’ (auto-yo-dentidad), uno debe repetir constantemente el mantra, “Lo siento mucho. Por favor, perdóname. Te amo. gracias.” 

Está basado en el principio de 100% responsabilidad,  tomando la responsabilidad por las acciones de todos, no solamente por las propias.

Si uno fuera a tomar completa responsabilidad por su propia vida, entonces todo lo que uno vea, escuche, saboree, toque, o experimente de cualquier forma sería nuestra propia responsabilidad porque está presente en nuestra propia vida.

El problema no sería con nuestra realidad externa sino con nosotros mismos. Para cambiar nuestra realidad necesitaríamos cambiarnos a nosotros mismos

¿Qué estas dispuesto a cambiar?

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TIEMPO PARA JUGAR

images (12)El tiempo para jugar es por excelencia, el de la niñez.

Aunque en los tiempos que estamos viviendo nos encontramos con niños que no juegan.

Niños cuyos padres se ocupan de darles tantas capacidades, en donde su agenda esta cargada de actividades (inglés, computación, danza, violín, etc.). En donde llega fin de año y están estresados y agotados como los adultos.

Otros que los dejan jugar todo el día.

Yo creo que como siempre digo, el equilibrio es lo mejor.

Pero que pasa con nosotros adultos.

Endurecemos nuestro corazón de tanto esconderlo y ocultarlo para que nadie vea nuestros sentimientos, entonces la oscuridad se apodera de nuestra alma, a duras penas creemos en el amor, incluso nos sentimos ridículos cuando intentamos jugar a lo que sea. Muere nuestro niño interior y nos convertimos en adultos. Podemos ser adultos sin eliminar a nuestro niño interior.

¿Jugamos en algún momento?

 ¿A que jugamos? Los que tienen niños en la casa pueden jugar con suerte. Otros ni siquiera así, les hacen jugar solos, con otros niños o esperar que se desocupen siempre están ocupados.

Entonces de lo que tenemos que ocuparnos es de generar tiempo para jugar.

Jugar a la play, jugar en línea, jugar ajedrez, ¿será lo mismo?

Jugar como competencia o lo importante es jugar conectándonos con nuestro niño interior.

Jugar dejando volar nuestra imaginación.

Las actividades, las obligaciones se van apoderando de nuestras vidas y cada vez hay menos tiempo libre.

Ese tiempo sin horarios, sin reglas, donde te dejas llevar por el placer, por el disfrute y la alegría.

Si tenemos niños ellos nos pueden ayudar a jugar, pero también nosotros podemos buscar a nuestro niño interior y enseñarles juegos que jugábamos nosotros.

En un mundo tan tecnológico es divertido para ellos compartir juegos sin cable, ni baterías. Armar cometas, valeros., trompos, teléfonos con latas.

Jugar a la rayuela, a dígalo con mímica, pan y queso,  piedra, papel y tijera o a la escondida.

El cuerpo y el cerebro  necesitan cierto alivio de exigencias y expectativas. El descanso y el juego ayudan a mantenernos sanos y listo para seguir aprendiendo o cumpliendo.

El tiempo sin estructura permite que podamos tomar decisiones.

Si estamos acostumbrados a un horario intenso tal vez te sientas un tanto perdido si tiene que hallar algo que hacer por cuenta propia. Pero necesitamos la experiencia de tomar nuestras propias decisiones. Permitirnos algún tiempo libre, para ocuparnos y entretenernos.

Tanto los niños como los adultos necesitamos tiempo para reflexionar para encontrarnos con nosotros mismos. Al jugar podemos permitirnos conectar la información nueva con lo que ya sabemos. El juego también puede ayudar a dominar situaciones estresantes. A “soñar despierto,” así podríamos hallar maneras de resolver un problema.

Animando a la creatividad. Con cajas vacías o materiales descartables. Cocinando, armando rompecabezas o construyendo modelos. Gozando al sentirse competentes y al jugar con otras personas.

Con experiencias al aire libre. Dando paseos, jugando con la pelota, trabajando en el jardín, patinando, esquiando, yendo al jardín o simplemente hallando cosas para hacer en el patio de atrás.

Jugar a juegos. Juegos de naipes y de tableros y juegos físicos ellos animan a la interacción amistosa y fortalecen las relaciones.

Jueguen sin estructuras volando su imaginación.

Caminen o monten bici, vayan a museos, lugares interesantes.

Halle tiempo para soñar despiertos, platicar, escuchar, abrazarse y relajarse.

¿Juegas?¿Tú que haces contame?