COMO ENCONTRAR EL CAMINO DE LA ABUNDANCIA

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images (21)Descubriendo que para obtener riqueza sin límites, basta desearlo.

Afirmando que la abundancia es nuestro estado natural y que todo el universo físico es hijo de un campo de posibilidades ilimitado.

La conciencia de riqueza es un estado mental.

Si vives preocupado por la cantidad de dinero que deseas y en consecuencia, no tienes en cuenta lo que posees, en realidad eres pobre.

Cada fracaso es un escalón que nos acerca a la meta.

El fracaso no existe.

En realidad son  posibilidades para aprender hacer las cosas bien.

El conocimiento de nuestros valores naturales es el camino que nos lleva a la abundancia.

Si logramos recuperar la esencia de nuestras virtudes seremos ricos. 

Sólo necesitamos recuperar el recuerdo de lo que ya conocíamos.

Prestar más atención al conocimiento que a la Abundancia.

Cuanto más persigas al Conocimiento, la Abundancia te perseguirá más a ti. Te seguirá donde quiera que vayas, y nunca te abandonará. Y tendrás para siempre esa abundancia que deseas.

El conocimiento, el deseo y el espíritu tienen fuerza y esa fuerza dentro de cada ser, es la clave para crear abundancia. 

La abundancia es la experiencia en la que nuestras necesidades se satisfacen con facilidad y nuestros deseos se cumplen espontáneamente.

Sentimos alegría, salud, felicidad y vitalidad en cada momento de nuestra existencia. 

El conocimiento da la capacidad de satisfacer cualquier deseo, de adquirir cualquier objeto material, y de gozar de la plenitud y de la felicidad, cualquiera sea el límite a que aspiremos. 

Todos somos cuerpos pensantes en un universo pensante. Y, de igual manera que el pensamiento se proyecta en las moléculas de nuestro cuerpo, los mismos impulsos de energía e información se proyectan como sucesos en el espacio-tiempo de nuestro ambiente. 

Tras la apariencia visible del universo, más allá del espejismo de las moléculas, o ilusión del mundo físico, hay una matriz invisible, constituida por la nada.

Esa nada invisible guía, gobierna y obliga en silencio a la naturaleza a expresarse a través de una creatividad infinita, de una abundancia infinita, y de una exactitud sin errores en incontables diseños, modelos y formas.

En apariencia, todo eso nos sucede pero, en niveles muy primarios, nosotros hacemos que sucedan. 

Los impulsos de energía e información que crean nuestras experiencias se reflejan en nuestras actitudes hacia la vida.

Y esas actitudes son el resultado de impulsos auto-engendrados de energía e información.

Podemos ir dando los pasos de la A a la Z para crear abundancia.

Con la “A” de absoluto, abundancia, autoridad. Sabiendo que el universo es campo fértil de todas las posibilidades. Que somos un área que incluye todas las posibilidades. Desde este nivel, podremos crear cualquier cosa. Nuestra naturaleza esencial, nuestro ser interior, es la autoridad definitiva. Es riqueza en sí misma, genera la diversidad infinita y la abundancia del universo. 

Con la “B” de bondad, lo bueno que con el tiempo crece más y más, evolucionando hacia lo mejor en todos los aspectos y, por último, nos brinda lo mejor de todo. 
Con la conciencia de abundancia aspiramos sólo a lo mejor. Si aspiramos solo a la excelencia, el universo responderá dándonos lo mejor. 

Con la “C” de caridad y carencia de preocupaciones. Si tenemos mil millones de dólares en el banco, si no carecemos de preocupaciones, y de la caridad, seremos pobres. La conciencia de riqueza es un estado mental. Si vivimos preocupados por la cantidad de dinero que deseamos, y no tenemos en cuenta lo que poseemos, en realidad somos pobres. 
La carencia de preocupaciones lleva a la caridad y al deseo de compartir, pues la fuente de la que proviene es infinita, ilimitada e inagotable. 

“D” representa la ley de la demanda de servicios. El servicio que podamos prestar, siempre habrá una demanda de él. Cómo puedes servir y ayudar te lo dirá tu interior. Al hallarlo, descubrirás que existe una demanda para el servicio que estás en condiciones de brindar. 
“D” también simboliza el dharma. Cada uno de nosotros tiene un dharma, un objetivo en la vida. Cuando estamos en el dharma, disfrutamos de nuestro trabajo y lo amamos. 

“E” de la euforia por el éxito de los demás, en especial de tus competidores y de quienes se consideran tus enemigos. 
Cuando te regocijes por su éxito, tus competidores y enemigos se convertirán en ayudantes. 
Espera siempre lo mejor y verás que la expectativa contiene en sí misma ese resultado. 

“F” de que en todo fracaso se oculta la semilla de un éxito. En la manifestación de lo material por lo inmaterial, de lo visible por lo invisible, el principio de la realimentación. 
Recordemos que los fracasos son peldaños que nos acercan a la meta. Que el fracaso no existe. Lo que llamamos así sólo es un mecanismo mediante el cual podemos aprender a hacer las cosas bien. 

“G” de gratitud, generosidad, dar gracias a Dios, La gratitud y la generosidad son características naturales de una conciencia plena. 
Puesto que sólo debemos perseguir la excelencia, según el principio de que primero lo mejor, tomemos a Dios como modelo, no hay nadie más rico que Dios, pues Él es el campo de todas las posibilidades. 

H de hacer que cada ser humano con quien estemos en contacto sea feliz. Que brindemos dicha, a nosotros y a quienes nos rodean. Porque la felicidad es el fin último.

Cuando buscamos dinero, o una buena relación, o un excelente trabajo  , lo que en realidad buscamos es la felicidad, y cometemos el error de no ir, en primer lugar, en busca de la felicidad. Si lo hiciéramos, todo lo demás vendría por añadidura.

I  de Intento, o Intención, adoptar una decisión inquebrantable, de la que no es posible retroceder. Simboliza la unidad de propósito. Es un objetivo definido, al que no se oponen deseos o intereses que entren en conflicto con él.

Para adquirir riquezas o cualquier otra cosa en el universo de lo físico, hay que intentarlo, decidirse a procurarlo. La decisión es inmutable, con un propósito fijo, y nada habrá de contradecirla. El universo se hace cargo de los detalles y organiza las oportunidades. Uno sólo se limitará a estar alerta a esas oportunidades.

J de No Juzgar

Cuando seguimos el impulso de clasificar todo en bueno o malo, en correcto o equivocado, en nuestra conciencia no hay silencio. Si nos deshacemos del peso del juicio, el diálogo interior comienza a acallarse, y en consecuencia resulta más fácil acceder a la brecha.

Es importante apartarse de definiciones, etiquetas, descripciones, interpretaciones, evaluaciones, análisis y juicios, todo ello genera turbulencia en nuestro diálogo interior.

K – El karma positivo del conocimiento

EL conocimiento (el poder organizador inherente al saber), sea de la clase que sea, se metaboliza de modo espontáneo y trae consigo un cambio en la conciencia, por medio del cual pueden crearse nuevas realidades.

Familiarizarse con el conocimiento que surge creará espontáneamente las condiciones para la abundancia de todo tipo.

L de Libertad de amar

Amate a ti mismo. Ama a tu familia. Ama a tus clientes. Ama a todos. Ama al mundo. No hay poder más intenso que el del amor.

También simboliza la laboriosidad como estilo de vida, condición previa para que la abundancia comience a fluir.

M – El Manantial de las Monedas

Ganar dinero para otros, ayudar a otros a ganarlo, porque ayudar a otros a hacer dinero, y contribuir a que otras personas colmen sus deseos, es un modo seguro de obtenerlo uno mismo y, además, de satisfacer los propios sueños con más facilidad.

“M” también se refieren a motivar. La mejor manera de motivar a otras personas a que nos ayuden a satisfacer nuestros deseos consiste en contribuir a satisfacer los de ellas.

N – Decirle No a la negatividad

Cada vez que nos asalta un pensamiento negativo, decimos: “Nada de eso”, y pensamos en otra cosa.

No acercarnos a personas negativas, pues esa es la clase de gente que mina nuestras energías. Rodéate de amor y de positividad, y no permitas que se genere negatividad en el ambiente en el que te desenvuelves.

O – La vida es la coexistencia de los valores Opuestos.

El gozo y la pena, el placer y el dolor, arriba y abajo, calor y frío, aquí y allá, luz y oscuridad, nacimiento y muerte. Toda experiencia ocurre por contraste, y cada uno de esos términos carecería de significado sin el otro.

Cuando en nuestra conciencia surge una serena conciliación, un aceptación de la coexistencia vital de los valores opuestos, dejamos de juzgar. Vemos al conquistador y al conquistado como los dos polos del mismo ser. No enjuiciar trae el apaciguamiento del diálogo interior, lo que abre la puerta a la creatividad.

“O” también de la oportunidad de una comunicación franca y abierta. Cada contacto con otro ser humano es una oportunidad para el crecimiento y la satisfacción de los deseos… basta con estar alerta a las oportunidades, a través de una conciencia cada vez más despierta. La comunicación abierta y franca deja abiertos los canales para concretar oportunidades.

P – El propósito en la vida, y la Potencialidad pura.

Estamos aquí para cumplir un propósito, y a nosotros nos corresponde descubrir cuál es. Una vez que conocemos ese propósito, su conocimiento nos lleva a comprender que somos auténtica potencialidad.

Es indispensable tener la capacidad de expresar nuestro propósito en los términos más simples.

El conocimiento de nuestro propósito abre la puerta al campo de la pura potencialidad, pues en el interior de nuestro deseo habitan las semillas y los mecanismos para su satisfacción.

Q – El Qué interrogante, la búsqueda del Quid de la cuestión

Poner en tela de juicio el dogma, la ideología, la autoridad exterior a nosotros. Romper la hipnosis del condicionamiento social, cuestionar lo que se da por sentado, lo que la gente asume como verdadero.

R – Recibir es tan necesario como dar

Recibir con elegancia es una de las formas de la dignidad de dar. Quienes no saben recibir , en realidad son incapaces de dar.  Dar y recibir son aspectos diferentes del flujo de energía del universo.

No necesariamente nos referimos a dar y recibir cosas materiales. Recibir un cumplido, una manifestación de admiración o de respeto, también indica la capacidad de ofrecer a los demás. Y la falta de respeto, de cortesía, de buenos modales, o de admiración, genera un estado de pobreza, al margen de la cantidad de dinero que uno tenga en el banco.

S – El servicio que debe prestar el dinero

El dinero es como la sangre:  tiene que fluir. Acumularlo y aferrarse a él enturbia la vida. Para que crezca, hay que ponerlo en circulación, pues de lo contrario se bloquea y causa daño, igual que la sangre coagulada.

El dinero es energía vital que intercambiamos y usamos, como resultado del servicio que brindamos al universo.  Para que siga llegando a nuestras manos, tenemos que mantenerlo en circulación. 

T – La Trascendencia, el Tiempo infinito de la conciencia, el Talento

Sin trascendencia la vida carece de belleza. Es necesario traspasar todas las fronteras. Más allá de hacer las cosas bien o mal, hay un territorio. La práctica de la meditación, estabilidad interior, ese silencio que permanece en mí, y ninguna vivencia externa logra enturbiar la conciencia y la experiencia de mi propio ser.

“T” de  tiempo infinito de la conciencia, en oposición a la conciencia del tiempo. La conciencia temporal surge cuando trocamos el propio ser por la imagen del ser. Esta imagen es una máscara social, tras el cual nos ocultamos. Ese tiempo ligado a la conciencia, que sufre la influencia del pasado, y de la ansiedad y el miedo al futuro. La conciencia del tiempo está siempre cargada de culpa y de pena, y tiene sus raíces en el temor. Provoca aislamiento, vejez y muerte.

Concentrémonos en el presente y, a medida que se presentan las situaciones, las respuestas acudirán a nosotros. Es también un estado de satisfacción. El ser no habita en el reino del pensamiento, sino en la brecha entre los pensamientos. El alma universal nos murmura suavemente desde ese lugar, la intuición. La conciencia temporal está en el intelecto. EL tiempo infinito de la conciencia, en cambio, está en el corazón, se siente.

“T” del talento para llevar la creatividad al máximo, y brindar el mejor servicio, conviene desarrollar un banco de talentos, o un conjunto de individuos, cada uno de los cuales posea una habilidad única, y que, al sumar esos talentos, se obtenga algo superior a la suma de las partes.

Y faltaría agregar el traspaso de un diezmo. Desprendernos de cierta porción de nuestros ingresos, sin condiciones ni ataduras. Cuando uno da, se produce un vacío que atrae más aún de lo que se cedió.

U – La comprensión de la Unidad

El sentido de la unidad es un estado de iluminación en que traspasamos la máscara de la ilusión, que es la que provoca separación y fragmentación. Tras la separación externa, existe un campo unificado de integridad. En este caso, el observador y el paisaje son una unidad.

Experimentamos el sentido de la unidad cuando nos enamoramos, cuando estamos en contacto con la naturaleza, contemplando las estrellas o caminando por la playa, escuchando música, bailando, leyendo poesía, orando, o en el silencio de la meditación.

V – Los valores

Verdad, integridad, honestidad, amor, fe, devoción y belleza.

Sin valores, hay confusión y caos. Si los valores se desintegran, todo se desintegra. La salud se desintegra, la pobreza domina a la riqueza, y las sociedades y las civilizaciones se derrumban.

Cuando prestamos atención a los valores que la sociedad siempre consideró sagrados, del caos, surge el orden, el campo de potencialidad pura de nuestro interior se vuelve todopoderoso, y crea todo lo que desea.

W – Las Walkirias que manifestaban abundancia sin preocupaciones

La conciencia de la abundancia significa ausencia de preocupaciones monetarias.

Una vez comentaban con el maestro, Maharishi Mahesh Yogi, un proyecto para la paz mundial y alguien le preguntó de dónde saldría el dinero necesario para financiarlo, y el maestro respondió sin vacilar: “Del lugar donde esté en ese momento

X – representa el Xilofón

que con sus melodiosos sonidos, en sus diversas modulaciones y longitudes, nos permite expresar un sincero agradecimiento y nuestro aprecio a todos los que nos ayudaron. Nunca debemos fingir que valoramos algo, pero si lo sentimos tenemos que demostrarlo. La expresión de la gratitud es una fuerza tan poderosa que crea más de lo que ya recibimos.

Y – El Yunque donde se labra el vigor juvenil

Cuando la identidad de lo que somos se refiere al ser, nos sentimos sanos. Si nos identificamos con objetos, ya sean situaciones, circunstancias, personas o cosas, cedemos nuestra energía al objeto de referencia. El resultado es que sentimos déficit de energía y de vitalidad.

En cambio, cuando nuestra identidad proviene del ser, conservamos la energía en nosotros mismos. Nos sentimos fuertes, poderosos, y experimentamos el vigor de la juventud

Z- El Zenit, el punto más alto del gusto por la vida.

Significa apreciar la vida en toda su vitalidad y exuberancia. Es saber que sólo existe una vida, que se expresa en multitud de formas.  Y que vida consiste en saber que el poder existe en este preciso momento. Es saber que yo soy vida, que Tú eres vida, que todo es vida, y vida es todo lo que hay.

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AMOR COMPASIVO

compasionLa única forma de comenzar el verdadero viaje de la vida es sentir el amor compasivo y el respeto por nosotros mismos y luego tomar acción.

Nunca llegaremos a sentirnos totalmente seguros.

Se trata de desarrollar amor compasivo y tomar acción.

Encontrarnos con nuestros propios límites y con nuestro deseo de aferrarnos a algo y ver que hay más amor compasivo, más respeto por nosotros mismos, más confianza, que necesita ser reconocida.

Y luego trabajar en ello, simplemente, seguir tomando acción.

Cultivar la apertura y un gran corazón que nos permitan ser menos y menos dependientes.

Comenzar por saber en el lugar que estamos.

Observar a nuestro niño, sin criticarlo, con humor y generosidad, aprendiendo a hacernos amigos de nosotros mismos.

Tener la confianza para dar un nuevo paso.

Sentir siempre esa mano que nos apoya, esa motivación para cultivar esa compasión amorosa.

Darnos cuenta que así vamos creciendo, avanzando, siendo más completos y enteros.

El único real obstáculo es la ignorancia.

El negarnos a mirar toda la realidad, el saber donde estamos y que podemos lograr más.

Lograr amarnos más a nosotros, abrirnos más, saber que necesitamos realmente.

Trabajar con los obstáculos es el viaje de toda nuestra vida.

Vencer los miedos, pero con un corazón tierno y palpitante, al dar un paso hacia lo desconocido.

Darnos cuenta de esos miedos y la necesidad de seguirlos trabajando.

El miedo y la resistencia que no son reales obstáculos, sino lo son la ignorancia y el negarnos a reconocer nuestra tarea pendiente.

Si no nos enfrentamos a nuestros miedos, a nuestros obstáculos.

Todos los días se transforman en una rutina, en donde cada día estamos con más miedos y siendo cada día más tímidos e inseguros.

Tenemos que estar continuamente despiertos, tomando acción, abriéndonos, avanzando.

Por momentos nos acompañará el miedo, el resentimiento y las dudas, pero al ir creciendo iremos aprendiendo a quitarnos esas armaduras que nos hacían sentir tan seguros.

Nos enfrentaremos con lo que nos paraliza y tomaremos coraje y nos conectaremos con nuestro verdadero potencial.

Realizaremos todo lo que somos capaces y sabremos cuando es suficiente por el momento.

Así estaremos más despiertos y conectados con nuestra esencia, soltándonos y abriéndonos al mundo.

El tratar de protegernos, encerrarnos es sinónimo de inseguridad, miseria y sufrimiento.

Nos deja en un lugar muy pequeño, doloroso e introvertido que se hace más y más claustrofóbico y más y más miserable a medida que envejecemos.

Si tenemos 50 años y vivimos quitándonos lo que nos limita seguiremos creciendo cada día más.

Si vivimos protegiéndonos de todo cada día estaremos más limitados y no cambiaremos más.

Tendremos un patrón mental que no podremos detener, por el resto de nuestra vida.

Si le tenemos miedo a algo y nos quedamos con esa idea, quedaremos atrapados.

 Es importante abrirnos, soltarnos, enfrentarnos a situaciones que nos toca atravesar y vincularnos con nuestros pensamientos y emociones.

No existe la vida adecuada o perfecta la que nos toca vivir es la que nos mostrará lo que debemos saber para aprender y tomar acción.

Tenemos una determinada vida, y cualquiera la  familia que tengamos y las personas que nos rodean son las adecuadas para que nos vayamos liberando de nuestras limitaciones y armaduras.

Podemos aprender con la familia.

Desde el amor nos ofrecemos la sabiduría de no caer en la auto- compasión, dándonos cuenta que el sentirnos mal es una oportunidad para crecer y que todos atravesamos por esa experiencia.

Que si alguien opina sobre nuestras armaduras es momento de observarnos y ver que nos duele y permitir liberarnos e iluminar nuestras vidas.

La práctica de cada día es simplemente desarrollar una completa aceptación y apertura a todas las situaciones y emociones de los demás y hacia los demás.

Vivenciar todo completamente, sin reservas ni bloqueos, de modo que nunca nos retiremos o centralicemos en nosotros mismos.

El AMOR COMPASIVO es la expresión natural de mi Ser. YO SOY, pienso, siento, expando, vivencio, irradio, ilumino y estoy lleno de AMOR COMPASIVO en todo lo que hago, oigo, siento, veo, saboreo y huelo.

El AMOR COMPASIVO ahora se expande en círculos, envolviendo e inundando todo a mi alrededor hasta cubrir el planeta tierra.

Dios es AMOR COMPASIVO, y como sólo existe Dios, sólo creo en el AMOR COMPASIVO.

No hay ninguna expresión de mala voluntad que pueda dañarme. Todos los que me rodean y tratan, sólo piensan, sienten y hablan con AMOR COMPASIVO.

No tengo obstáculos, porque el AMOR COMPASIVO los disuelve. Solamente recibo, llega a mí y produce alrededor de mí, AMOR COMPASIVO.

El AMOR COMPASIVO es un Poder que está en mí. No existe poder, ni ayuda más grande que el AMOR COMPASIVO dentro de mí.

El Principio de mi vida es AMOR COMPASIVO, que es Orden Divino.

Mi Espíritu sólo está lleno de AMOR COMPASIVO, me da Fuerza y me protege. Lo único que tengo que hacer es mantenerme lleno de AMOR COMPASIVO, pensándolo, sintiéndolo, hablándolo y expresándolo.

El AMOR COMPASIVO me da Fe, Iluminación y Amor. YO SOY la Ley del AMOR COMPASIVO en mí, actuando ahora. YO SOY la realización consciente del AMOR COMPASIVO. Todos los Seres Cósmicos de AMOR COMPASIVO están conmigo, dándome sus bendiciones. Eternamente, Amén.

La compasión abre nuestros corazones, y nos vuelve piadosos unos con los otros en momentos de tristeza o pérdida. No necesito sentirme solo nunca. El amor eterno y devoto de Dios está conmigo. A veces recibo consuelo y otras veces lo ofrezco.

Siento gratitud por poder recibir y expresar el amor de Dios en mis experiencias de vida. El amor compasivo de Dios vive en mí.

¿Y tú que haces?