LA FIDELIDAD

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images (7)La fidelidad es una promesa de compromiso que se autocumple, creciendo en la libre obediencia a la palabra dada.

Una confianza que realmente se “quiere” compartir, y una esperanza que se «quiere» cultivar juntos, con nuestro ser amado.

El honor a la palabra dada, la fidelidad a la promesa, no se pueden comprar ni vender. No se pueden imponer con la fuerza, pero tampoco custodiar sin sacrificio.

Y Es por eso que ninguna otra escuela puede enseñar la verdad del amor, si la familia no lo hace. De aquí, entonces, la necesidad de «restituir el honor social a la fidelidad del amor». Hay que sacar de la clandestinidad el milagro cotidiano de millones de hombres y mujeres que regeneran su fundamento familiar, del que toda sociedad vive, sin ser capaces de garantizarlo de ninguna otra manera.

En el matrimonio «libertad y fidelidad no se oponen, más bien se sostienen mutuamente.

En nuestros días, el honor de la fidelidad a la promesa de la vida familiar aparece muy debilitado.

Hay un derecho mal entendido de buscar la propia satisfacción, a toda costa y en cualquiera relación, es exaltado como un principio no negociable de la libertad.

Se confían exclusivamente a la limitación de la ley los vínculos de la vida de relación y del empeño por el bien común. Sin embargo en realidad, nadie quiere ser amado solo por sus propios bienes o por obligación.

El amor, así como la amistad, deben su fuerza y su belleza a este hecho: que generan un vínculo sin quitar la libertad. Como resultado el amor es libre, la promesa de la familia es libre, y esta es la belleza. Sin libertad no hay amistad, sin libertad no hay amor, sin libertad no hay matrimonio.

La fidelidad es la virtud para dar cumplimiento a una promesa. Cuando un hombre se casa con una mujer, le promete fidelidad (y viceversa). Se trata de un acuerdo que implica una serie de responsabilidades y que no debería ser violado por ninguna de las partes. La fidelidad es un valor moral.

La persona fiel es aquella que cumple con sus promesas y mantiene su lealtad aún con el paso del tiempo y las distintas circunstancias. La fidelidad supone seguir un proyecto de vida que fue establecido a partir del acto de la promesa.

Al trascender la relación de pareja, la fidelidad es una virtud que nace a partir del respeto por la confianza que una persona deposita en otra. No sólo se debe ser fiel en el amor, sino también en la amistad y el deber, por ejemplo.

Vivir la fidelidad se traduce en la alegría de compartir con alguien la propia vida, procurando la felicidad y la mejora personal del otro.

En otros términos, dejar a un/a amigo/a por íntimo por otro/a nuevo del que se espera obtener más –en términos afectivos, intelectuales, económicos, etc.- sería incurrir en una deslealtad, o lo que es lo mismo, serle infiel.

Un ejemplo más claro de infidelidad se plantea en una situación de conflicto de intereses entre los propios y los de amigo, pero sin que se prevea que tal conflicto acabe con la relación. Si en tal conflicto se opta por satisfacer un interés propio puntual en perjuicio de un interés mayor del amigo a pesar de que quizá a largo plazo el balance de lo que se da y obtiene del amigo fuera positivo, diría yo que se ha incurrido en una infidelidad. 

Las relaciones de amistad imponen la necesidad de incurrir en sacrificios puntuales, y aquél que declina asumir ese coste estaría rompiendo su debida lealtad y fidelidad.

Se es fiel a un amigo, a la esposa o esposo, a la empresa donde uno trabaja, a la patria, a la humanidad.

La fidelidad acompaña a muchos valores que definen al hombre en su núcleo central, para el bien o para el mal.

Porque también hay personas que son “fieles” a su jefe criminal, al chantajista que pide negocios deshonestos, a la cita puntual para vender droga o para gastar el dinero de la familia en unas cuantas cervezas de más. 

En estos casos la “fidelidad” queda deformada, dramáticamente, hacia vicios y males que son capaces de dañar a los demás y de destruirnos, poco a poco, a nosotros mismos.

Así que existen dos fidelidades.

¿Tú eres fiel?

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EL AMOR COMO RELACIÓN DE PAREJA

descarga (18)El amor es la base de toda pareja y si no hay un amor verdadero, tarde o temprano, la pareja tendrá problemas y fracasará.

El amor en la relación de parejas tiene que alimentarse, cada uno de los integrantes tiene que nutrirlo y poco a poco, madurar como pareja.

Tener  una buena comunicación entre los dos, respeto por el otro, aceptación de las diferencias, la proyección a futuro y la conservación de espacios propios.

La alegría de estar con el otro y  de compartir la vida juntos.

El amor tiene tres cualidades principales:

Atracción: es la parte “química” del amor. Ese interés o deseo físico — incluso sexual — que se experimenta por otra persona. La atracción es la responsable de las ganas que tenemos de besar y abrazar a nuestra pareja. La atracción es lo que subyace a esa mezcla de nerviosismo y excitación que experimentamos cuando se cerca.

Intimidad: el vínculo que desarrollamos cuando compartimos con una persona pensamientos y sentimientos que no compartimos con nadie más. Cuando experimentas esa sensación de intimidad con tu pareja, te sientes apoyado, cuidado, considerado y aceptado tal como eres. La confianza es un componente esencial de la intimidad.

Compromiso: Es la promesa o decisión de seguir al lado de esa persona a pesar de los altibajos que pueda haber en la relación.

La relación se va convirtiendo gradualmente en un lugar para la comunicación, la confianza y el apoyo mutuo, donde cada miembro de la pareja sabe que el otro estará allí en los malos momentos. Ambos se sienten aceptados y valorados por lo que son.

No se nos ha educado apropiadamente para poder establecer de una forma consistente el amor de pareja y poder vivir una relación sana y satisfactoria con otra persona. 

Nuestra cabeza está repleta de conceptos equivocados y fantasías románticas acerca de lo que es el amor.

Lo que acaba llevando a muchos a una penosa situación de rutina y aburrimiento en la que lo único que consiguen es frustración y verse viviendo con una persona que en realidad no les despierta ya ningún deseo.

La pareja, pudiendo ser una de las relaciones más alegres y satisfactorias de todas, acaba por convertirse en una especie de cárcel de co-dependencia en la que no hallan mas que rutina, frustraciones, y manipulaciones mutuas, que en el peor de los casos pueden llegar a convertirse en un tormento de discusiones y desavenencias muy desagradables para ambos.

En la relación de pareja salen a la luz todos nuestros miedos e inseguridades, nuestras carencias, dependencias y manipulaciones de la otra persona, nuestro egoísmo y nuestro infantilismo.

Es por esto que, sin una adecuada educación y autoanálisis en este sentido, se hace muy difícil que una persona pueda llegar a tener una relación de pareja satisfactoria.

Sobrados son los casos de famosos que aparentando tener relaciones de pareja modélicas y envidiables, acaban por romperse e ir saltando de una pareja en otra buscando el amor infructuosamente, haciéndose evidente que no es ni la belleza física, la fama, la importancia social o el dinero lo que hace que podamos tener una relación de pareja auténtica y feliz.

Las relaciones de pareja se deberían basar en el amor. Sin embargo, cuando un miembro de la pareja siente necesidad exagerada de recibir amor del otro, o su vida gira por completo en torno a esa persona, se podría afirmar que la relación es más bien de dependencia.

En una relación basada en el amor, “dos personas están juntas por el placer de compartir con el otro aquello que cada uno es y que le hace sentir bien consigo mismo, no para que el otro le proporcione lo que uno siente -de manera consciente o inconsciente- que le falta en su vida”.

Así, la persona que vive una relación con amor -situación distinta del enamoramiento- se siente completa, libre y puede recibir y dar bienestar a su pareja en una relación de intercambio entre iguales.

La dependencia surge del miedo a no valer suficiente, no poder vivir solo, estar incompleto, morir si el otro se va… Este apego patológico crea relaciones desequilibradas, conflictivas o superficiales en las que no es posible desarrollar el potencial personal creativo.

¿Qué piensas tú?

LA SEXUALIDAD UN CAMINO AL DESPERTAR

images (5)La Humanidad parece no haber asimilado el poder regenerador y despertador de la energía sexual consciente.

Energía que durante milenios, múltiples sabios, místicos y alquimistas han exaltado, mientras que instituciones y corrientes sociales determinadas, quizá no exentas de buenas y desorientadas intenciones, la han oscurecido.

Cuando descubres la fuente de energía amor-consciencia, sientes que te han quitado una venda de los ojos y no tardas en aceptar que por más remedio regenerativo que resulte, cada ser humano practica el tipo de sexo que corresponde a su escala de comprensión, de niveles y programas ajenos a juicios evaluativos, conforme a nuestra humanidad. Algo que en nada pretende idealizar o minimizar las tipologías que cada hombre y mujer ejercen en virtud de sus programaciones y amplitud de visión.

De la misma forma que un adolescente practica un tipo de sexo bien diferente al de un adulto o al de un Buda, también en un nivel básico de práctica sexual, el hombre y la mujer comunes no añadirán a la pura y habitual energía del cuerpo físico, la energía emocional, la energía mental, y la dimensión espiritual que facilitan vivencias de comunión y totalidad. Todas ellas energías que en su conjunto dispone, y que en el momento en el que las utilizamos en su conjunto, es cuando realmente “hacemos el amor”.

Es posible que muchos varones se reconozcan no disponiendo de otra opción que la de activar ansiosamente la excitación y la descarga con la que habitualmente se estremecen en la cama con sus parejas, una energía ante la que “ellas”, en un alto porcentaje, (83% en recientes estadísticas) fingen orgasmos para estimular y terminar.

Una obra teatral para satisfacer al varón que muy a menudo se desenvuelve en una cruzada de excitarse más y más, un juego por el que se roza el abismo del “no retorno”… junto a un voluntarioso “retener” y aplazar. Sin duda una agitación superficial que finaliza cuando este, capta la señal que esperaba ansioso, es decir, el estallido del cuerpo femenino, para por fin entonces, descargar y finalizar procediendo a dormir tranquilo.

En realidad el varón tiende a pensar que puede ser acusado de todos los defectos, desde un insoportable, de improductivo, pero lo que ninguno soporta es el ser considerado un amante torpe, ignorante o mediocre, incapaz de satisfacer a su pareja.

Y aunque haya un gran número de seres con cierta madurez y equilibrio sexual que poco precisan de realizar acciones no confesables a sus parejas, quien más quien menos, acaba enfrentando conflictos y frustraciones que mermarán los encuentros con la misma.

En algunos casos será porque se corren pronto y se evitan, y otros porque temen terminar rápido, y verse obligados a dar explicaciones que pondrían su autoestima viril por los suelos.

Es posible que muchas mujeres se reconozcan en quienes sienten que lo que realmente las excita es el amar y sentirse amadas, la comunicación, la complicidad emocional y la apertura del corazón, todo ello en el seno de un proyecto compartido abren las puertas a la pasión.

Existen también mujeres que en su manejo subóptimo de la energía sexual, intercambian sexo por amor o intereses ajenos al sentir desde el corazón, que manipulan con el juego erótico y que cerrando el pecho, se abren al juego de la pura sensación, que bloquea la sensibilidad, cosas ambas muy distintas. 

Se trata de mujeres que se ven obligadas a “prostituirse en el alma” por no correr el riesgo de enfrentar soledades y marginaciones que las amenazan más duramente que las pequeñas e íntimas violaciones consensuadas y cotidianas que apagan el pálpito.

Conviene no olvidar que la mujer es la verdadera generadora del amor. En este sentido el hombre tiene que superar miedos inconscientes que aparecen sutiles al acercarse a esta fuente tan poderosa de amor, fuente asimismo sobre la que tan a menudo proyecta sus conflictos con la madre.

El sexo consciente por su propia naturaleza, permite acercarse al otro sin resistencias, ni dominio o competitividad. La mujer es la batería del amor por excelencia y que desde tal manantial, mana la energía armonizadora de regeneración. Sus capacidades sexuales para acceder a estados de conciencia transpersonal, propias de su género, la reconocen como la gran viajera dimensional.

Los hombres y las mujeres somos totalmente diferentes. Un hombre a los pocos segundos de eyacular, podrá ocurrírsele decir a su pareja que en la próxima liga van a cambiar a un jugador clave, al tiempo que ella lo que más desea en ese momento es permanecer en un largo y acariciador abrazo, reteniendo en la medida de lo posible la rápida tendencia a la salida, o a que de inmediato se dé media vuelta y a dormir.

Las diferencias hormonales son obvias. La testosterona lleva al varón a inseminar y cazar. La mujer por el contrario, gracias a la oxitocina, tiende a cuidar, establecer vínculos, expresar sentimientos, proteger…

Diferencias que en la vida cotidiana, se manifiestan en varones a menudo endurecidos, con poco deseo de intimidad emocional y con la cabeza bien blindada en la seguridad que les aporta la parte puramente racional, al tiempo que la mujer tiende a recibir, no solo desde lo sensible, sino con deseos de expresar y compartir sus sentimientos. Todo un proceso de adaptación, discernimiento y amor a raudales para poder sobrellevar el “proyecto”.

Uno de los aspectos a tener en cuenta en la práctica sexual, es el tiempo lento que el cuerpo femenino precisa para abrirse a la recepción. Mientras que el varón está prácticamente disponible de forma permanente, no sucede lo mismo con la mujer. Un factor que sin duda todo varón deberá tener en cuenta, a fin de preparar y esperar cuanto tiempo sea necesario, hasta que se abra incondicionalmente.

A menudo, el varón se precipita, tal vez por aprovechar una inicial oleada de erección, quizá porque teme que si se “duerme” en largos preparativos, puede verse enfrentado al aflojamiento y por consiguiente terminar, amenazando su autoestima viril, sobre todo si se trata de una pareja con no muy largo recorrido.

¿Qué piensas tú?



ALMAS GEMELAS

images (39)Una de las grandes misiones que tenemos es encontrar a esa otra parte que es de nosotros y a la cual, a su vez, pertenecemos, porque el alma gemela es uno de los factores que más ayuda a los seres del universo para su evolución.

Por ello es muy importante que sepamos esto, porque a partir de que seamos capaces de hallar a ese complemento tendremos la fuerza necesaria para luchar contra todo lo que debemos sacar de nuestra vida y así transformarnos en seres que únicamente buscan la felicidad y el amor.

Si nosotros desde un principio de la humanidad hubiéramos buscado a esa persona para solamente celebrar uniones con el ser adecuado, este mundo sería completamente diferente porque los hijos nacerían como seres muy equilibrados, con un nivel elevado de evolución.

Esto es porque cuando se nace en parejas que no son las adecuadas, los bebés llegan ya con muchos problemas emocionales y físicos, que por lo general son debidos a que sus padres no comparten una misma energía y ellos no pueden asimilar esto en sus cuerpos.

El saber con claridad que estamos frente a la persona que tanto hemos esperado es algo que sólo nuestro corazón nos dirá, por lo que únicamente debemos de escucharlo a él.

Que alegría se siente al haber encontrado a nuestra alma gemela, a quién podemos  leer como un libro abierto.

Conectándonos con fervor en todos los niveles del ser.

Pudiendo  terminar las frases del otro.

Tomando el teléfono para llamarnos  al mismo tiempo, queriendo estar siempre juntos.

Sabiendo responder a sus señales emocionales, estando cerca, dándonos toda nuestra atención, moviéndonos para responder a sus necesidades, tocando la mano cuando está un poco inseguro, dándole un abrazo cuando está contento, y que te reconforta con ternura cuando estás sufriendo.

Esa voz en tu cabeza, una sensación de reconocimiento o una corazonada de que se trata de alguien especial para ti.

Esa electricidad que se siente no sólo en un nivel sexual. Al tomar de la mano a tu alma gemela lanza tu espíritu en un torbellino, incluso después de muchos años en la relación.

Conectarse con esa facilidad y mostrarse completamente sin temor al juicio.

Una sensación de comodidad alrededor de la otra persona, con la cual es más fácil relajarse y permitirse ser vulnerable.

Con la cual te abrís, dejas entrar, para que pueda verte. Tomando riesgos y compartiendo tu mundo interior, tus emociones y tus necesidades.

La diferencia es que las circunstancias de la vida y los retos difíciles son una fuente de fortalecimiento que se convierte en el pegamento que los mantiene unidos a través de los tiempos difíciles y ayuda a cada uno a convertirse en su yo más auténtico.

Lo que es más, nos apoyamos en nuestras almas gemelas para ayudarnos a evolucionar como personas. Puedes encontrar una relación de alma gemela que sea rocosa, y que tu pareja sea una persona que te saca de tus casillas y que te exaspera al principio porque trae con ella algunas de las lecciones más difíciles para el alma.

Una relación de alma gemela no significa necesariamente que la pareja siempre comparta los mismos puntos de vista, sino que sus metas y ambiciones globales calcen. Muchas opiniones insignificantes serán diferentes, pero las almas gemelas en general tienen las mismas virtudes y valores, y ven el mundo a través de un lente similar.

Cuando estás con la persona equivocada; estás inseguro acerca de la relación y te preocupa que un movimiento en falso hará que tu pareja se vaya. Ese no es el caso de las almas gemelas.

Te sientes seguro de que tu pareja estará contigo en el largo plazo. No importa lo que pase en nuestras vidas, ambos estamos de acuerdo en que somos compañeros de equipo y pasaremos por eso juntos. Nuestra voz interior nos dice que estamos en una relación sana. Confiamos el uno del otro, nos sentimos seguros y cómodos con el otro y seguros al discutir temas difíciles de una manera madura.

Reconocemos que somos dos partes de un mismo todo, y ninguna influencia externa puede romper nuestro vínculo.

La historia, dice que las almas gemelas son las dos mitades de un alma que se buscan,  para volver a unirse.

Son espíritus que vibran en un acorde determinado, producido en repercusión con otro espíritu.

Con respecto a,  las afinidades, las almas gemelas solo tienen afinidad verdadera, en los planos de Luz, porque en los planos inferiores, su resonancia no es garantía de compatibilidad.

¿Tú la encontraste? ¿Qué piensas?

QUE HACER PARA MANTENER EL AMOR

images (5)Para mantener el amor, no hay recetas mágicas, como algunos desearían.

Todos coincidimos que el amor es importante en nuestra vida, nos ilumina, nos alegra, nos hace sentir plenos.

Pero también es el que nos hace sufrir o poner tristes en algunos momentos.

Eso se debe a que el amor es un ida y vuelta.

Es entre dos personas, y al ser entre dos personas, varía cada día.

Cuando hablamos de una actividad, de una profesión, se tiene más claro cuando somos expertos pero aquí no.

Después de casi 34 años que somos pareja con mi marido, yo estaría super calificada para hablar del tema.

Pero lamento decirles que cada uno tiene que ocuparse de descubrir como mantener el amor en su pareja.

Cada pareja es única, cómo lo es cada momento que se vive en la misma.

Pero no se preocupen para aquellos que venían con la expectativa de llevarse la solución o las herramientas para mejorar o encontrar el amor.

Lo primero que les digo es que amen, si quieren mantenerlo.

Como el fuego que se descuida se apaga, así pasa con el amor.

Hay que tener el equilibrio justo para tener tiempo para la pareja.

Muchas parejas por la ambición de lograr más económicamente, ceden terreno al trabajo y después se dan cuenta que casi no existen momentos para los dos.

Comparten más con otros que con la pareja.

Otros al contrario no dan tiempo para lo individual.

Quieren estar, todo el tiempo juntos.

Hacer las mismas cosas.

Responder juntos a todo.

Eso puede a la larga asfixiar a no tener nada para contar ajeno a la pareja.

Es importante conocerse, saber que nos gusta.

Descubrir cada día que le gusta al otro.

Descubrir que nos gusta a nosotros.

Así poder hacer lo que sale de lo que nos gusta a los dos.

Si yo vivo haciendo algo porque le gusta a mi pareja y a mi no, a la larga no seré feliz, es preferible hacer algo intermedio que nos guste a los dos.

Saber escuchar, permitir que nuestra pareja muestre su propio yo.

Si no aprendemos a escuchar, nunca llegaremos a conocer a nuestra pareja.

Además, puedes generar en la otra persona un sentimiento de frustración al no mostrar interés por lo que tiene que decir.

Muchos se aburren y le resulta más atractivo una nueva pareja.

Es que van descubriendo lo superficial de cada uno.

Si nos cuesta conocer a nuestro Ser miren si va ser fácil conocer a nuestra pareja.

Hay que tener comunicación para tener la certeza que siempre charlaremos, cuando atravesemos por alguna dificultad o alguna duda.

Sin existir distanciamientos que ayuden a que otro ocupe nuestro lugar.

Cuando uno por ocuparse de otras cosas, deja a su pareja y no existen momentos para dialogar y para la intimidad.

Allí muchos optan por mirar o buscar donde la pueden encontrar.

Allí entran a un callejón sin salida.

En donde comienzan a mentir, engañar y encerrarse solos en esa opción.

Quizás se sientan bien pero a la pareja la está debilitando.

Así el amor se irá apagando.

Es cuestión de ver que se busca en el que está afuera y descubrirlo en la pareja o fijarse si eso es más importante que todo lo construido o que tienen.

¿Tú qué piensas?

EL EQUILIBRIO

images (23)Que importante es vivir en equilibrio.

Los que tenemos metas claras, a veces debemos luchar con el equilibrio.

Al conocer dónde queremos llegar muchas veces nos envuelve la pasión y dejamos de lado cosas y personas importantes.

Por eso es común ver personas muy exitosas pero solas o con hijos muy tristes que su mayor sueño es que tengan un tiempo para ellos.

También lo vemos en personas muy espirituales que viven meditando o rezando a Dios, pero se olvidan de quienes lo rodean.

Personas enamoradas que parece que sólo hay amor para su pareja.

La verdad es que podemos dirigir nuestra vida mucho más de lo que pensamos. Podemos controlar nuestro estado económico, anímico. Iniciando acciones que nos lleven hacía más salud, éxito, amor.
Lograr el equilibrio Emocional nos  puede ayudar para avanzar

Renovemos nuestra  energía.

Programemos nuestro día hacia el futuro deseado.

Desechemos las actividades o acciones que no sirven o lo que es peor nos perjudican.

Preparemos nuestra mente para su máximo rendimiento.
Meditemos es una manera fantástica para relajarnos y  para integrar rápidamente todo lo que hemos aprendido y conectarnos  con nuestro ser interior.

Estimulemos ambas partes del cerebro.

Realicemos técnica para equilibrar los centros energéticos.

Detectemos los orígenes de emociones limitadoras.

Practiquemos técnicas para bajar niveles de estrés al instante en cualquier sitio y en cualquier momento.

Sentirnos bien en cada momento.

Soltando emociones negativas apenas las reconocemos.

Rompiendo con patrones o conductas negativas que cargamos por mucho tiempo.

Aceptando que podemos tener momentos de tristeza o enfado pero que eso no lo debemos cargar por todo el día o por mucho tiempo.

Teniendo más autoestima y paz interior.

Relacionándonos mejor con otras personas, ya que somos nosotros mismos con virtudes y defectos sin necesidad de llevar ninguna máscara.

Sintiendo más fuerza, ilusión y certeza en nuestro futuro.

Viviendo la vida sin altibajos sin sentirnos por momento tan eufóricos, llenos de vitalidad, dispuestos a comernos el mundo y al minuto, sin que haya ocurrido nada, caer en el desánimo y embargarnos en la desilusión. Con un desajuste de sentimientos que vienen y se van, con ese descontrol de estar en lo más alto para caer sin remedio, motivo de algunos de los trastornos emocionales que más afectan, como por ejemplo, la ansiedad.

Debemos tener la suficiente fuerza psicológica para afrontar la vida sin esos desequilibrios emocionales que a veces nos incapacitan para seguir adelante y ser felices.

Aprendiendo a manejar nuestras emociones para convertirlas en algo positivo porque lo primero que tenemos que hacer es conocer y reconocer nuestras emociones. En definitiva, conocernos a nosotros mismos.

Estar dispuestos a investigar, reconocer y expresar nuestros sentimientos. Una mirada al interior que se hace necesaria para encontrar el equilibrio emocional que necesitamos, siendo capaces de distinguir si lo que sentimos es presión o culpabilidad, responsabilidad o imposición, vergüenza o envidia, amor o dependencia.  

Un mayor conocimiento de nuestras emociones nos llevaría a poder manejarlas y transformar la angustia en aceptación, el miedo en aprendizaje, la desilusión en sueños, la ansiedad en iniciativas y la depresión en revitalización. Cómo aprender a identificar esas emociones depende de la forma de ser de cada persona. A algunas les bastará con tomarse un tiempo para ellas mismas, mientras que otras necesitarán técnicas como la meditación o incluso terapia psicológica.

¿Tu vida está equilibrada? ¡Espero que me cuentes!

COMO TRATAR CON GENTE DIFÍCIL

como tratar genteLo primero que tenemos que pensar, es quienes serían esas personas difíciles.

Quizás nosotros seamos difíciles para algunas personas.

El tema es muy subjetivo.

Por eso es necesario lograr nosotros ser objetivos.

Lo primero que tenemos que pensar, es quienes serían esas personas difíciles.

Quizás nosotros seamos difíciles para algunas personas.

El tema es muy subjetivo.

Por eso es necesario lograr nosotros ser objetivos.

Lograr como dijimos en otras oportunidades, ser observadores de la situación, o de las personas.

Alejarnos de lo emocional que nos hace muy subjetivos.

Que nos hace creernos dueños de la verdad.

Generalmente decimos que alguien es difícil porque no sabemos nosotros como tratar con ella.

A veces peor tratamos de difícil aquel que no podemos manejarlo, que no hace lo que nosotros queremos que haga.

Personas que demanda demasiado de nosotros.

Aquellas que quieren ser siempre la que manda, lograr que las cosas se hagan a su manera, decir la última palabra o demostrar que son las que tienen la razón.
La mayor parte de las veces, aunque no lo expresen ni lo acepten, son egocéntricas e inseguras.

Lo primero que tenemos que hacer es pensar que lo motiva a comportarse de esa manera.

Esa manera que nosotros pensamos que es difícil y qué nos molesta a nosotros de ello.

Después, pensar que queremos lograr nosotros y para que lo queremos lograr, si vamos a arriesgar una relación y si vale la pena el desgaste nuestro y de la relación.

Cómo manejar adecuadamente emociones negativas (estrés, frustración, enojo, etc.), y hacerles ver que se están desquitando con los demás.

Entender que están tan inmersos en sí mismos, que no perciben las necesidades y la forma de pensar de los demás, que dan por hecho que todos piensan o deberían pensar como ellos y necesitan lo que ellos quieren.

Conocer los motivos que lo llevan a ser arrogantes, tercos, hostiles, demasiado susceptibles, etc.

A estar convencidos de que tienen la razón, aun cuando están equivocados.

Comprender que están manejados por algunas creencias equivocadas, que rigen su vida.

Creencias como:
“En la vida sólo hay vencedores y vencidos”, por lo que ellos no pueden ceder y convertirse en vencidos, o “Ceder es mostrarse débil y la gente se aprovecha de las personas débiles”.

Cuando nos relacionamos con personas difíciles, tenemos tres opciones:

Aceptar la situación y a la persona, sin esperar que cambie.
Podemos negociar ciertos aspectos con ella, tratar de llegar a ciertos acuerdos, pero nosotros nunca vamos a cambiar a otra persona.
La otra persona va a cambiar, sólo cuando ella esté convencida de que necesita cambiar y esté dispuesta, a hacer el esfuerzo necesario para lograrlo.

2- Tratar de cambiar la relación, cambiando nuestra actitud y manera de pensar, respecto a la persona y a la relación.
Cuando entendemos el punto de vista de la otra persona, podemos:

Bajar nuestras expectativas respecto a ella.

Comprender los verdaderos motivos por los que actúa como lo hace.

Reconocer nuestras propias emociones, detrás de nuestra conducta.

Cuando tenemos una mayor comprensión de la otra persona y de nosotros mismos, nuestra actitud y nuestras emociones cambian y nuestra manera de relacionarnos con esa persona también cambia.

3- Alejarnos de la situación y de la persona, si creemos que nos está dañando y nosotros no podemos cambiar nuestra actitud al respecto o nuestro cambio no es suficiente.
En ocasiones, independientemente del tipo de relación que sea, pareja, familia, amigos, trabajo, etc. e independientemente de que existan lazos de cariño o amor, hay relaciones que no pueden mantenerse sin que nos dañen y lo más sano es alejarse de ellas.

¿Tú que haces? ¡Cuéntanos!

ENERGÍAS QUE SE INTERCAMBIAN EN EL ACTO SEXUAL

parejaSiempre que nuestro cuerpo se une en un beso, en un abrazo o incluso en una simple caricia, se produce un intercambio de energías.

Si la unión es sensual, en un beso o acto sexual, la liberación energético-informativa hormonal que verificamos, es que se estimula todas las células del cuerpo y hace que la transferencia energética sea mucho más intensa.

La relación sexual es un intercambio íntimo de fluidos vitales, hormonas y energía sutil.

El clímax, en el orgasmo, es la cima en la formación de un vínculo energético entre los miembros de la pareja.

Se crea, una memoria energética celular común, un evento que vincula permanentemente a los dos compañeros.

Desde este punto de vista no hay sexo seguro, pues siempre habrá intercambio y vínculo energéticos que harán al compañero(a) permanecer en nosotros.

Dentro de la experiencia sexual hay un intercambio químico, hormonal y energético profundo.

Si el acto sexual se practica con personas fuera de sintonía con nuestra frecuencia personal, toda la basura de aquella persona vendrá a desarmonizar nuestra vibración.

Cada vez que invitamos al acto sexual o lo aceptamos, es en base a afinidad y confianza.

Establecemos entre ambos un circuito de fuerzas, así la pareja se alimenta psíquicamente de energías espirituales en régimen de reciprocidad.

Si amamos no somos posesivos y no buscamos incesantemente el sexo, pues por si solo ya es desapegado y fuente inagotable de placer.

Actualmente, cuando se habla de amor, se habla de satisfacción, de carencias del ego. Se ama con el cerebro y no con el corazón.

Ser atrayente sexualmente y libre es la moda actual, y se vive en busca de valores sensoriales.

A falta de una manera más profunda de vivir, nos sumergimos en el placer de los sentidos como una fuga, y el sexo es el mayor de esos placeres.

La sexualidad, que debería ser un puente en niveles más elevados de conciencia, se pierde en el instinto y en el apego sensorial, y equivoca el objetivo correcto que debería ser la espiritualidad y el vínculo espiritual/amoroso entre dos seres.

El sexo es espíritu y vida al servicio de la felicidad y de la armonía del universo.

Por consiguiente, reclama responsabilidad y discernimiento, dónde y cuándo se exprese.

Por eso necesitamos y debemos saber qué hacer con nuestra energía sexual.

Observando cómo, con quién y para quién se sirve de tales recursos, entendiéndose que todos los compromisos en la vida sexual están igualmente subordinados a la Ley de Causa y Efecto; y, según ese exacto principio, de todo lo que demos a otro en el mundo afectivo, ese otro también nos dará.

Una visión basada en el intercambio de fluidos, energías y niveles químicos y hormonales que se producen durante el acto sexual, viene a decir que hay que ser muy cuidadoso con quien se mantienen relaciones íntimas, sobre todo las mujeres.

Parece ser que una mujer que mantiene relaciones sexuales con un hombre queda impregnada con la energía de éste durante 7 años.

Esto ha podido visualizarse por medio del estudio previo del aura en varias mujeres y después de haber tenido relaciones con un hombre con el que nunca antes habían realizado el acto.

Otro punto válido para ambos sexos es que al fusionarse, la basura energética de uno se transmite al otro y viceversa, produciendo un desequilibrio orgánico. Porque está claro que si hay aportación positiva, también la habrá negativa.

En la modernidad en la que vivimos, el sexo es tomado como un instinto que provoca placer, su objetivo es ese y el saciar un deseo corporal-mental.

Las filosofías orientales milenarias como el Tantra o el Tao, reivindican su práctica, volviéndolo un ritual sagrado en el cual entran en juego una serie de actitudes en las que el amor verdadero, el gozo, el dejar de lado los complejos y prejuicios, el sentir y estar en el momento presente, son todos factores que tienen como objetivo el despertar de la conciencia.

Lo ideal es elegir a nuestra pareja teniendo en cuenta algunos aspectos (sexo y karma).

Por ejemplo, si la persona es violenta, melancólica o desganada y convivimos con ella, su energía tarde o temprano se convertirá en parte de la nuestra, los lazos kármicos que tiene esa persona se unen a nuestro flujo energético en el intercambio sexual.

Por otra parte también debemos considerar el dar y recibir, por lo que si entras en un circulo poco saludable para ti, lo más probable es que te lleve un tiempo considerable salir de él, inevitablemente cuando recibas actitudes insanas, a cambio de forma inconsciente devolverás… lo mismo.

¿Qué piensas tú?

VIOLENCIA

violenciaElegí este tema por que fue el que sugirió alguien mientras estábamos reunidos el lunes pasado.

Pensé que es un tema que podríamos tratar ya sea para ayudar a quién lo está viviendo o para escuchar a quién quiera contarnos su experiencia.

La violencia es algo que siempre existió.

Pero ahora pareciera que se ve más.

¿Será que se muestra más o que llega más lejos que antes?

Hay dos tipos de violencia: la física y la verbal.

Las dos dejan sus secuelas.

Algunos ejercen los dos tipos de violencia otros solo una.

Pero como siempre lo que buscamos es ayudar ¿Cuál es la solución?

Como todo conflicto o problema es cuestión de buscar el origen.

Toda persona violenta tiene un problema que lo hace desbordar.

El problema puede venir desde su infancia, repitiendo patrones, por adicciones (alcohol o drogas) o por situaciones presentes.

Cuando fueron criados con violencia algunos se dan cuenta que ese no es el camino, pero otros se creen que así se educa.

Muchos niños se acostumbran a buscar sus límites de esa manera.

Cuando se les habla no escuchan.

Parejas que no dialogan, o que comienzan con la violencia verbal y luego van a la física.

Niños que tienen que vivir con sus padres peleándose.

Ahora muchas parejas ante los problemas se separan, evitando ser maltratadas.

Hay muchos centros de ayuda para quienes no pueden dejar el alcohol o los distintos tipos de droga.

Es cuestión de pedir ayuda para poder dejar la adicción o como familiar de un adicto.

Para aquellos que sufren de violencia ante distintos problemas que surgen.

Recuerden que como es adentro es afuera.

Si logran la paz interior, lograrán tener la paz exterior.

Saber distinguir lo importante de lo que no lo es.

Muchos se enloquecen por tener y tener.

El cuerpo que descansa y se relaja raramente es violento.

Los que son escuchados y entendidos raramente continúan violentos.

La violencia es generada por falta de contención.

Generada por carencias económicas o afectivas.

Muchas personas pueden ser pobres y no son violentas.

La violencia muchas veces se genera por la desigualdad.

Se genera por la falta de solidaridad de muchas personas, que tienen mejor a sus perros que a lo que ellos tienen a sus hijos.

También lo genera el dar en vez de enseñar a generar.

Pretenden que todo se les de sin ningún trabajo.

La violencia también lo genera el no ser escuchado, el ser ignorado.

Podríamos pasar horas hablando de violencia pero lo importante es que nosotros no la generemos, que no permitamos ser agredidos, que escuchemos dando paz y amor a los demás.

¿Qué haces tú?