PERSEVERANCIA

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images (22)La perseverancia es muy importante para nuestro desarrollo personal.

Nos ayuda a llegar a dónde queremos.

 Teniendo dedicación o insistencia, tanto en las ideas, como en las actitudes, en la realización de algo, en la ejecución de los propósitos y también en las resoluciones del ánimo.

Es la capacidad para continuar y seguir adelante a pesar de las dificultades, los obstáculos, la frustración, el desánimo, el aburrimiento, o la tendencia o los deseos de rendirse o abandonar ante una situación.

Cuando somos perseverantes perseguimos nuestros objetivos con empeño, dedicación, acabando lo que hemos empezado, concentrados y trabajando en nuestras tareas con constancia, y ante el fracaso volvemos a intentarlo mejorando el método.

Por lo general, somos optimistas y con un estado de ánimo positivo, tenemos una alta autoestima y una alta capacidad de autocontrol.

Es necesario tener un objetivo claro o una meta que justifique el esfuerzo y perseverancia o dedicación en un período de tiempo generalmente extenso.

Es la clave del éxito en muchas situaciones, aunque se debe saber cuándo perseverar y cuándo no.

Perseverar puede ser negativo, ya que se puede gastar mucho esfuerzo y tiempo en algo que no produce ni va a producir ningún resultado.

Por tanto, debemos saber no sólo cuándo perseverar, sino también hasta qué punto y cuándo es más inteligente abandonar y centrar nuestros esfuerzos en algo diferente.

 

La perseverancia también es importante en las relaciones, ya que en toda relación entre dos personas alguna vez hay conflicto y es necesario un gran esfuerzo para resolver esos conflictos, no tener miedo al fracaso o a los errores, y tener un control de los problemas y superarlos para mejorar, crecer personalmente y continuar viviendo.

La perseverancia ayuda, pero no garantiza, o aumenta la probabilidad para alcanzar metas difíciles, y ayuda a valorar más los logros obtenidos.

También la perseverancia aumenta la sensación de auto-eficacia cuando tienes éxito, y ayuda a mejorar las capacidades y las habilidades, a desarrollar nuevas técnicas para superar los obstáculos y a aprender de los errores.

Por el contrario, si nos vamos al extremo opuesto de la perseverancia, nos encontramos con personas perezosas y vagas, que se rinden demasiado pronto o que ni siquiera lo intentan, que buscan lo fácil y toman atajos siempre que pueden, pierden el interés con facilidad y abandonan ante la más mínima dificultad.

Admiramos a aquella corredora que, a pesar de estar exhausta, sin apenas poder moverse, sigue hasta cruzar la línea de meta, demostrando así un gran espíritu de lucha y superación.

A Thomas Edison que probó más de 6000 sustancias antes de encontrar la que finalmente resultó ser útil para crear el filamento de la bombilla eléctrica. Dijo que “el genio es un 99% transpiración y un 1% inspiración”.

A Abraham Lincoln que perdió seis elecciones y fracasó en dos negocios antes de convertirse en uno de los presidentes más importantes de Estados Unidos.

A Hellen Keller que se quedó sorda, muda y ciega tras una enfermedad con poco más de un año de edad y a pesar de ese tremendo obstáculo, no solo logró aprender a comunicarse con los demás, sino que fue la primera persona sordomuda en conseguir un título universitario. La cantidad de obstáculos que tuvo que superar para lograr sus propósitos en una época en que las personas como ella apenas podrían aspirar a nada más que a permanecer vivas, fue digna de elogio.

En general, persistir ante el fracaso es difícil, puesto que el fracaso produce una emoción desagradable que hace que las personas deseen dejarlo y mirar hacia otro lado. La persistencia requiere vencer esta tendencia a abandonar.

La perseverancia se aprende con ejemplos. Desde niños si los padres, como los profesores o maestros, le enseñamos qué es ser perseverante a través de sus acciones.

 Siendo constantes en las actividades y nos anticipamos a los obstáculos, teniendo firmeza frente a las dificultades, si enfrentamos los retos sin miedo, con un compromiso pleno y decidido para cumplir con nuestra tarea, o la actividad que sea.

¿Qué reto te propones?¿Hasta dónde llegas?

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COMO SER VALIENTES

imagesPara abordar este tema lo primero que tenemos que pensar es que es para nosotros ser valientes y para que queremos ser valientes.

Si yo les pregunto a los niños que es ser valientes, enseguida visualizarían a su súper héroe.

Pero en los adultos es diferente.

Para mi no se necesita una capa o súper poderes para ser valientes.

Muchas veces esta más cerca de lo que nos parece.

Para mi es cuestión de actitudes.

Es cuestión de liberarnos de esos miedos, de ese peso que no nos deja volar o avanzar.

Ser valiente significa sentir temor sin dejar de luchar.

Significa mirar de frente y tener paso firme.

Un ser valiente emprende, se mantiene y conquista sus metas.

Es ser valientes en el día a día.

Valientes para superar o enfrentar las dificultades o situaciones que se nos presentan.

Para mi es valiente aquella persona que se entera de una enfermedad y se ocupa de ella, en vez de victimizarse .

Es valiente aquel que se ocupa para salir adelante económicamente.

Es valiente aquel que se enfrenta a aquellas personas que van en contra de sus acciones o pensamientos.

Es valiente aquel que se enfrenta objetivamente con su Ser y se compromete a hacer cambios personales.

Pero el tema que compartimos no es solo para saber quienes son valientes o cuando somos valientes.

Es para, como siempre lo decimos, que haré yo para ser valiente.

Si estoy enferma que haré para estar mejor, física y mentalmente.

Si es económicamente que posibilidades tengo para generar más dinero.

Que servicio puedo brindar que los demás necesitan.

Moverme en busca de aquellos que tienen dinero y les falta lo que yo puedo brindarles.

Allí estará mi valentía para enfrentarme a aquellas personas y con seguridad decirle que puedo ayudarlo.

Eliminando los miedos a los no, es lo máximo que nos puede pasar.

Aprender a decirles a los demás lo que pensamos.

No aceptando que nos traten mal o que nos desvaloricen.

Pero cuidado de no caer en creernos que podemos ir gritando por el mundo diciendo lo que pensamos.

La mejor manera para no equivocarnos es antes de hablar pensar si fuera yo al que me dicen esto ¿me caería bien? ¿Es importante lo que voy a decir?

Aquí está nuestra valentía para enfrentarnos a esa persona a solas y explicarle lo que nos pasa, lo que sentimos.

Sin caer en el error de hablar públicamente lo que nos sucede.

Teniendo la valentía de hacernos cargo que cuando algo pasa no hay un culpable.

Es cuestión de encontrar juntos la salida, la mejor solución.

Y por último o quizás siendo preferentemente la primera opción para empezar, según las prioridades de nuestra vida.

Es ser valientes para enfrentarnos a nosotros mismos.

Ese ser que a veces descuidamos, que poco atendemos y al igual que los demás va cambiando.

Ser valientes para vernos y decir como somos.

Para muchos es más fácil hablar de los demás que de ellos mismos.

Hablar de personas que gritan, que tratan mal, que están nerviosos.

Pero acá se trata de ver como hablamos nosotros, que decimos y que hacemos.

Como siempre es más fácil enfrentarnos a las virtudes que a los defectos.

Pero tenemos que liberarnos de viejos paradigmas que nos hacen ver como malos o inferiores si tenemos defectos.

Es cuestión de ser valientes y ocuparnos de cada defecto de ver cada día que podemos hacer para revertirlo.

¿Qué tienes que cambiar?¿Qué harás?

EL EQUILIBRIO

images (23)Que importante es vivir en equilibrio.

Los que tenemos metas claras, a veces debemos luchar con el equilibrio.

Al conocer dónde queremos llegar muchas veces nos envuelve la pasión y dejamos de lado cosas y personas importantes.

Por eso es común ver personas muy exitosas pero solas o con hijos muy tristes que su mayor sueño es que tengan un tiempo para ellos.

También lo vemos en personas muy espirituales que viven meditando o rezando a Dios, pero se olvidan de quienes lo rodean.

Personas enamoradas que parece que sólo hay amor para su pareja.

La verdad es que podemos dirigir nuestra vida mucho más de lo que pensamos. Podemos controlar nuestro estado económico, anímico. Iniciando acciones que nos lleven hacía más salud, éxito, amor.
Lograr el equilibrio Emocional nos  puede ayudar para avanzar

Renovemos nuestra  energía.

Programemos nuestro día hacia el futuro deseado.

Desechemos las actividades o acciones que no sirven o lo que es peor nos perjudican.

Preparemos nuestra mente para su máximo rendimiento.
Meditemos es una manera fantástica para relajarnos y  para integrar rápidamente todo lo que hemos aprendido y conectarnos  con nuestro ser interior.

Estimulemos ambas partes del cerebro.

Realicemos técnica para equilibrar los centros energéticos.

Detectemos los orígenes de emociones limitadoras.

Practiquemos técnicas para bajar niveles de estrés al instante en cualquier sitio y en cualquier momento.

Sentirnos bien en cada momento.

Soltando emociones negativas apenas las reconocemos.

Rompiendo con patrones o conductas negativas que cargamos por mucho tiempo.

Aceptando que podemos tener momentos de tristeza o enfado pero que eso no lo debemos cargar por todo el día o por mucho tiempo.

Teniendo más autoestima y paz interior.

Relacionándonos mejor con otras personas, ya que somos nosotros mismos con virtudes y defectos sin necesidad de llevar ninguna máscara.

Sintiendo más fuerza, ilusión y certeza en nuestro futuro.

Viviendo la vida sin altibajos sin sentirnos por momento tan eufóricos, llenos de vitalidad, dispuestos a comernos el mundo y al minuto, sin que haya ocurrido nada, caer en el desánimo y embargarnos en la desilusión. Con un desajuste de sentimientos que vienen y se van, con ese descontrol de estar en lo más alto para caer sin remedio, motivo de algunos de los trastornos emocionales que más afectan, como por ejemplo, la ansiedad.

Debemos tener la suficiente fuerza psicológica para afrontar la vida sin esos desequilibrios emocionales que a veces nos incapacitan para seguir adelante y ser felices.

Aprendiendo a manejar nuestras emociones para convertirlas en algo positivo porque lo primero que tenemos que hacer es conocer y reconocer nuestras emociones. En definitiva, conocernos a nosotros mismos.

Estar dispuestos a investigar, reconocer y expresar nuestros sentimientos. Una mirada al interior que se hace necesaria para encontrar el equilibrio emocional que necesitamos, siendo capaces de distinguir si lo que sentimos es presión o culpabilidad, responsabilidad o imposición, vergüenza o envidia, amor o dependencia.  

Un mayor conocimiento de nuestras emociones nos llevaría a poder manejarlas y transformar la angustia en aceptación, el miedo en aprendizaje, la desilusión en sueños, la ansiedad en iniciativas y la depresión en revitalización. Cómo aprender a identificar esas emociones depende de la forma de ser de cada persona. A algunas les bastará con tomarse un tiempo para ellas mismas, mientras que otras necesitarán técnicas como la meditación o incluso terapia psicológica.

¿Tu vida está equilibrada? ¡Espero que me cuentes!

REINGENIERIA MENTAL

images (16)La Reingenieria es la alternativa o forma de pensar con un sentido común.

Aplícala en forma concreta y coordínala con los esfuerzos personales o colectivos, para motivar o producir cambios radicales en las prácticas tradicionales de efectuar las cosas.

Favorece en las tareas, actitudes, aptitudes y valores complementarios o facilitadores de una coherente evolución, hacia la más acertada manera de satisfacer nuestras necesidades y las de los demás.

El proceso empieza por el análisis de las actitudes de la persona con respecto a sí mismo y los demás.

Los cimientos de la reingeniería humana son: “los valores y la ética”. Recuperarlos es la base de fondo para construir encima nuestra  personalidad (forma de ser).

Una vez que se colocamos en la base, en el fondo los valores de honradez, amor al prójimo, se empieza a trabajar en las formas.

Pero debemos meditar el porque a veces con conocimiento de técnicas de excelencia, no logramos el resultado esperado.

Es hacer de la auto-observación un hábito y aplicar todos los recursos que disponemos (mentales, emocionales y corporales) al servicio de nuestra evolución como persona, así podremos aprender a “enderezarnos” o “corregirnos” y “funcionar” mejor en cualquier área de la vida en la que nos desenvolvamos.

En este terreno cotidiano, somos dueños del presente y futuro, podemos aplicar toda nuestra creatividad e inteligencia para hacer de este proceso de obtener los resultados que esperamos, algo que realmente nos brinde plenitud.

Sabemos que los problemas siempre existirán: aparecerán a menudo o de vez en cuando. Lo que pretendemos lograr es, a pesar de ellos, contar con un modelo o sistema al que podamos recurrir para salir adelante desde el aprendizaje constante y sobre todo cuidando nuestras emociones, nuestra mente y nuestro cuerpo.

Tener objetivos, metas y acciones reales y motivadoras.

Cambiar el patrón de contenidos vitales.

Cambiar modalidades y submodalidades de pensamiento.

Usar el sistema guía de  pensamiento.

Potenciar y cambiar Creencias.

Generar sueños de calidad y alternativas de elección.

Dominar el lenguaje y la comunicación.

Eliminar mandatos o creencias negativas.

Modelar o copiar la excelencia o maestría.

Manejar anclas y anclajes.

Comunicarse con poder y efectividad.

Es lograr descubrir y aprender mecanismos que te permitan utilizar las emociones negativas para tu beneficio (las emociones que se desencadenan en situaciones difíciles).

Poner tu mente a tu servicio (pensamientos) y utilizar el transporte de tu cuerpo impulsándolo hacia lo que quieres.

Comenzar a vivir sin excusas, una vida feliz y en bienestar.

Apunta a una revisión y análisis profundo de aquellas cuestiones que te generan malestar y que no están funcionando como esperas; ya sean estas conductas, maneras de hacer las cosas y/o formas de ser que no te están ayudando a lograr lo que deseas ser, hacer y tener.

Implica que rompas con el pasado, que hagas “borrón y cuenta nueva”, que habilites un “lienzo en blanco para un nuevo dibujo” y que te predispongas de manera diferente a re-crear, re-inventar, re-diseñar, re-armar todo aquello que resulte efectivo para tu vida a partir del análisis realizado.

Hacer reingeniería con tu vida te indica que pares tu marcha, declares un quiebre y digas “BASTA, no quiero más esto para mi” para comenzar a rever intensa y sinceramente tus posiciones y actitudes ante la vida, sobre todo las conductas que adoptas al relacionarte con otras personas.

Implica derribar el obstáculo de pensar “yo me las sé todas”, o que “siempre actúo bien” y que “los que hacen las cosas mal son los otros, ellos tienen la culpa”.

Si no derribas este gran enemigo, no podrás detectar qué cosas te hacen falta cambiar para mejorar.

¿Por dónde comenzarás?

LA CONFIANZA EN TI MISMO

descarga (1)La confianza en uno mismo, te ayuda a llegar a donde quieras ir.

Es uno de los elementos importantes para lograr nuestras metas.

Al confiar en uno mismo, uno sigue sabiendo que lo logrará.

La confianza en uno mismo es ese motor que te ayuda a seguir adelante a pesar de las dificultades.

El que hace que perseveres y no abandones.

El que escuches lo que te dicen para seguir avanzando.

La confianza en uno mismo te hace capaz de expresar una opinión o decir cómo te sientes; pedir lo que deseas o necesitas; expresar tu desacuerdo de manera respetuosa; hacer sugerencias o dar a conocer tus ideas; decir “no” sin sentirte culpable y además, que puedas defender a otra persona.

Al tener confianza o seguridad en ti, no tienes dudas con respecto a tus capacidades, puedes decir “no puedo” en vez de “sí puedo”, no permites que la gente te menosprecie y no te menosprecias tú, auto saboteándote.

No das tanta importancia a lo que digan hagan o piensen los demás de ti, eres capaz de decir ¡no!, cuando algo no te gusta, te atreves a entablar conversación con extraños, hablar en público, en una reunión o frente a un grupo de personas sin echarte para abajo todo el tiempo, signos de complejo de inferioridad.

La vida no es para vivirla pensando en lo que no hiciste, en lo que deberías haber hecho o en lo que quisiste hacer pero no pudiste.

Quedar atrapado en los aspectos negativos de nuestros actos no te ayuda a superar y crecer. Puedes quedar atrapado en un lamento y desmotivarte.

Mejor reconócete lo que has logrado y desde ahí ten en cuenta que si sucedió una vez, es posible otra vez más. Siente orgullo por las cosas que has hecho y haces. Céntrate en los aspectos positivos de tu vida.

Hay que empezar a hacer las cosas para perderles el miedo.

Muchas veces lo que ocurre es que le tenemos miedo a lo desconocido y cuando nos damos oportunidad de conocer la situación nos damos cuenta de que en realidad no había nada que temer.

Por ejemplo: si te da miedo hablar en público, empieza a hacerlo enfrente de un espejo. Si te dan miedo las alturas, súbete a un edificio más alto cada día.

Muy a menudo otorgamos excesiva importancia a los potenciales problemas que pueden surgir si intentamos algo.

 Nos enfocamos en todos los contra, en lo que nos frena, en vez de todo lo positivo.

Al intentarlo lo que te pueden decir es que no, y recuerda que cada “no”, te acerca más al “sí” que deseas.

Usemos toda nuestra energía en lograr nuestras metas, en lugar de gastarlas preocupándonos de lo que podría ocurrir.

Si estás asustado porque vas a hacer algo por primera vez…Imagina que ya lo has hecho en el pasado. Imagínate entonces a ti mismo, de la forma más realista posible, culminando con éxito lo que ahora vas a hacer por primera vez.

Siéntelo, conoce la sensación que se tiene. Recuerda que la mente realmente no sabe diferenciar entre algo imaginado con mucho detalle, de algo real. Lo confunde. Habrás superado el miedo a la primera vez.

Investiga y conoce la historia de quienes ya han logrado lo que tu  deseas.

Encuentra a alguien que ya demuestra confianza en ese área, e imítalo.

Toma como modelo su comportamiento, su actitud, sus valores, sus creencias… y aplícalo, de la forma que puedas, en el contexto que tú necesitas.

Si tienes la posibilidad habla con él, y si no, pues trata de acercarte, y de observarlo lo más que puedas. Aprende de él. Hay muchos libros con las biografías y anécdotas de personas que cuentan cómo lograron algo que deseamos y así nos muestran el camino corto, pues nos dicen qué debemos de evitar y de esta manera no gastaremos energía intentando algo que está probado no funciona.

Anula a la molesta y negativa vocecilla interna que te dicta como actuar.

Descubre las cosas en las que sobresales y luego enfócate en tus talentos. Permítete estar orgulloso de ellos.

La inferioridad es un estado mental en el cual te declaras a ti mismo como una víctima. No permitas victimizarte.

Exprésate, ya sea a través del arte, la música, la escritura o la danza.

¡Encuentra algo que disfrutes! Todos nacemos con talentos y fortalezas. Puedes desarrollarte y sobresalir en lo tuyo. Además, añadir una variedad de intereses a tu vida no solo te dará más confianza, sino que aumentará tus posibilidades de conocer amigos compatibles.

Las personas que confían en sí mismos creen en sus habilidades, sienten que tienen control sobre sus vidas y creen que son capaces de hacer lo que planean y esperan.

Tener confianza en sí mismo no significa que se pueda hacer todo. Las personas que confían en sí mismas tienen expectativas realistas. Incluso cuando sus intereses no se cumplen, ellos continúan siendo positivos y aceptan su manera de ser.

¿Qué piensas? ¡Comparte tu experiencia nos ayudará! ¡Gracias!

DECRETO

images (12)Así es hay que decretar, ya que los Decretos son afirmaciones que provienen de la Energía Divina Universal.

Palabras con una frecuencia vibratoria muy elevada que al usar “YO SOY”, “DIOS ESTÁ EN MI”, “YO SOY UNO CON DIOS”, elevamos nuestra frecuencia vibratoria llamando al Ser de Luz que habita en nosotros.

Al Decretar invocamos a nuestro Ser Supremo, nuestro Ser Superior, nuestro Gran Espíritu o nuestro Maestro Interior conectando a la vez con conciencias superiores del Universo que nos ayudan en el proceso del Decreto. 

Con una mente aquietada y poniendo toda nuestra atención e intención en las palabras pronunciadas del Decreto, podemos sanar muchas áreas de nuestro Ser y reclamar nuestra Sanación y Felicidad. 

Un Decreto vendría a ser como una Oración o Mantra . Cuantas más veces se repita (siendo esta repetición pronunciada 3 veces o múltiples de 3), más acción produce y las palabras se verán materializadas en el plano físico.

Es recomendable trabajar un Decreto varios días consecutivos, en un lugar tranquilo y armonioso, repitiendo dicho Decreto en voz alta o interiormente. 

Algunos de los Decretos son dados por Maestros, otros canalizados para que podamos experimentar el Poder y la Fuerza al trabajarlos.

Decretar es AMAR: si Decretamos sanación para nosotros es porque estamos en el camino del autoconocimiento verdadero y del Amor hacia nosotros mismos y hacia los demás. 

Mediante ellos podemos cambiar y mejorar cualquier aspecto de nuestra vida.

Cada pensamiento y palabra que pronunciamos en una afirmación. Incluso las conversaciones que sostenemos con nosotros mismos, nuestro diálogo interno, son una cadena de afirmaciones positivas o negativas.

Nuestras creencias no son más que patrones habituales de pensamientos aprendidos durante nuestra niñez.  Y aunque muchas nos benefician otras pueden limitar nuestra habilidad para crear las cosas que realmente queremos en la vida.

Tenemos que aprender a reprogramar nuestra mente, aprender a pensar y hablar de forma positiva para vencer el hábito arraigado de la negatividad.

Obviamente esto, ayudará a nuestra energía personal y por consiguiente en nuestras vidas.

Podemos crear nuestras propias afirmaciones teniendo en cuenta que siempre debemos redactarlas en tiempo presente como si ya lo hubiésemos conseguido y agradeciendo al universo por nuestros logros.

Ejercitemos diariamente tales afirmaciones (aunque sólo sean 5 o 10 minutos por día) nuestro subconsciente se irá familiarizando o acostumbrándose a tales pensamientos, y con el tiempo crearemos el hábito de pensar siempre con sentido de abundancia, prosperidad o éxito.  

Mientras hacemos dichas afirmaciones al mismo tiempo hagamos imágenes mentales asociadas a tales pensamientos, así se irán produciendo anclajes en nuestro subconsciente con lo cual empezaremos a atraer de manera automática la abundancia y prosperidad a nuestras vidas.

Este es el secreto para vivir una vida de prosperidad, una vida feliz.

Somos los creadores de nuestra propia vida. En nosotros esta el poder transformador para que lo imposible sea posible.

Imprégnate de estos pensamientos poderosos, siente, vibra, piensa y confiesa que tu eres la ley de atracción y que todo lo que deseas se puede materializar en tu vida. Créelo.

Redirige tus pensamientos hacia tu máximo bien y el de los demás. Comparte y multiplica este poder que esta dentro de ti y de los demás para vivir una vida plena de abundancia.

Uno de los postulados de la Ley de atracción es que decretar cosas nos ayudará a concentrar nuestro poder interior y hacer que el Universo se vuelva hacia nosotros.

Para decretar nuestros deseos, podemos escribirlos, recitarlos y tenerlos en mente durante el día.

Las oraciones tienen que estar en presente, por ejemplo: “Soy feliz en mi trabajo, con mi familia y mis amigos. Nada me molesta ni me hace dudar”.

Siempre hablando en positivo y evitando incluir la palabra “no” en nuestros decretos, por lo tanto, no puedes decretar “No seguiré subiendo de peso”, mejor di “Me mantendré en mi peso ideal”, porque si hablas de forma negativa el universo te quitará aquello que negaste, dando vuelta el enunciado.

El Universo no conoce de negativismos, si te escucha decir “No quiero que me vaya mal hoy”, omitirá el “no” de la oración y cumplirá tus deseos de forma errónea.

Tienes que ser muy claro y positivo, tener toda la fe de que lo que pides se va a cumplir sin importar el cómo y, por supuesto, no ser impaciente, porque todo llegará a su debido tiempo.

Los decretos de la mente son una relajante herramienta de escritura, ayuda a trabajar la automotivación, la autoestima, a enfocar los objetivos y las cosas que se quieren.

Practica escribiendo tus propios decretos y disfruta de sus beneficios en la salud, las relaciones, en el dinero y en tu espiritualidad.

A partir de ahora… cada vez más…
(Utilízalo para lo abstracto, por ejemplo: “A partir de ahora yo soy cada vez más optimista.”)

Antes de…
(Utilízalo para lo concreto, por ejemplo: “antes de diciembre yo realizo un viaje de placer a Europa para conocer, disfrutar, descansar y pasear.”)

Recuerda profundizar en los beneficios del pensamiento positivo.

Mi mente es más potente para servirnos mejor.””Los pensamientos positivos me traen beneficios y ventajas que deseo.”

“Los pensamientos negativos no tienen influencia sobre mí en ningún nivel mental.”

“Cada día, conforme pasan los días, estoy mejor y mejor, en toda forma y de toda manera, sin molestias ni dolores y con mi salud perfecta.”

“Tengo control perfecto y dominio absoluto sobre mis sentidos y mis facultades, en este nivel y en cualquier nivel mental donde funcione, inclusive el exterior consciente.”

“Tengo a mi disposición toda la energía que necesito para vigorizarme cada vez que lo desee.”

“Puedo ver el lado positivo de las cosas, siempre que lo deseo.”

“Puedo ver el lado positivo de la gente, siempre que lo deseo.”

“Puedo ver el lado positivo del mundo en general y de mi mundo, siempre que lo deseo.”

“Todos los días, de todas maneras, mejoro en mis capacidades, mejoro en mi creatividad y mejoro en mis puntos de vista sobre mí mismo.”

“Todos los días, de todas maneras, mejoro en todos los aspectos de mi vida.”

“Mi salud física está mejorando.” “Mi salud mental está mejorando.” “Mi salud espiritual está mejorando.”

“Mi vida social está mejorando.” “Mi vida económica está mejorando.”

“Me gusta la vida. A la vida le gusto yo.”

“Soy la persona que más deseo ser.”

¿Qué decreto incorporaste a tu vida o incorporarás?

RECUPEREMOS LA FELICIDAD Y ALEGRÍA

ALEGRIALa felicidad es un estado emocional que se produce en nosotros cuando creemos haber alcanzado una meta deseada.

Esto nos da paz interior, un enfoque del medio positivo y estimula a que conquistemos nuevas metas, nos da motivación.

Es una condición interna de satisfacción y alegría que nos ayuda a nosotros y a quienes nos rodean.

El estado de ánimo positivo, la capacidad de abordar una tarea llevándola al término propuesto.

Donde la actividad mental fluye de forma armónica, siendo los factores internos y externos interactuantes con las estructuras cerebrales que gestionan respuestas fisiológicas ante estímulos emocionales.

En dicho proceso se pueden experimentar emociones derivadas, que no tienen por qué ser placenteras, siendo consecuencia de un aprendizaje ante un medio variable.

Ser feliz es autorrealizarse, alcanzar las metas propias de un ser humano, postura que defendía Aristóteles. También Platón, aunque el horizonte de la felicidad, según Platón, se abría a la vida después de la muerte.

Ser feliz es ser autosuficiente, valerse por sí mismo sin depender de nada ni de nadie.

Ser feliz es experimentar placer intelectual y físico y conseguir evitar el sufrimiento mental y físico.

Se puede apreciar la divergencia de opiniones respecto a cómo entender la felicidad: placer para algunos, honores para otros, contemplación (conocimiento intelectual) para otros más.

Aristóteles rechaza que la riqueza pueda ser la felicidad, pues es un medio para conseguir placeres o bien para conseguir honores, pero reconoce que existen personas que convierten a las riquezas en su centro de atención.

Son bienes externos que no son perseguidos por sí mismos, sino por ser medios para alcanzar la felicidad, la única que se basta a sí misma para ser  perfecta.

Los bienes externos se buscan para acercarnos más a la felicidad, aunque su posesión no implica que seamos íntegramente felices, puesto que no por poseer riquezas garantizamos nuestra felicidad.

Tampoco solamente la consecución del placer nos hace felices. Necesitamos algo más para serlo y eso nos distingue de los animales.

Sin embargo, aunque estos bienes particulares no basten, ayudan. Sin ciertos bienes la felicidad será casi imposible de alcanzar.

Para Aristóteles la felicidad humana se basa en la autorrealización, adquirida mediante el ejercicio de la virtud.

Algunos piensan en la felicidad como autosuficiencia en el placer moderado, otros como fortaleza en la aceptación de una existencia determinada; como adecuación de la voluntad humana a la realidad; como satisfacción de los placeres superiores.

Pero para algunos, la felicidad es una actitud mental que el hombre puede asumir conscientemente, es decir, es una decisión.

La idea de que la felicidad sea una decisión se basa, en el hecho de que el individuo busca muchas formas de encontrar esa felicidad en muchos aspectos, y aun así, parece esquiva para la mayoría de las personas.

 

Si descubrimos que existen seres felices e infelices en todas las diversas condiciones socioeconómicas, geográficas, de edad, religión, sexo, estados mentales (hay personas con problemas mentales que a pesar de ello son realmente felices), nos hace dar cuenta que cuando decidimos aceptar nuestra condición y nuestro pasado, y asumir la vida tal como es en ese momento podremos construir nuestra vida y ser entonces realmente felices.

Para los que creemos en Dios o en un Ser superior o una energía superior, la felicidad se logra con esa unión.

Sin embargo, hay diferentes puntos de vista según la religión. Para el cristianismo, por ejemplo, la felicidad se expresa en la vivencia de las bienaventuranzas y las enseñanzas de la Biblia, en el seguimiento y comunión con Cristo a través del Espíritu Santo. Muy semejante a esto es el camino musulmán.

El budismo, considera que la felicidad duradera se alcanza al erradicar el anhelo ansioso, que implica evitar compromisos con los demás, lo que a su vez se consigue sólo al “despertar” de la ilusión del “yo“, es decir, el mantenerse alerta y exento de la la naturaleza de la vida y la existencia, a través de una postura pasiva, no participativa, de la conservación de la vida.

La felicidad, más que constituir una meta en sí misma o un estado a lograr, es más bien una elección interior y personal constante, de cada momento.

¿Y tú que eliges?