QUE HACER PARA MANTENER EL AMOR

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images (5)Para mantener el amor, no hay recetas mágicas, como algunos desearían.

Todos coincidimos que el amor es importante en nuestra vida, nos ilumina, nos alegra, nos hace sentir plenos.

Pero también es el que nos hace sufrir o poner tristes en algunos momentos.

Eso se debe a que el amor es un ida y vuelta.

Es entre dos personas, y al ser entre dos personas, varía cada día.

Cuando hablamos de una actividad, de una profesión, se tiene más claro cuando somos expertos pero aquí no.

Después de casi 34 años que somos pareja con mi marido, yo estaría super calificada para hablar del tema.

Pero lamento decirles que cada uno tiene que ocuparse de descubrir como mantener el amor en su pareja.

Cada pareja es única, cómo lo es cada momento que se vive en la misma.

Pero no se preocupen para aquellos que venían con la expectativa de llevarse la solución o las herramientas para mejorar o encontrar el amor.

Lo primero que les digo es que amen, si quieren mantenerlo.

Como el fuego que se descuida se apaga, así pasa con el amor.

Hay que tener el equilibrio justo para tener tiempo para la pareja.

Muchas parejas por la ambición de lograr más económicamente, ceden terreno al trabajo y después se dan cuenta que casi no existen momentos para los dos.

Comparten más con otros que con la pareja.

Otros al contrario no dan tiempo para lo individual.

Quieren estar, todo el tiempo juntos.

Hacer las mismas cosas.

Responder juntos a todo.

Eso puede a la larga asfixiar a no tener nada para contar ajeno a la pareja.

Es importante conocerse, saber que nos gusta.

Descubrir cada día que le gusta al otro.

Descubrir que nos gusta a nosotros.

Así poder hacer lo que sale de lo que nos gusta a los dos.

Si yo vivo haciendo algo porque le gusta a mi pareja y a mi no, a la larga no seré feliz, es preferible hacer algo intermedio que nos guste a los dos.

Saber escuchar, permitir que nuestra pareja muestre su propio yo.

Si no aprendemos a escuchar, nunca llegaremos a conocer a nuestra pareja.

Además, puedes generar en la otra persona un sentimiento de frustración al no mostrar interés por lo que tiene que decir.

Muchos se aburren y le resulta más atractivo una nueva pareja.

Es que van descubriendo lo superficial de cada uno.

Si nos cuesta conocer a nuestro Ser miren si va ser fácil conocer a nuestra pareja.

Hay que tener comunicación para tener la certeza que siempre charlaremos, cuando atravesemos por alguna dificultad o alguna duda.

Sin existir distanciamientos que ayuden a que otro ocupe nuestro lugar.

Cuando uno por ocuparse de otras cosas, deja a su pareja y no existen momentos para dialogar y para la intimidad.

Allí muchos optan por mirar o buscar donde la pueden encontrar.

Allí entran a un callejón sin salida.

En donde comienzan a mentir, engañar y encerrarse solos en esa opción.

Quizás se sientan bien pero a la pareja la está debilitando.

Así el amor se irá apagando.

Es cuestión de ver que se busca en el que está afuera y descubrirlo en la pareja o fijarse si eso es más importante que todo lo construido o que tienen.

¿Tú qué piensas?

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EL PODER DE LAS PALABRAS

images (6)Cuanto poder tienen las palabras y muchas veces ni nos damos cuenta.

Hablamos sin pensar, algunos más, otros menos.

Palabras que salen de nuestra boca y ni nos fijamos que podemos provocar con ellas.

Palabras que salen en momentos de enojo, de bronca y las decimos sin sentir realmente lo que decimos.

Palabras que decimos por estar de moda o a la ligera, sin pensar en el verdadero sentido.

Palabras que son recibidas y mal interpretadas.

Las palabras tienen mucho poder, podemos salvar una vida.

Una palabra de aliento de esperanza, puede dar fuerza a quien la necesita.

Una palabra negativa en el momento inadecuado, puede impulsar al fin de la vida, en un caso extremo de desolación, angustia.

La naturaleza es sabia por algo tenemos una boca y dos oídos.

Debemos aprender a escuchar más y hablar menos.

Hablar lo justo y necesario.

La naturaleza es sabia por algo tenemos una boca y dos oídos.

Debemos aprender a escuchar más y hablar menos.

Hablar lo justo y necesario.

Tener cuidado con lo que pensamos, con ese diálogo interno.

La base, de esas palabras habladas.

Que crea el ambiente en el cual nos vamos a desarrollar.

La clase de experiencias que atraeremos.

Al saber el poder que tienen las palabras.

Nos hacemos responsables de nuestra vida.

Las palabras que decimos son una prolongación de lo que pensamos.

Entonces prestemos atención a lo que decimos.

Ya no digamos palabras negativas y limitadoras, es momento de eliminarlas de nuestra vida.

¿No hay comida? O ¿Hay comida? Prácticamente la pregunta es la misma, pero en la primera ya estamos condicionando que NO HAY, que Soy pobre, que No puedo, que No tengo, que No sé.

Tenemos que quitar los no de nuestras vidas.

Sabemos que nuestra mente no conoce el no, entonces hablemos en positivo.

No digamos no te olvides en vez de decir acuérdate de traer, de venir.

Eliminemos también el tengo que… por elijo… , eso nos quitara presiones y nos mostrará que todo lo hacemos con gusto, por que así lo elegimos y esa es la mejor elección en este momento.

Con el poder de nuestras palabras podemos ayudar o perjudicar a todos los que nos rodean.

Podemos crear y destruir, una amistad o una relación, comienzan conversando y por cualquier palabra que podamos decir fuera de lugar puede terminar.

A medida que vamos creciendo y madurando vamos perdiendo nuestra inocencia.

Esa capacidad para crecer disminuye.

Así, empezamos a dudar, a dudar de nosotros mismos, a ver lo negativo y lo feo, en vez de lo positivo y lindo, a desconfiar antes de conocer.

Si digo No Puedo, es cierto ¡no puedo!, ya lo dije, pero si digo ¡Sí Puedo! también es cierto porque lo dije también.

A las palabras NO SE LAS LLEVA EL VIENTO, quedan enganchadas en nuestra mente y corazón, y así van dirigiendo nuestra vida, por el camino que le decimos.

Si nuestro vocabulario es pobre y pesimista, así es nuestra vida. Queremos abundancia, queremos paz, queremos ser felices, etc., pero con nuestra boca declaramos todo lo contrario.

De nuestras palabras depende nuestro futuro, así que empecemos a cambiar nuestra vida, cuidando las palabras que decimos y nuestra forma de hablar, así como si estuviéramos rodeados de niños siempre y nuestra vida se dirigirá por ese camino, en el cual queremos estar.

La mente viaja en miles de direcciones y podemos pasarnos días atrapados por una sola creencia en nuestra propia estupidez.

Más tarde una persona puede atrapar tu atención y usando su palabra te hace creer que no eres estúpido.

Crees lo que esa persona te ha dicho y haces un nuevo acuerdo. Un nuevo hechizo se ha roto, solo por el poder de la palabra.

Hemos aprendido a mentir como un hábito de comunicación con otros y con nosotros mismos. No somos impecables con la palabra.

No somos conscientes del mal uso que le damos a nuestra palabra, y de los graves resultados y daño que podemos hacer a otras personas. ¿Que dices? ¿Qué provocas? ¡Cuéntame!