POESÍAS DE AMOR

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images (35)El amor es una fuente inagotable de inspiración.

Es un sentimiento que va nutriendo para imaginar, recrear y dar sentido a muchas composiciones.

Así, se han escrito hechos de amor y desamor en textos y páginas literarias a lo largo de la historia, los han ido interpretando en secuencias y pasajes.

Inspirados en el amor que tienen o desean.

Alimentándose de lo más sublime que hay y que lo reflejan las letras, siempre armoniosas, entre la realidad y el misterio.

El mismo misterio que encierra un encuentro de dos almas que se intuían apenas en su propio universo, sin sospechar que estaban llamadas a protagonizar la concreción de un compromiso que tuvieron el valor de no eludir. 

Una fuerte fuente de sentimientos donde se escribe tanto para dejar huellas en este mundo para expresar lo que se siente.

Porque algunas cosas como la tristeza, el sufrimiento o el amor son tan fuertes que no puede contenérselos dentro de nuestro cuerpo y es enriquecedor transmitirlos aunque sea a una servilleta del café.

Cuando alguien nos gusta, se escribe para declararle el amor, que estamos loca por él, pero que, sin embargo, luego no somos capaces de decírselo directamente.

La poesía es como un refugio, un medio de comunicación, es la manera de decirle al mundo cuanto lo queremos.

Es un motor el amor, aunque hay algunos que escriben demasiados poemas tristes y hasta terriblemente solitarios, expresan lo deprimidos que están, allí liberan sus emociones.

La inspiración por escribir está vinculada a un estímulo espontáneo, que surge de nuestro interior.

La inspiración no aparece por esfuerzo o voluntad; por lo tanto, se diferencia del trabajo o del entrenamiento.

Por eso es importante fomentar la creatividad desde niños, para no desperdiciar quizás muchas mentes potencialmente brillantes.

Un ambiente apropiado, una disposición de multitud de herramientas, el planteamiento de problemas y las alternativas originales para la resolución de éstos, un continuo intercambio de ideas para aumentar el flujo de información y el fomento de una curiosidad activa por el medio, factores a tener en cuenta a la hora de estimular la habilidad de ser creativo.

Una habilidad que no debe ser subestimada, pues es fundamental para un satisfactorio desarrollo personal, una herramienta básica para lograr el éxito profesional, social e incluso familiar.

Más allá de lo espontáneo de la inspiración, podemos contribuir a que ésta aparezca.

Cada persona tiene sus rituales o costumbres que lleva a cabo con el deseo de hacer surgir a la inspiración.

Preparar un espacio en la casa, escuchar música, aromatizar el ambiente, visitar un determinado lugar o viajar, son algunas de las conductas habituales para fomentar la inspiración.

Se escriben piropos y cosas lindas para llamar la atención y conquistar a una persona que te gusta.

Para quien se quiere y aun no lo sabe, para quien no se puede tener o para quien no se puede olvidar.

Para declarar y confesar un amor prohibido o para quien solo es una ilusión.

Algunos quieren expresar sus sentimientos por primera vez, otros como una estrategia de conquista.

Para pedir perdón, para renovar la emoción y el entusiasmo romántico.

Si queremos escribir tenemos que tener nuestro objetivo, deberemos ordenar nuestras ideas y pensar sobre ellas, de manera tal que consigan expresarlo, lo mejor posible.

Si lo que escribimos no va a ser original, prestemos mucha atención.

Una cosa es inspirarse, tomar una frase bonita, citar un poema romántico, pero otra es hacer propias las palabras ajenas. Nadie como uno mismo para expresar lo que siente.

Pensemos en la persona amada suele ser muy inspirador. Imaginemos que tipo de sentimientos despertará en ella.

Evitemos aburrir. La brevedad hace lo que uno escribe más impactante y contundente.

No hagamos promesas que no surjan de nuestro corazón por la simple excusa de la conquista.

Si somos correspondidos que nos amen por lo bueno que hay en nosotros. No busquemos dar lástima auto compadeciéndonos o lamentándonos innecesariamente.

El amor debe hacernos una persona feliz de estar enamorada. Tampoco esperemos ni mucho menos exijamos ser correspondidos. Tratemos de ser abiertos y generosos.

Seamos dulces, pero no empalaguemos.

El exceso de recursos retóricos no hace necesariamente más amorosos a los sentimientos. La belleza es simple.

Cuando uno esta enamorado quiere escribir las mejores dedicatorias de amor pero muchas veces no sabemos como hacerlo y ahí recurrimos a la ayuda de Internet, libros o amigos que sepan escribir mensajes de amor, pero lo mejor es buscar frases con la que uno se sienta identificado, que exprese lo que uno siente en pocas palabras mas que nada.

Si es para conquistar a alguien que sabemos que a veces es un poco difícil porque eso depende de cada persona pero siempre lindas palabras hacen el camino mas fácil.

Antes no se tenía la facilidad de Internet ni los celulares tenían que usar el correo que llegaba a tu casa, te enviaban cartas con tarjetas que tenían hermosas dedicatorias, algunas eran simplemente dibujos de enamorados o corazones con una simple frase, les digo que al guardarlas y verlas uno revivía esos momentos y  te hacia sentir muy bien.

Ahora se tiene la facilidad de Internet las puedan mandar por facebook, o twitter a la persona que quieren conquistar o a una novia o novio para hacerle saber lo enamorados que estamos de ellos.

Hay que decir los sentimientos por que el otro no es adivino, y la mejor forma de hacerlo es escribir mensajes de amor, frases de amor, tiernos mensajes, y mas que nada, expresar lo que a uno le pasa en el corazón que es sano para la mente, el alma.

Que podamos decir lo que pasa por nuestro corazón que esta abierto al amor que es lo más importante.

El amor tiene que ser algo mas que sincero tiene que ser honesto y puro para que funcione una relación.

Así que hacer honestos con la persona que aman, y regalen algunas tarjetas con frases de amor, si les cuesta escribir y no se hagan los poetas sino lo son.

Para ayudarte a escribir poesías, lee mucha poesía. Lee a los poetas clásicos y a los contemporáneos. Lee también lo que los críticos literarios escriben sobre  poesía, poemarios y poetas. Cuanto más leas, más aprenderás.

Escribe poesía. Si has escrito un buen poema, continúa escribiendo antes de que te abandone la inspiración. Siéntete libre de escribir también malos poemas: lo importante es escribir. Cuanto más escribas, más aprenderás.

Ten un cuaderno solo para escribir poesía. Llévalo siempre contigo, para que puedas escribir cuándo y dónde te llegue la inspiración.

Trata de escribir poesía ciñéndote a la métrica. Ejercítate en respetar el número de sílabas, los acentos y el ritmo.

Sírvete de metáforas.

Apúntate a un taller de poesía. Buscas foros de poesía en Internet. Contacta con otros poetas para compartir y discutir sobre el arte de escribir poesía.

Ten presente que cada verso es importante para el poema. Trabaja bien cada uno de ellos.

Enriquece tu vocabulario. Las palabras son la mejor herramienta del escritor.

Acude a lecturas de poesía, participa con aquellos que escriben.

Deja reposar los poemas que hayas escrito. Pasado un tiempo, vuelve sobre ellos: corrígelos, elimina palabras y versos superfluos.

Da a leer a alguien tus versos. Asegúrate de que tus poemas transmiten al lector aquello que deseabas transmitir.

No tengas miedo de experimentar, aléjate de lo trillado.

Y sobre todo deja que tu corazón hable por ti.

Luego con entrenamiento podrás aprender y mejorar tus poesías, pero nunca dejando de lado la esencia de lo que quiera transmitir.

¿Tú escribes? Espero tu poesía o lo que piensas.

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ILUSIÓN

Ese resultado a veces se debe a tener poca claridad perceptiva o emociones intensas.

Esas ganas de triunfar, esas ganas de lograr metas, que nos hacen ver más allá de los obstáculos o lo real del momento.images (4)

Dejemos de creer que lo que vemos en este mundo es la verdad absoluta.

Recordemos que todo es temporario y cambia constantemente.

Que es una experiencia para que aprendamos.

Identificamos a estas cosas como reales y palpables, a causa del pensamiento egoísta de separación.

“Si yo puedo verlo, escucharlo, tocarlo, saborearlo y olerlo, entonces debe ser real, pues mis cinco sentidos pueden verificarlo.”

 El ego, la mítica criatura de la mente, comienza a propagar la idea de la especialidad y un estado de separación.

 Entonces aparece la codicia que nos hunde, a nosotros y a todo el mundo, en el caos total.

Si miramos a nuestro alrededor, si escuchamos las noticias en la televisión o leemos los encabezados del diario, veremos todo el miedo.

Miedo de perder algo , miedo de no tener o de que nos dejen afuera.

Nuestra identificación con el complejo ego- mente- personalidad, se zambulle de cabeza hacia la codicia, el miedo, el enojo, la lujuria, la violencia, la guerra y el odio.

Lo podemos ver en todas partes. La raíz de este caos  es la ignorancia de nuestra herencia, y el permitir que nuestros egos constantemente nos dividan y oscurezcan este claro conocimiento del Yo, detrás de una cortina de humo de engaño de los sentidos.

Sin embargo, nuestra verdadera realidad continúa parpadeando, como una memoria poco clara, en lo profundo de cada corazón.

Enterrada bajo una montaña de desechos auto-fabricados de causa y efecto, yace la chispa divina del conocimiento eterno, el Dios de este universo, quien está lleno, siempre en paz, en un estado de total bienaventuranza.

Recordemos ser simplemente el silencioso observador de todo.

Este es el secreto de la realización del propio Yo. Esto influye en cada uno de nuestros pensamientos, palabras, acciones y sentimientos, junto con el verdadero propósito detrás de cada uno.

Nada es rígido, aunque nuestros cinco sentidos nos engañen constantemente que es así. Todo es simplemente materia transformada en una variedad de formas y tamaños, animados e inanimados.

Las cosas entonces parecen diferentes y distintas. Estructuras y partículas se mueven continuamente, o vibran a distintas velocidades, por lo que tienen la apariencia de sólidas, liquidas o gaseosas ante nuestros sentidos.

La aparente solidez de una pared, cuando es vista bajo un microscopio electrónico de gran poder, es inexistente. Entonces, tomemos todo en la Creación y desmenucemos así nos queda solamente la danza cósmica del Amor y la Luz de las moléculas y átomos.

La palabra en si implica algo eterno, absoluto y sin cambios. Dado que todas las cosas están cambiando constantemente, reordenándose, creciendo y erosionándose, entonces no podemos llamarlas permanentes y reales.

Por eso cuando encontramos en nuestras vidas estas experiencias constantes y cambiantes, debemos recordar esto a nuestra imaginación fugitiva.

En estado del sueño, todos podemos ver, escuchar, tocar, parpadear y oler igual que en el estado de vigilia.

Todo nos parece real. Sentimos excitación y preocupación, placer y dolor, miedo y júbilo, alegría y tristeza, y hasta, si uno se golpea la cabeza contra una pared de sueños, entonces experimentara un dolor de cabeza de sueños. Podemos ser un emperador adinerado, gozando de todos los lujos imaginables, o podemos ser un pordiosero tullido que apenas puede mantener en una pieza su cuerpo y alma. Todo parece y se siente tan real como si estuviéramos despiertos.

Cuando nos despertamos de tales sueños, suspiramos aliviados o tristes y decimos que fue sólo un sueño.

De la misma manera, cuando despertemos del sueño de la vida, esta experiencia cambiante del “Yo soy la conciencia del cuerpo”, nuestro Dios o espíritu conciencia suspirará y dirá: sólo fue otro sueño de experiencia en la tierra.”

Cuando las cosas en tu cambiante sueño terrestre se vuelvan agitadas, respira profundamente, cierra los ojos. Así comprenderás que esto es solamente otra experiencia momentánea que pronto cesará, ya sea de placer o de dolor, de alegría o de pena , de risas o de lágrimas.

Mantente sereno, permanece tranquilo y deja que tu mente contemple, para luego esparcirse profundamente en tu eterna naturaleza inalterable.

Enfrentemos los desafíos de la vida, y procedamos de la mentira a la verdad, y de la oscuridad a la luz.

Solo hasta que dejemos de reconocer el universo desde nuestra cabeza, podremos comenzar a entender otras cosas.

Nuestra percepción del cielo al cual vemos azul, podríamos verlo rojo o verde, si las células del cerebro se podrían modificar.

Otras veces, uno cree que hace calor pero una rana puede tener frío.

Dejémonos tocar por la pasión, amor, convicción, triunfo, coraje, fe, determinación, compasión, alegría, entusiasmo… estas emociones nos hacen sentir inspirados por la grandeza humana. Esa misma que reside en todos nosotros.

Para un sueño reparador, es importante ayudar a que la mente “se duerma” al son de tu cuerpo. Procura no ver programas de alto impacto visual ni psicológico justo antes de dormirte. Así como quizá en la mañana necesitas de unos minutos para “calentar tus motores”, asegúrate también un proceso para ir bajando las revoluciones mentales antes de dormir.

Así tenemos bellos sueños donde nuestra ilusión se haga realidad, al igual que al despertar.

¿Qué piensas?

DESPERTAR

images (1) Hay que despertar. Hay que reconocer que nosotros no somos nuestro ego. Ese ego que muchas veces se apodera de nosotros. No es posible vencer en la lucha contra el ego (no hay que negarlo), lo único que hace falta es la luz de la conciencia (tomar conciencia del ego). Es la única manera de poder trascenderlo. Y ser luz. El ego es identificarte con la forma, es buscarnos a nosotros mismos y perdernos en algún tipo de forma. Formas materiales o cuerpos físicos, las formas de pensamiento que brotan en la conciencia. Aquella voz que oímos incesantemente en la cabeza, es el torrente de pensamientos incansables y compulsivos. Cuando cada pensamiento absorbe nuestra atención completamente, cuando nos identificamos con la voz de la mente y las emociones que la acompañan, nos perdemos en cada pensamiento y cada emoción, nos identificamos totalmente con la forma y, por lo tanto, permanecemos en las garras del ego. El ego es un conjunto de pensamientos repetitivos y patrones mentales y emocionales condicionados, dotados de una sensación de “yo”. El ego emerge cuando el sentido del Ser, del “Yo soy”, conciencia informe, se confunde con la forma. Ese es el significado de la identificación. Es el olvido del Ser, el error primario, la ilusión de la separación absoluta, la cual convierte la realidad en una pesadilla. La mayoría de las personas se identifican completamente con la voz de la mente, con ese torrente incesante de pensamientos involuntarios y compulsivos y las emociones que lo acompañan. Están poseídas por la mente. Hay una sensación de “yo” (ego) en cada pensamiento, en cada recuerdo, interpretación, opinión, punto de vista, reacción y emoción. Hablando en términos espirituales, éste es el estado de inconsciencia. El pensamiento, el contenido de la mente, está condicionado por el pasado. Cuando decimos “yo”, es el ego quien habla, no nosotros. El ego consta de pensamiento y emoción. Un paquete de recuerdos que identificamos como “yo y mi historia”. De papeles que representamos habitualmente sin saberlo, de identificaciones colectivas como la nacionalidad, la religión, la raza, la clase social o la filiación política. Identificaciones personales, no solamente con los bienes materiales sino también con las opiniones, la apariencia externa, los resentimientos acumulados o las ideas de ser superiores o inferiores a los demás, de ser un éxito o un fracaso. Los egos son diferentes sólo en la superficie, en el fondo son todos iguales. Todos viven de la identificación y la separación. Así, el ego lucha permanentemente por sobrevivir, tratando de protegerse y engrandecerse. El ego se identifica con las cosas materiales, tratamos de encontrarnos a través de ellas, y esto da lugar al apego y a la obsesión, los cuales crean la sociedad de consumo y las estructuras económicas donde la única medida de progreso es tener siempre más. El deseo incontrolado de tener más, de crecer incesantemente. Tratamos de hallarnos en las cosas pero nunca lo logramos del todo y terminamos perdiéndonos en ellas. El apego a las cosas se desvanece por sí solo cuando renunciamos a identificarnos con ellas. Lo importante es tomar conciencia de que tenemos apegos. Sabremos si estamos apegados a algo o a alguien, porque en el momento de perderlo, sentiremos desesperación, sufrimiento. Cuando reconocemos que estamos apegados a algo o a alguien, es cuando comienza la transformación de la conciencia.  El ego se identifica con lo que se tiene. Oculto dentro de él permanece un sentimiento profundo de insatisfacción, de “no tener suficiente”, de estar incompleto. El ego se identifica con lo que se tiene. El ego también se identifica con el cuerpo físico. Esto nos obliga a asumir un papel en la sociedad y a amoldarnos a unos patrones condicionados de comportamiento. Juzgamos nuestro cuerpo físico y lo comparamos con otros, a fin de perfeccionarlo para ser igual o mejores que los demás. Buscamos modelos a imitar, y seguimos las modas. Esta identificación con el cuerpo físico es también identificación con la mente. Identificarte con tu cuerpo, el cual está destinado a envejecer, marchitarse y morir, siempre genera sufrimiento tarde o temprano. Abstenerte de identificarte con el cuerpo no implica descuidarlo, despreciarlo o dejar de interesarte por él. Si es fuerte, bello y vigoroso, podemos disfrutar y apreciar esos atributos, mientras duren. También podemos mejorar la condición del cuerpo mediante el ejercicio y una buena alimentación. Aunque la identificación con el cuerpo es una de las formas más básicas del ego, la buena noticia es que también es la más fácil de trascender. Esto no se logra haciendo un esfuerzo por convencernos de que no somos el cuerpo, sino dejando de prestar atención a la forma corporal externa y a los juicios mentales (bello, feo, fuerte, débil, demasiado gordo, demasiado delgado), para centrar la atención en el interior, en la sensación de vida que lo anima. Podemos comenzar a sanar cuando miramos nuestro cuerpo sin los juicios mentales, o reconocer estos juicios sin creer en ellos. Es esencial sentir nuestro cuerpo desde adentro, en lugar de juzgarlo desde afuera. Cuando no hay identificación con la mente (apego al “Yo”), no hay identificación con el cuerpo. Y cuando la belleza desaparece, entonces no hay sufrimiento. Cuando no hay apego al cuerpo y éste comienza a envejecer, la luz de la conciencia puede brillar más fácilmente. ¿Despiertas, descubriste tu verdadero Ser?