AMOR Y SERVICIO

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images (2)El servicio es una forma de ayudar a otras personas, sin importar ni tener recompensa alguna que no sea la gratificación y fortalecimiento del espíritu.

El amar, compartir y proteger a las personas, ya sean estas familiares, amigos, vecinos o hasta desconocidos, es una realidad que se ha ido perdiendo con el paso del tiempo.

Cuando ayudamos a otros estamos al servicio de Dios. Sin embargo, “servicio” es una palabra que ha desaparecido de las mentes de las personas.

Por lo general, las personas parecen estar ahogadas en sus propios asuntos y están tan ocupadas en resolver sus necesidades personales que se olvidan de los demás.

Muchos se han olvidado que se puede demostrar amor a las personas a través del servicio.

El Amar al prójimo es un mandamiento, así lo instruyó Jesucristo, quién aseguró que era tan importante como amar a Dios mismo.

Jesucristo enseñó la importancia del servicio. A través de sus actos, demostraba y enseñaba que cada ser humano es de gran valor y que el servicio que se preste a cada uno de ellos demuestran el amor que tienen a Dios.

Demostró amor a los hombres cuando siendo Él el hijo de Dios enseñó que estaba entre ellos para servir y expresó, que si el era el hijo de Dios en la carne y prestaba servicio, cuanto más deberían hacerlo los demás.

La importancia de servir y ser humildes en nuestras obras, como Jesús que lavó los pies de sus discípulos y les dijo: “Vosotros me llamáis Maestro, y Señor; y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a los otros.

El asistir a los necesitados es una de las formas de manifestar que queremos seguir y servir a Dios, tanto hombres como mujeres y niños pueden hacer esa gran labor, ya que a través del servicio es que se lleva a cabo la obra.

El servicio es la forma en que podemos demostrar amor por nuestro semejantes y a su vez amor a Dios, para muchos Jesucristo es nuestro ejemplo vivo de lo que es amar y prestar servicio a los demás.

Jesucristo enseñó que cuando se está al servicio de nuestros semejantes estás al servicio de Dios. Prestar servicio, fortalece nuestra fe y nos hace útiles en Su Reino.

El servir da propósito y valor a la vida; nos acerca más a Dios y nos ayuda a purificar nuestra naturaleza divina; nos enseña a amar y a comprender a nuestros semejantes.

 Nos ayuda a olvidarnos de nuestros deseos personales; elimina el egoísmo, el orgullo y la ingratitud; nos enseña a pensar en las necesidades de los demás, lo cual nos permite cultivar las virtudes de Dios.

Las oportunidades de prestar servicio al prójimo son infinitas y van desde predicar, dar consuelo, amor, ayudar a personas con necesidades especiales y darle abrigo al necesitado son algunas de las tantas formas que se puede servir.

El prestar servicio no solo nos llena de gratitud, sino que te sientes bendecido de poder participar de la obra de Dios.

Para los mormones, el servir a otros es una de las claves para alcanzar el mayor grado de felicidad ya que ellos creen fervientemente en lo que Jesucristo dijo en cuanto al servicio que en cuanto lo hacemos a alguien, aunque sea el más pequeño, se lo hacemos a Él.

No se trata de ser amables con la gente una vez al año porque sea Navidad. Es una práctica constante de ayudar y servir a los demás. Lograr no ponernos a nosotros en primer lugar. Tal vez tengamos que honrar un compromiso especial cuando preferiríamos estar haciendo alguna otra cosa. Tal vez tengamos que lidiar con personas o situaciones difíciles. Tal vez tengamos que gastar un poco de dinero que preferiríamos usar en algo para nosotros.

R E F L E X I O N E M O S

■ ¿Qué podemos hacer para ayudar a alguien hoy?

■ ¿Qué clase de compromiso a largo plazo podemos hacer para servir a otros?

■ ¿De quién podemos aprender más a tener una actitud de servicio?

Ofrendamos nuestra vida por medio del servicio. Tenemos muchas oportunidades para prestar servicio. Pequeños actos de bondad por nuestros vecinos, tomar parte en el servicio a la comunidad, cumplir con responsabilidades en congregaciones locales y contribuir a los esfuerzos de ayuda humanitaria. ¿Qué piensas hacer tú?



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COMO HACER FLUIR EL DINERO

images (5)La forma de hacer fluir el dinero quizás sea pensar que fluye como el agua.

Que existe abundancia y no es necesario acapararlo y tener miedo de gastarlo.

Si el dinero circulara como el agua en sistema de cañería: se perdería potencia por cañerías bloqueadas y se perdería dinero por cañerías rotas.

Una buena circulación requiere mantener las cañerías limpias y reparar las fisuras.

El dinero fluye en la vida de una persona cuando llega lo que necesitamos en el momento justo.

Generamos dinero haciendo cosas que disfrutamos y de las cuales sentimos satisfacción, estamos contentos con lo que hay.

Hay una relación fluída, con los recursos internos y externos (energía emocional, tiempo, talentos y objetos).

Hacemos circular el dinero de una forma que expresa nuestros valores y sueños.

Registramos patrones que son bloqueadores y/o fugas en el fluir del dinero y otros recursos y elegimos conscientemente si seguiremos repitiendo lo ancestralmente conocido o probaremos nuevos caminos.

Reconocemos si existe Auto-desvalorización y auto-discriminación (ej. “no soy suficiente”, “tengo que cambiar”, “no está bien como soy”, “esto es demasiado para mí”)

Si minimizamos nuestras propias capacidades y talentos (ej. “no sé tanto de este tema como vos crees”).

Negamos las propias debilidades y limitaciones (no escuchar lo que nos dicen)

Nos preocupamos por la opinión de los demás, pasamos tiempo repitiendo chismes, realizando juicios sobre otros, que alejan o agotan las relaciones (ej. “Juan debería ser más amable conmigo”; “Pedro es egoísta y sólo le importa el dinero”)

Nos pasamos quejando y reclamando, apegándonos a juicios sin examinar que nos auto-limitan.

Si tenemos Timidez, Temor, Inseguridad en nosotros mismos (considerándonos menos que otros, o no adecuados para algunas situaciones)

Vergüenza (por alguna característica de la personalidad, la propia historia, la sombra)

Desconfiar de los demás o confiar en personas a ciegas 

Dolor (dejarlo encerrado, atesorar las heridas, no estar dispuesto a “hacer los duelos”)

Miedo a la envidia y las luchas de poder (miedo a salir lastimado, a que te dejen de querer)

Culpa y deudas emocionales, creer que no se hizo lo suficiente y no hacer nada para reparar errores del pasado, ni disculparse.

No perdonarse ni perdonar, mantener las heridas emocionales sin sanar (inmensa pérdida de energía emocional y tiempo!)

Aferrarnos al pasado (ej. auto-limitarnos por cosas que ocurrieron tiempo atrás;

acumular objetos que no usamos sólo porque nos recuerdan algo que tememos olvidar; conservar objetos de otras personas sólo para creer que tenemos algún control o propiedad sobre ellas).

Apegarme a gustos que me perjudican (ej. comer de más o comer cosas que me caen mal)

Temer el rechazo y las críticas de personas que no me quieren como soy auténticamente (sólo quieren al personaje de mí, entonces me exijen y me reclaman que sea algo diferente a lo que realmente soy)

Estados de tensión y estrés acumulado (esto provoca distracciones y pérdida de oportunidades)

Marañas emocionales, estado interno de confusión, donde el miedo, la envidia, la ira, la frustración, la angustia forman una sopa con mal olor, lista para ser tirada.

Evitar mirar en general, y esquivar la mirada a los ojos (ej. taparse la cara con pelo y/o anteojos negros, o mirar de costado o para abajo)

No prestar atención al otro, o prestarle atención en una forma reducida, en algo puntual (y no como un ser humano, como un todo)

Taparse el cuerpo con ropa vieja, que ya no nos identifica o que no nos gusta- Taparse con posturas físicas de aislamiento o sumisión o prepotencia

Expresarse al estilo robot, repitiendo lo aprendido, automatizando reacciones

Hacer algo sólo para agradar, para ser querido, para llamar la atención (acá se esconde el ser humano atrás del personaje construido, para atraer a otros)

No hacer algo que quiero hacer, por miedo a ser castigado

Aislarse: no relacionarse con otros desde la intimidad y la honestidad; no dejarse conocer; tratos mínimos con los otros; relacionarse sólo dentro de un pequeño círculo de confianza y confort.

Vivir “de la casa al trabajo y del trabajo a la casa”, o no salir de la casa, o quedarse hasta altas horas en el trabajo para no volver a la casa.

Minimizarse (falsa humildad) o querer deslumbrar a otros (falta de humildad, minimizar al otro)

Aferrarse a relaciones de dependencia financiera (no dejan crecer ni al “obligado” ni al “dependiente”)

 Desmotivar a quienes quieren asociarse con nosotros, promovernos, contratarnos, elegirnos

Desalentar a quienes quieren ayudarnos

Rechazar regalos y oportunidades

Falta de concentración, debilidad en la fijación de metas propias, dejarse llevar por las distracciones (ej. “no sé en qué se me va el día”, “no sé en qué se me va la plata”, “estuve todo el día atrás de un problema con un cliente”).

 Manipular a otros: pasar tiempo en luchas de poder; querer que otros hagan lo que a mí me conviene; querer que los demás sean como a nosotros nos parecen que deberían ser (es una terrible fuga de energía emocional y tiempo!)

Ayudar a otros sin que nos hayan pedido ayuda, deseando “que cambien para su bien”, es decir, que cambien según lo que nosotros suponemos que sería un buen cambio (trae mucha confusión en las relaciones, impide que cada uno madure y se ocupe de sus propios asuntos

Administración del tiempo ineficiente o saturada de eficiencia (ej. “no me alcanza el tiempo para hacer todo lo que tengo que hacer”; “no tengo tiempo para mí”)

Patrones para dejar fluir
– Prestar atención al entorno y a los seres humanos como un todo
– Ser auténtico, expresarnos con libertad 
– Estar disponible, estar presente (no quiere decir que digamos que sí a todos los pedidos de los demás) 
– Sentir al otro 
– Nutrirse de sensaciones agradables (seguridad, libertad, plenitud, tranquilidad)
– Apropiarse de valores, identidad, talentos, capacidades, dejarlos que se expresen y ocupen el lugar que les corresponde
– Hacerse responsable por sí mismo, por realizar los sueños propios y concentrarse en las metas que nos entusiasman

La fórmula para hacer dinero no está muy lejos de nosotros, quienes ponemos lejos el mapa de la fortuna y el dinero son nuestras mismas creencias y actitudes frente a él.

Si en este mundo hay más dinero del que pensamos… ¿qué es lo que nos impide tenerlo?