TIEMPO PARA JUGAR

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images (12)El tiempo para jugar es por excelencia, el de la niñez.

Aunque en los tiempos que estamos viviendo nos encontramos con niños que no juegan.

Niños cuyos padres se ocupan de darles tantas capacidades, en donde su agenda esta cargada de actividades (inglés, computación, danza, violín, etc.). En donde llega fin de año y están estresados y agotados como los adultos.

Otros que los dejan jugar todo el día.

Yo creo que como siempre digo, el equilibrio es lo mejor.

Pero que pasa con nosotros adultos.

Endurecemos nuestro corazón de tanto esconderlo y ocultarlo para que nadie vea nuestros sentimientos, entonces la oscuridad se apodera de nuestra alma, a duras penas creemos en el amor, incluso nos sentimos ridículos cuando intentamos jugar a lo que sea. Muere nuestro niño interior y nos convertimos en adultos. Podemos ser adultos sin eliminar a nuestro niño interior.

¿Jugamos en algún momento?

 ¿A que jugamos? Los que tienen niños en la casa pueden jugar con suerte. Otros ni siquiera así, les hacen jugar solos, con otros niños o esperar que se desocupen siempre están ocupados.

Entonces de lo que tenemos que ocuparnos es de generar tiempo para jugar.

Jugar a la play, jugar en línea, jugar ajedrez, ¿será lo mismo?

Jugar como competencia o lo importante es jugar conectándonos con nuestro niño interior.

Jugar dejando volar nuestra imaginación.

Las actividades, las obligaciones se van apoderando de nuestras vidas y cada vez hay menos tiempo libre.

Ese tiempo sin horarios, sin reglas, donde te dejas llevar por el placer, por el disfrute y la alegría.

Si tenemos niños ellos nos pueden ayudar a jugar, pero también nosotros podemos buscar a nuestro niño interior y enseñarles juegos que jugábamos nosotros.

En un mundo tan tecnológico es divertido para ellos compartir juegos sin cable, ni baterías. Armar cometas, valeros., trompos, teléfonos con latas.

Jugar a la rayuela, a dígalo con mímica, pan y queso,  piedra, papel y tijera o a la escondida.

El cuerpo y el cerebro  necesitan cierto alivio de exigencias y expectativas. El descanso y el juego ayudan a mantenernos sanos y listo para seguir aprendiendo o cumpliendo.

El tiempo sin estructura permite que podamos tomar decisiones.

Si estamos acostumbrados a un horario intenso tal vez te sientas un tanto perdido si tiene que hallar algo que hacer por cuenta propia. Pero necesitamos la experiencia de tomar nuestras propias decisiones. Permitirnos algún tiempo libre, para ocuparnos y entretenernos.

Tanto los niños como los adultos necesitamos tiempo para reflexionar para encontrarnos con nosotros mismos. Al jugar podemos permitirnos conectar la información nueva con lo que ya sabemos. El juego también puede ayudar a dominar situaciones estresantes. A “soñar despierto,” así podríamos hallar maneras de resolver un problema.

Animando a la creatividad. Con cajas vacías o materiales descartables. Cocinando, armando rompecabezas o construyendo modelos. Gozando al sentirse competentes y al jugar con otras personas.

Con experiencias al aire libre. Dando paseos, jugando con la pelota, trabajando en el jardín, patinando, esquiando, yendo al jardín o simplemente hallando cosas para hacer en el patio de atrás.

Jugar a juegos. Juegos de naipes y de tableros y juegos físicos ellos animan a la interacción amistosa y fortalecen las relaciones.

Jueguen sin estructuras volando su imaginación.

Caminen o monten bici, vayan a museos, lugares interesantes.

Halle tiempo para soñar despiertos, platicar, escuchar, abrazarse y relajarse.

¿Juegas?¿Tú que haces contame?

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COMO TRATAR CON GENTE DIFÍCIL

como tratar genteLo primero que tenemos que pensar, es quienes serían esas personas difíciles.

Quizás nosotros seamos difíciles para algunas personas.

El tema es muy subjetivo.

Por eso es necesario lograr nosotros ser objetivos.

Lo primero que tenemos que pensar, es quienes serían esas personas difíciles.

Quizás nosotros seamos difíciles para algunas personas.

El tema es muy subjetivo.

Por eso es necesario lograr nosotros ser objetivos.

Lograr como dijimos en otras oportunidades, ser observadores de la situación, o de las personas.

Alejarnos de lo emocional que nos hace muy subjetivos.

Que nos hace creernos dueños de la verdad.

Generalmente decimos que alguien es difícil porque no sabemos nosotros como tratar con ella.

A veces peor tratamos de difícil aquel que no podemos manejarlo, que no hace lo que nosotros queremos que haga.

Personas que demanda demasiado de nosotros.

Aquellas que quieren ser siempre la que manda, lograr que las cosas se hagan a su manera, decir la última palabra o demostrar que son las que tienen la razón.
La mayor parte de las veces, aunque no lo expresen ni lo acepten, son egocéntricas e inseguras.

Lo primero que tenemos que hacer es pensar que lo motiva a comportarse de esa manera.

Esa manera que nosotros pensamos que es difícil y qué nos molesta a nosotros de ello.

Después, pensar que queremos lograr nosotros y para que lo queremos lograr, si vamos a arriesgar una relación y si vale la pena el desgaste nuestro y de la relación.

Cómo manejar adecuadamente emociones negativas (estrés, frustración, enojo, etc.), y hacerles ver que se están desquitando con los demás.

Entender que están tan inmersos en sí mismos, que no perciben las necesidades y la forma de pensar de los demás, que dan por hecho que todos piensan o deberían pensar como ellos y necesitan lo que ellos quieren.

Conocer los motivos que lo llevan a ser arrogantes, tercos, hostiles, demasiado susceptibles, etc.

A estar convencidos de que tienen la razón, aun cuando están equivocados.

Comprender que están manejados por algunas creencias equivocadas, que rigen su vida.

Creencias como:
“En la vida sólo hay vencedores y vencidos”, por lo que ellos no pueden ceder y convertirse en vencidos, o “Ceder es mostrarse débil y la gente se aprovecha de las personas débiles”.

Cuando nos relacionamos con personas difíciles, tenemos tres opciones:

Aceptar la situación y a la persona, sin esperar que cambie.
Podemos negociar ciertos aspectos con ella, tratar de llegar a ciertos acuerdos, pero nosotros nunca vamos a cambiar a otra persona.
La otra persona va a cambiar, sólo cuando ella esté convencida de que necesita cambiar y esté dispuesta, a hacer el esfuerzo necesario para lograrlo.

2- Tratar de cambiar la relación, cambiando nuestra actitud y manera de pensar, respecto a la persona y a la relación.
Cuando entendemos el punto de vista de la otra persona, podemos:

Bajar nuestras expectativas respecto a ella.

Comprender los verdaderos motivos por los que actúa como lo hace.

Reconocer nuestras propias emociones, detrás de nuestra conducta.

Cuando tenemos una mayor comprensión de la otra persona y de nosotros mismos, nuestra actitud y nuestras emociones cambian y nuestra manera de relacionarnos con esa persona también cambia.

3- Alejarnos de la situación y de la persona, si creemos que nos está dañando y nosotros no podemos cambiar nuestra actitud al respecto o nuestro cambio no es suficiente.
En ocasiones, independientemente del tipo de relación que sea, pareja, familia, amigos, trabajo, etc. e independientemente de que existan lazos de cariño o amor, hay relaciones que no pueden mantenerse sin que nos dañen y lo más sano es alejarse de ellas.

¿Tú que haces? ¡Cuéntanos!

COMO PARAR LOS PENSAMIENTOS QUE TE PREOCUPAN O REITERATIVOS

como parar pensamientosEn un mundo donde existe tanta inseguridad, estrés y tantas exigencias, es común que en algún momento aparezcan pensamientos que no nos hacen bien.

Es por eso que hoy nos vamos a ocupar de ayudarnos para liberarnos de ellos.

Primero deberemos identificarlos.

¿Cuáles son?

Si se deben a nuestra salud.

Si deben a nuestra economía.

Si se deben a nuestros afectos, a nuestra seguridad.

A cosas materiales.

A la muerte.

Generalmente nos preocupan cosas no resueltas.

Son reiterativas porque no las resolvemos o enfrentamos.

Algunas son agrandadas por nuestra mente al no enfrentarlas.

Parecida a los miedos de los niños al ver sombras monstruosas. Que cuando las comparten, eran la sombra del árbol con sus ramas y hojas moviéndose por el viento, al verlas por la ventana.

Si son pensamientos por nuestra salud, lo mejor es ocuparnos.

Consultar a distintos profesionales que nos digan que tenemos.

Al saberlo seguir los consejos para curarnos.

Que nunca creamos que no hay solución.

Que no la tengamos nosotros o algunos no quiere decir que no la hay.

Si es por nuestra economía.

Se trata de buscar los caminos que nos lleven a la solución.

No dejarnos convencer que no hay dinero, siempre existen personas que cada vez ganan más.

Saber en que situación estamos y que no se torne en una obsesión por tener cada vez más.

Si es por nuestros afectos, aprender a vivir más nuestra vida.

Muchas veces al querer tanto, nos creemos dueños de la vida de los demás y pretendemos que ellos hagan lo que nosotros creemos lo mejor para ellos.

Por distintas formas de responder de los demás nos creemos que no son justos, que no nos quieren.

A veces los pensamientos reiterativos vienen por miedos de que nos les pase nada malo.

Miedos a accidentes.

Miedos a robos.

Miedos a perdidas.

Otras veces los pensamientos que se repiten es por todo lo que tenemos y nos da miedo perder o por todo lo que deseamos y tenemos miedo de no poder conseguir.

Una buena forma de parar esos pensamientos es cambiarlos por los pensamientos positivos o por las afirmaciones.

Por tener actividades, que van resolviendo esas preocupaciones.

Por darnos cuenta que muchas preocupaciones no son importantes.

Al principio cuesta concentrarse en algo, anda uno con la cabeza perdida en ningún sitio, sin capacidad para estar centrado en una tarea concreta, con grandes despistes en el trabajo, en casa, y sin ganas de hacer nada. Vamos a salir de ahí, poco a poco, como todo.

Es muy positivo hacer cosas que nos distraigan, pero de verdad. No sirve ir al parque o ver la televisión y estar en realidad pensando en lo de siempre.

Hacemos esto para mejorar, así que hay que trabajar, es por nosotros.

Si no puedes, como es muy posible, concentrarte en ninguna tarea desde el principio, entonces vamos a fortalecer esa capacidad perdida. Se puede, claro que se puede.

Será de forma gradual.

Estas dispuesto a comenzar ¿Qué piensas?¡Cuéntame!