SE VIENEN CAMBIOS

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En la vida uno va creciendo y va recorriendo distintos momentos. Va conociendo más personas a las cuales puede enriquecer y de las cuales uno recibe sus saberes. Pero también existen momentos que uno tiene que elegir entre dos opciones para no quedarse en el mismo lugar y expandirse.

Hoy no te quiero despedir sino quiero que podamos hacer un cambio despues de varios años de compartir los lunes a las 19 horas de Argentina.

¿Quiero que me ayudes a elegir? Si podemos seguir juntos pero los días Miércoles a las 19 horas de Argentina, o si prefieres los lunes a las 18 horas hasta las 20 horas o si seguimos lunes a las 19 horas pero compartimos solo una hora.

Escribime espero tu elección.

Gracias,gracias,gracias.

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PERSEVERANCIA

images (22)La perseverancia es muy importante para nuestro desarrollo personal.

Nos ayuda a llegar a dónde queremos.

 Teniendo dedicación o insistencia, tanto en las ideas, como en las actitudes, en la realización de algo, en la ejecución de los propósitos y también en las resoluciones del ánimo.

Es la capacidad para continuar y seguir adelante a pesar de las dificultades, los obstáculos, la frustración, el desánimo, el aburrimiento, o la tendencia o los deseos de rendirse o abandonar ante una situación.

Cuando somos perseverantes perseguimos nuestros objetivos con empeño, dedicación, acabando lo que hemos empezado, concentrados y trabajando en nuestras tareas con constancia, y ante el fracaso volvemos a intentarlo mejorando el método.

Por lo general, somos optimistas y con un estado de ánimo positivo, tenemos una alta autoestima y una alta capacidad de autocontrol.

Es necesario tener un objetivo claro o una meta que justifique el esfuerzo y perseverancia o dedicación en un período de tiempo generalmente extenso.

Es la clave del éxito en muchas situaciones, aunque se debe saber cuándo perseverar y cuándo no.

Perseverar puede ser negativo, ya que se puede gastar mucho esfuerzo y tiempo en algo que no produce ni va a producir ningún resultado.

Por tanto, debemos saber no sólo cuándo perseverar, sino también hasta qué punto y cuándo es más inteligente abandonar y centrar nuestros esfuerzos en algo diferente.

 

La perseverancia también es importante en las relaciones, ya que en toda relación entre dos personas alguna vez hay conflicto y es necesario un gran esfuerzo para resolver esos conflictos, no tener miedo al fracaso o a los errores, y tener un control de los problemas y superarlos para mejorar, crecer personalmente y continuar viviendo.

La perseverancia ayuda, pero no garantiza, o aumenta la probabilidad para alcanzar metas difíciles, y ayuda a valorar más los logros obtenidos.

También la perseverancia aumenta la sensación de auto-eficacia cuando tienes éxito, y ayuda a mejorar las capacidades y las habilidades, a desarrollar nuevas técnicas para superar los obstáculos y a aprender de los errores.

Por el contrario, si nos vamos al extremo opuesto de la perseverancia, nos encontramos con personas perezosas y vagas, que se rinden demasiado pronto o que ni siquiera lo intentan, que buscan lo fácil y toman atajos siempre que pueden, pierden el interés con facilidad y abandonan ante la más mínima dificultad.

Admiramos a aquella corredora que, a pesar de estar exhausta, sin apenas poder moverse, sigue hasta cruzar la línea de meta, demostrando así un gran espíritu de lucha y superación.

A Thomas Edison que probó más de 6000 sustancias antes de encontrar la que finalmente resultó ser útil para crear el filamento de la bombilla eléctrica. Dijo que “el genio es un 99% transpiración y un 1% inspiración”.

A Abraham Lincoln que perdió seis elecciones y fracasó en dos negocios antes de convertirse en uno de los presidentes más importantes de Estados Unidos.

A Hellen Keller que se quedó sorda, muda y ciega tras una enfermedad con poco más de un año de edad y a pesar de ese tremendo obstáculo, no solo logró aprender a comunicarse con los demás, sino que fue la primera persona sordomuda en conseguir un título universitario. La cantidad de obstáculos que tuvo que superar para lograr sus propósitos en una época en que las personas como ella apenas podrían aspirar a nada más que a permanecer vivas, fue digna de elogio.

En general, persistir ante el fracaso es difícil, puesto que el fracaso produce una emoción desagradable que hace que las personas deseen dejarlo y mirar hacia otro lado. La persistencia requiere vencer esta tendencia a abandonar.

La perseverancia se aprende con ejemplos. Desde niños si los padres, como los profesores o maestros, le enseñamos qué es ser perseverante a través de sus acciones.

 Siendo constantes en las actividades y nos anticipamos a los obstáculos, teniendo firmeza frente a las dificultades, si enfrentamos los retos sin miedo, con un compromiso pleno y decidido para cumplir con nuestra tarea, o la actividad que sea.

¿Qué reto te propones?¿Hasta dónde llegas?

MÉTODO DE SERENIDAD Y ELIMINAR ANGUSTIAS

serenidadSon muchas las técnicas de relajación y control de ansiedad.

Estrategias para superar la depresión.

Ejercicios para incrementar la autoestima y mejorar las habilidades sociales.

Estrategias de solución de problemas.

Ejercicios de meditación, métodos para hacer frente a las obsesiones, las fobias o ataques de pánico.

Pero no son mágicas ni curan los trastornos de ansiedad y depresión de la noche a la mañana.

No existe” Cure su ansiedad en una semana”, “Venza su depresión sin esfuerzo”, ya que todo eso es mentira, pues hay que trabajar duro y durante mucho tiempo para poder superar estos estados.

Hay técnicas que han demostrado su utilidad en el tratamiento de estos trastornos, pero que requieren de un compromiso firme por parte de la persona en ponerlas en práctica para que de este modo puedan resultar eficaces.

Hay que ser perseverante y no esperar obtener grandes resultados de forma inmediata, ya que esto es un trabajo que hay que realizar a medio y largo plazo, pero el esfuerzo merece la pena.

Hoy en día tenemos tantos problemas y asuntos que resolver.

Y a veces parece como si nadie se diera cuenta de todo lo que tenemos que resolver al mismo tiempo: trabajar, estudiar, encargarnos del hogar, ajustar nuestro presupuesto y seguir cumpliendo con nuestras responsabilidades.

Parece imposible que en medio de tantas preocupaciones y contratiempos, podamos conservar la serenidad para resolver todo sin caer en la desesperación ni afectar a los demás con nuestra impaciencia.

El valor de la serenidad nos hace mantener un estado de ánimo pacífico y tranquilo aún en las circunstancias más adversas.

Sin exaltarse o deprimirse, encontrando soluciones a través de una reflexión detenida y cuidadosa, sin engrandecer o minimizar los problemas.

Cuando las dificultades nos aquejan fácilmente podemos caer en la desesperación, sentirnos tristes, irritables, desganados y muchas veces en un callejón sin salida.

A simple vista el valor de la serenidad podría dejarse sólo para las personas que tienen pocos problemas, en realidad todos los tenemos, la diferencia radica en la manera de afrontarlos.

Debemos ser conscientes de algunas realidades, no podemos abandonar nuestras ocupaciones habituales y escaparnos a algún lugar lejano para meditar con tranquilidad; dejarnos arrastrar por la tristeza; trabajar con menos intensidad, o esperar a que alguien tome nuestro problema en sus manos y lo resuelva.

Toda dificultad se ve más difícil y más grave que las anteriores, aun más si se agrega a otras que ya tenemos.

Nos empeñamos en encontrar la solución casi de manera simultánea al surgimiento del problema, algunas veces se da, pero no siempre. Por lo general toda situación requiere un consejo o un análisis profundo y detenido.

En estado de tensión, por nuestra mente, pasamos y repasamos las mismas palabras, las mismas opciones y los mismos pensamientos sin llegar a nada y aumentando nuestra ansiedad, perdiendo tiempo, energía y buen humor.

La serenidad no se da con el simple deseo, si así fuera, no tendríamos tiempo de sentirnos intranquilos o desesperados.

Usualmente reaccionamos y actuamos por impulsos, privando a nuestra inteligencia de la oportunidad de conocer y dilucidar todas las aristas del problema.

Revisemos cuatro ideas básicas para generar serenidad en nuestro interior:

  • Evitar “encerrarse” en sí mismo.
  • Encontramos mejores soluciones cuando buscamos el apoyo y el consejo de aquellas personas que gozan de nuestra confianza,  porque sabemos de antemano que su opinión estará siempre de acuerdo a la razón, la verdad y la justicia.
  • Concentrarse en una labor o actividad: Parece contradictorio pensar en mantener la atención rodeados de tanta tensión y preocupación, pero es posible salir de ese estado encaminando nuestros esfuerzos a realizar nuestras labores con la mayor perfección posible. Lo que necesitamos es liberar nuestra mente, salir del círculo vicioso y estar en condiciones de analizar las cosas con calma. No existe mejor distracción que el propio trabajo y la actividad productiva.
  • Gozar de la alegría ajena: Normalmente las personas que nos rodean se percatan de nuestro estado de ánimo. Los hijos, el cónyuge, los compañeros de trabajo no tienen la culpa, tampoco son indolentes a nuestro sentir, simplemente intentan hacernos pasar un momento agradable, no debemos alejarnos, ni rechazar estas pequeñas luces que iluminan nuestro día. Escucha las anécdotas, sonríe, ayuda a tus hijos a hacer la tarea… ¡Aprovéchalos!
  • Cuidarnos físicamente: Parece elemental y obvia esta observación, pero hay personas que se sienten afectadas de tal modo que dejan de comer y dormir por sus preocupaciones. Todos sabemos que las personas se vuelven más irritables ante la falta de alimento y descanso, por lo tanto, este descuido merma nuestra capacidad de análisis y decisión.

Seguramente todos hemos tenido la experiencia de “distraernos del problema” sin darnos cuenta; cuando volvemos a ser conscientes del mismo, nos sentimos liberados de la ansiedad y el pesimismo, es entonces cuando podemos pensar y decidir.

La serenidad hace a la persona más dueña de sus emociones, adquiriendo fortaleza no sólo para dominarse, sino para soportar y afrontar la adversidad sin afectar el trato y las relaciones con sus semejantes.

La mayoría de los tratamientos psicológicos que se emplean hoy día, suelen ser ineficaces porque tienden a ser incompletos, es decir, sólo se ocupan de restablecer aquella área o áreas que la persona suele manifestar como problemática o deteriorada, pero perdiendo de vista la totalidad de la persona donde todas las áreas y componentes de su personalidad están interrelacionados y conectados entre sí, por lo que si hay problemas o alteraciones en una sola de estas áreas, esto se manifestará en un comportamiento problemático a nivel general.

De hecho, la mayoría de los tratamientos psicológicos tratan de curar los síntomas, pero no analizan las causas subyacentes que originan dichos síntomas.

Es decir, a una persona que sufre de ansiedad, simplemente se le enseña una técnica de relajación y punto, pero esta herramienta es insuficiente ya que a medio plazo, la persona volverá a recaer en su ansiedad, puesto que no se trabajó sobre la totalidad de la persona y sobre las diversas áreas que podrían estar ocasionando y desencadenando dicha ansiedad.

Esta ansiedad pudo ser causada por una falta de autoestima, por un déficit en habilidades sociales, por un déficit en la capacidad para solucionar y afrontar problemas, por una falta de control mental, por una incapacidad para aceptar determinados sentimientos, emociones y/o pensamientos, etc., por lo que si no se trabajan todos estos aspectos de forma conjunta, el déficit psicológico seguirá manifestándose en la persona de una u otra manera y la ansiedad seguirá dañando y desestructurando su vida.

Todos los aspectos de la personalidad que influyen de manera interrelacionada y reciproca para que la persona pueda tener un óptimo y adecuado desarrollo personal, tanto a nivel psicológico y emocional, como en lo que respecta a su calidad de vida y a su satisfacción personal en todos los ámbitos de su existencia.

Es evidente, que si todas las áreas que conforman la personalidad están bien desarrolladas y afianzadas, la persona se encontrará bien, se sentirá plena y su desarrollo personal será óptimo y satisfactorio.

Por otro lado, la simple carencia en un área determinada, contaminará e influirá sobre las demás, haciendo que dicha persona se encuentre mal y que su desarrollo personal se encuentre obstaculizado, manifestándose en toda una serie de problemas psicológicos o emocionales.

Es importante llevar a cabo un proceso de reconstrucción personal en el que decidamos hallar la salida al dolor y sufrimiento que hay en nuestra vida.

Y que cada día que pasa seamos más conscientes de que si no cambiamos nuestra actitud, la forma de pensar, de sentir y de actuar, todo se agravará, ya que nuestro cuerpo no podrá seguir aguantando durante mucho más tiempo el estado de tensión y nerviosismo.

No se puede recuperar el equilibrio perdido recurriendo solamente a fármacos, ya que para poder recuperar nuestro equilibrio personal, hay que hacer un profundo trabajo de reconstrucción individual que nos permita restablecer la energía pérdida, recuperar el entusiasmo por la vida y conseguir desprendernos del estado de angustia y desilusión tan común en nuestros días.

Los fármacos pueden proporcionarnos alivio a corto plazo, no producen en la persona el cambio interno necesario para que ésta recupere el control de su vida, y con ello el control de sus pensamientos, sentimientos y emociones.

Es importante utilizar tu mente y ayudarte a cambiar tu forma de afrontar los problemas.

Que aprendas a romper la relación negativa que tienes establecida entre tu mente y tu cuerpo, bien aprendiendo a relajar tu mente, aprendiendo a relajar tu cuerpo, o relajando ambos de manera simultánea.

Con este aprendizaje, conseguirás que los pensamientos negativos y la tensión física que éstos producen, no puedan producirte emociones dolorosas, provocando con ello una mejora en tu vida a nivel físico y emocional.

Sólo necesitas creer que el cambio es posible y que está al alcance de tus manos, más cerca de lo que te puedas imaginar, ya que la fuerza para el cambio está dentro de ti, se encuentra en tu interior y puedes acceder a todo el potencial que guardas dentro de ti.

Hazlo ahora, no esperes más. No lo dejes para mañana, porque el mañana es solamente una ilusión. La única transformación posible debe ser realizada ahora. ¿Por qué esperar más? ¿No te gustaría poder empezar a disfrutar de tu vida plenamente de una vez por todas?

Pues adelante, hazlo ahora, deja tu mente abierta, libérate de todas tus preocupaciones y haz tuyas las ideas que se mencionan y exponen. Una vez que las hayas hecho tuyas, ponlas en práctica y convéncete a ti mismo de que el cambio es posible mediante la acción.

Avanza lentamente pero de forma segura, es mejor dar pequeños pasos que intentar correr demasiado deprisa.

¿Qué paso darás?

SER DE LUZ

SER DE LUZTodos tenemos luz, somos un ser de luz, permite que tu Luz brille para que todos sepan que eres alguien muy especial.

Pero recuerda que “especial” no quiere decir “mejor”.

Todos son especiales, cada uno a su modo. Pero hay muchos que no lo recuerdan.

Ser la Luz es ser especial, y eso está hecho de muchas partes.

Siendo generoso, amable, creativo, paciente. Hay  muchas formas de ser especial.

Ayudando a los demás, compartiendo, siendo amistoso y considerado con los demás.

Si queremos tener luz hay que eliminar los miedos. Podemos hacer este  ejercicio.  Es fácil,  rápido y sencillo. Respira profundo, hazlo 5 veces.  Siente el corazón,  respira paz.

Visualiza un manto de luz que baja del cielo y cubre cada rincón de tu ciudad.

Cubre con luz tu hogar, tu entorno y lleva esa luz a los lugares más necesitados.

Todos somos luz,  hay luces más tenues, con tu ayuda le darás intensidad.

Con tu intención podrán encenderse. Al culminar el ejercicio,  afirma: la luz en mi bendice la luz en ti, somos luz.

También cuando transites esas calles o lugares que te generan temor, cúbrelo con el manto de luz y cubre de LUZ ese pensamiento que genera temor.

La luz cumple su propósito siempre aunque no lo “veamos”, aunque no seamos conscientes de lo que ocurre a nuestro alrededor como causa de lo que somos, cumplimos siempre el propósito de lo que somos, si es que somos seres de luz .

Todos tenemos esa fuerza, su energía influye en lo positivo y en lo negativo, trasciende más allá de nosotros e influye en otros y en la naturaleza. Debemos aprender a canalizarla sólo hacia lo positivo.

Aquello que quieras hacer, hazlo con toda tu energía. Para lograrlo tenemos que pensar que tenemos la fuerza para lograrlo, con fe  orientado sólo a lo positivo, durante el día no pensemos en enfermedad o fracaso, es desperdiciar energía y hacer que el cuerpo se enferme y fracasemos al canalizar con el pensamiento la fuerza a lo negativo.

La respuesta está en el Despertar Tu Luz Interior, y es el libre albedrío el que nos hará actuar o no; y si procedemos, el que decidirá si lo hacemos de manera correcta o incorrecta.

Cada uno de nosotros es el único responsable de lo que pensamos y realizamos.

Al descubrir que realmente somos seres de luz, amor y energía, así como lo son cada una de las personas que habitan en este mundo.

Ello nos permite cambiar la percepción hacia la vida, hacia las personas, hacia nuestro trabajo, hacia nuestra  familia, hacia las desgracias e incluso hacia nuestros enemigos.

La luz que llevamos dentro y que podemos obtener de la gente valiosa a nuestro alrededor nos ayudará a sentirnos mejor, a dejar el oscuro túnel en el que nos encontramos para no volver a mirar hacia atrás, para recorrerlo con la plena seguridad de que al final del camino está un mundo lleno de luz para nosotros. Para entonces ya estamos convertidos en seres de luz y energía.

Si contamos con: luz, amor y energía, estaremos preparados para afrontar la vida y las crisis, que esta nos tiene deparadas; para salir de ellas mucho más seguros, con mayor experiencia, maduros, pero sobre todo con un gran aprendizaje que nos permitirá ir creciendo como seres humanos a través de nuestra historia personal.

¿Y tú ves tu luz? ¿Cuál es su intensidad? ¿Qué haces para que brille más?