AMOR Y MISERICORDIA

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descarga (3)Que podamos tener la Misericordia esa disposición para  compadecernos comprendiendo el sufrimiento de otro ser.

Teniendo el deseo de aliviar, reducir o eliminar por completo tal sufrimiento en los trabajos y en las miserias ajenas.

Manifestando mucha amabilidad, asistencia al necesitado, especialmente en el perdón y la reconciliación. Siendo más que simpáticos.

Que tengamos el impulso de ayudar o aliviar al que lo necesita.

Que seamos benévolos en el juicio o castigo. Teniéndo un corazón solidario con aquellos que tienen necesidad.

No es cuestión de tener lástima.

Lástima es un sentimiento más pasajero que compasión.

La lástima es la sensación que nos causa el mal que se ofrece a nuestros sentidos y la compasión es el efecto que nos causa en el ánimo la reflexión del mal. Añadiendo una cierta inclinación del ánimo hacia la persona desgraciada, cuyo mal desearíamos evitar. No nos mueve a compasión la suerte de un asesino condenado a muerte, pero nos da lástima el verle padecer en el suplicio.

Nos da lástima el ver morir a un irracional; nos da compasión el triste estado de una pobre viuda. La compasión supone siempre un sentimiento verdadero. La lástima se emplea algunas veces para representar un sentimiento tan ligero, que apenas merece el nombre de tal; como: Es una lástima que no haga buen tiempo.

Debemos cultivar la cualidad de la misericordia y reflejarla, tanto en aspectos materiales como espirituales, con alegría, nunca de mala gana.

Manifestando nuestra misericordia hacia aquellos cuyas acciones no han sido correctas, cuidándonos de no caer en la misma tentación, y siendo conscientes de que no solo debemos amar la justicia, sino también odiar el mal. Su trato misericordioso no implica que aprobemos el mal.

Las obras de misericordia son acciones caritativas mediante las cuales ayudamos a nuestro prójimo en sus necesidades corporales y espirituales. 

Instruir, aconsejar, consolar, confortar, son obras espirituales de misericordia, como también lo son perdonar y sufrir con paciencia.

Las obras de misericordia corporales consisten especialmente en dar de comer al hambriento, dar techo a quien no lo tiene, vestir al desnudo, visitar a los enfermos y a los presos, enterrar a los muertos. La limosna hecha a los pobres es uno de los principales testimonios de la caridad fraterna; es también una práctica de justicia hacia los que tienen menos.

Podemos hacerlo preparando comidas para los enfermos, echándoles una mano a los hermanos mayores con sus tareas, proporcionando lo que podemos a los que lo precisen, ayudando con generosidad a los demás con muchas otras obras.

Si damos buen uso a la lengua, demostramos que nos guía la sabiduría que está “llena de misericordia”. Si permitiéramos que la envidia o la rivalidad nos dominaran y nos llevaran a presumir de nuestros logros, decir mentiras o hacer comentarios malintencionados ¿qué estaríamos dando a entender? No olvidemos que quien cuenta chismes echa a perder el buen nombre de gente inocente. Igualmente, el que lanza simples mentiras causa daños. Por eso, después de hablar del uso egoísta de la lengua: Que estas cosas no sigan ocurriendo de esta manera. Como vemos, de la boca del misericordioso solo deberían salir palabras puras, pacíficas y razonables. ¡qué importante es que todo lo que digamos refleje misericordia!

Otra forma de ser misericordiosos es que dejemos de juzgar, para que no seamos juzgados. Entonces, no miremos la paja que hay en el ojo del otro, sin tener en cuenta la viga que hay en nuestro propio ojo.

Practiquemos la misericordia en la vida diaria soportando las flaquezas de nuestros semejantes y no criticarlos ni juzgarlos con dureza.

Muchos no dudamos en ayudar en la medida de lo posible a quienes se encuentran en apuros, sea por algún “suceso imprevisto” o por otras razones. Claro, son nuestras circunstancias individuales las que determinan qué cosas podemos hacer y hasta qué grado. Además, cuando brindamos ayuda material, tenemos que tener mucho cuidado, pues, incluso con la mejor intención del mundo, podemos estar fomentando la pereza sin darnos cuenta. Este hecho nos muestra que, si queremos realizar una verdadera obra de misericordia, tenemos que equilibrar los sentimientos de ternura y compasión con una actitud de prudencia y buen juicio.

¿Tú que haces por los demás?

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EL ALMA

images (5)Se puede aplicar a los seres vivos en general (plantas y animales) como su principio componente.

Según Aristóteles, el alma incorporaría la esencia interna de cada uno de esos seres vivos, gracias a la cual estos tienen una determinada identidad, no explicable a partir de la realidad material de sus partes.

Gracias al alma el hombre es capaz de instintos, sentimientos, emociones, pensamientos y decisiones libres, así como de volver sobre sí mismo (auto conciencia).

El alma es el ser, el “Yo” que habita en el cuerpo y actúa a través de él. Sin el alma es como una lámpara sin electricidad, una computadora sin el software, un traje espacial sin astronauta en su interior. Con la introducción del alma, el cuerpo adquiere vida, visión y oído, pensamiento y habla, inteligencia y emociones, voluntad y deseo, personalidad e identidad.

Es la “identidad interior, la razón de ser de las cosas. Así como el ‘alma’ de una composición musical es la visión del compositor que energiza y da vida a las notas interpretadas en una composición musical — las notas reales son iguales al cuerpo expresando la visión y sentimientos del alma dentro de ellas. Cada alma es la expresión de la intención y visión de Dios al crear ese ser en particular”

Pero es el alma humana es la más compleja y la más elevada de las almas. Nuestros sabios han dicho: “Es llamada por cinco nombres: Nefesh (alma), Ruaj (espíritu),  Neshamá  (aliento), Jaiá (vida) y Iejidá (singularidad). Los maestros jasídicos explican que los cinco “nombres” del alma realmente describen cinco niveles o dimensiones del alma.  Nefesh es el alma como motor de la vida física. Ruaj es el ser emocional y la “personalidad”. Neshamá es el ser intelectual. Jaiá es el ser supra-racional — el asiento de la voluntad, el deseo, el compromiso y la fe. Iejidá connota la esencia del alma — su unidad con su fuente, la esencia singular de Dios. Pues la esencia del alma del hombre es “literalmente parte de Dios en lo alto” — una parte de Dios en nosotros, por así decir.

Los maestros jasídicos hablan de dos almas distintas que vitalizan al ser humano: un “Alma Animal” y un “Alma Divina”. El Alma Animal es guiada por la búsqueda de la auto-preservación y auto-realce; en esto se parece al alma y ser de todas las otras creaciones. Pero también poseemos un “Alma Divina” — un alma guiada por el deseo de reconectarse con su Fuente. Nuestras vidas son la historia de la competencia e interacción entre esas dos almas, mientras luchamos por equilibrar y reconciliar nuestras necesidades y deseos físicos con nuestras aspiraciones espirituales, nuestras energías enfocadas hacia nuestro ser con nuestros anhelos altruistas. Esas dos almas, sin embargo, no residen “una junto a la otra” dentro del cuerpo; sino, el Alma Divina está investida dentro del Alma Animal — así como el Alma Animal está investida dentro del cuerpo. Esto significa que el Alma Animal, también es vitalizada por la “parte de Dios en lo alto” en su interior. Evidentemente, las dos almas están en conflicto una con la otra, pero en esencia son semejantes.

La esencia Divina del alma humana es la que coloca al ser humano por encima y aparte de las otras creaciones, aun los ángeles. El ángel puede ser más espiritual, pero el ser humano es más Divino. Ninguna creación puede poseer verdadera libertad de elección — una creación, por definición, tiene y consiste de sólo lo que su creador ha impartido a ella; esta es su “naturaleza” y todas sus inclinaciones y acciones son dictadas por esa naturaleza. Solamente es en el alma humana que el Creador impartió de Su propia esencia. El alma humana es entonces el único verdadero ser “supra-natural” (aparte del Creador) — un ser que no está limitado por su propia naturaleza. Un ser que puede trascender a sí mismo; un ser cuyas elecciones y acciones tienen por lo tanto verdadero significado.

El alma es formada en el vientre de los reinos espirituales supernos, donde adquiere su identidad y misión distintiva. Para cumplir esa misión es enviada al reino físico, investida dentro de una Alma Animal y equipada con un cuerpo. Aquí el Alma Divina es desafiada por las (aparentemente) conflictivas necesidades y deseos de la Alma Animal; acá la realidad divina es oscurecida por el denso auto-encubrimiento del cuerpo y el mundo físico. En esta arena de verdad oculta y perpetuo desafío, el alma puede expresar y convertir en realidad completamente su poder divino

El alma es provista de una brújula y una guía para navegar por los desafíos de la vida física, y los recursos para fortificarla. En el “plano de la creación” que guía e instruye al alma en su misión en la vida. Alimentando el alma, estudiando que ingiere y digiere de la sabiduría divina, provista de la energía divina para perseverar en su misión y vencer sus desafíos.

Cada vez que el alma lleva a cabo un acto de dar, de caridad, actúa como socio de Dios en la creación y trae la presencia de Dios al mundo. Son actos físicos que el alma puede llevarlas a cabo sólo mientras reside en el mundo físico, investida dentro de un cuerpo. Por lo tanto la duración de su vida física es la única oportunidad del alma de llevar a cabo. Todo lo que viene antes y después es sólo un precedente y una secuela de los más elevados y bajos momentos — sus actos para conectar lo Divino con lo mundano.

Al concluir su período de vida, el alma recupera un estado puramente espiritual. Ya no puede llevar a cabo los actos Divinos que realizó durante su vida física la han elevado a alturas que ni siquiera había imaginado antes de su descenso. Esas acciones son como semillas que arraigan en el suelo del mundo físico y crecen y se multiplican, posibilitando más el ascenso del alma; como así también los buenos actos realizados en el mundo físico por otros por el mérito del alma del fallecido.

Finalmente el alma se reunirá con el cuerpo. La resurrección de los muertos anunciada para un “Mundo Venidero” de eterna vida física, en el cual “la muerte será erradicada para siempre. En el Mundo Venidero la totalidad de la creación reflejará completa y desinhibidamente la perfección de su Creador, y la voluntad física trascenderá lo finito y la mortalidad que la define en el mundo imperfecto de hoy.

¿Cómo estás hoy?

COMO SER VALIENTES

imagesPara abordar este tema lo primero que tenemos que pensar es que es para nosotros ser valientes y para que queremos ser valientes.

Si yo les pregunto a los niños que es ser valientes, enseguida visualizarían a su súper héroe.

Pero en los adultos es diferente.

Para mi no se necesita una capa o súper poderes para ser valientes.

Muchas veces esta más cerca de lo que nos parece.

Para mi es cuestión de actitudes.

Es cuestión de liberarnos de esos miedos, de ese peso que no nos deja volar o avanzar.

Ser valiente significa sentir temor sin dejar de luchar.

Significa mirar de frente y tener paso firme.

Un ser valiente emprende, se mantiene y conquista sus metas.

Es ser valientes en el día a día.

Valientes para superar o enfrentar las dificultades o situaciones que se nos presentan.

Para mi es valiente aquella persona que se entera de una enfermedad y se ocupa de ella, en vez de victimizarse .

Es valiente aquel que se ocupa para salir adelante económicamente.

Es valiente aquel que se enfrenta a aquellas personas que van en contra de sus acciones o pensamientos.

Es valiente aquel que se enfrenta objetivamente con su Ser y se compromete a hacer cambios personales.

Pero el tema que compartimos no es solo para saber quienes son valientes o cuando somos valientes.

Es para, como siempre lo decimos, que haré yo para ser valiente.

Si estoy enferma que haré para estar mejor, física y mentalmente.

Si es económicamente que posibilidades tengo para generar más dinero.

Que servicio puedo brindar que los demás necesitan.

Moverme en busca de aquellos que tienen dinero y les falta lo que yo puedo brindarles.

Allí estará mi valentía para enfrentarme a aquellas personas y con seguridad decirle que puedo ayudarlo.

Eliminando los miedos a los no, es lo máximo que nos puede pasar.

Aprender a decirles a los demás lo que pensamos.

No aceptando que nos traten mal o que nos desvaloricen.

Pero cuidado de no caer en creernos que podemos ir gritando por el mundo diciendo lo que pensamos.

La mejor manera para no equivocarnos es antes de hablar pensar si fuera yo al que me dicen esto ¿me caería bien? ¿Es importante lo que voy a decir?

Aquí está nuestra valentía para enfrentarnos a esa persona a solas y explicarle lo que nos pasa, lo que sentimos.

Sin caer en el error de hablar públicamente lo que nos sucede.

Teniendo la valentía de hacernos cargo que cuando algo pasa no hay un culpable.

Es cuestión de encontrar juntos la salida, la mejor solución.

Y por último o quizás siendo preferentemente la primera opción para empezar, según las prioridades de nuestra vida.

Es ser valientes para enfrentarnos a nosotros mismos.

Ese ser que a veces descuidamos, que poco atendemos y al igual que los demás va cambiando.

Ser valientes para vernos y decir como somos.

Para muchos es más fácil hablar de los demás que de ellos mismos.

Hablar de personas que gritan, que tratan mal, que están nerviosos.

Pero acá se trata de ver como hablamos nosotros, que decimos y que hacemos.

Como siempre es más fácil enfrentarnos a las virtudes que a los defectos.

Pero tenemos que liberarnos de viejos paradigmas que nos hacen ver como malos o inferiores si tenemos defectos.

Es cuestión de ser valientes y ocuparnos de cada defecto de ver cada día que podemos hacer para revertirlo.

¿Qué tienes que cambiar?¿Qué harás?

AMOR COMPASIVO

compasionLa única forma de comenzar el verdadero viaje de la vida es sentir el amor compasivo y el respeto por nosotros mismos y luego tomar acción.

Nunca llegaremos a sentirnos totalmente seguros.

Se trata de desarrollar amor compasivo y tomar acción.

Encontrarnos con nuestros propios límites y con nuestro deseo de aferrarnos a algo y ver que hay más amor compasivo, más respeto por nosotros mismos, más confianza, que necesita ser reconocida.

Y luego trabajar en ello, simplemente, seguir tomando acción.

Cultivar la apertura y un gran corazón que nos permitan ser menos y menos dependientes.

Comenzar por saber en el lugar que estamos.

Observar a nuestro niño, sin criticarlo, con humor y generosidad, aprendiendo a hacernos amigos de nosotros mismos.

Tener la confianza para dar un nuevo paso.

Sentir siempre esa mano que nos apoya, esa motivación para cultivar esa compasión amorosa.

Darnos cuenta que así vamos creciendo, avanzando, siendo más completos y enteros.

El único real obstáculo es la ignorancia.

El negarnos a mirar toda la realidad, el saber donde estamos y que podemos lograr más.

Lograr amarnos más a nosotros, abrirnos más, saber que necesitamos realmente.

Trabajar con los obstáculos es el viaje de toda nuestra vida.

Vencer los miedos, pero con un corazón tierno y palpitante, al dar un paso hacia lo desconocido.

Darnos cuenta de esos miedos y la necesidad de seguirlos trabajando.

El miedo y la resistencia que no son reales obstáculos, sino lo son la ignorancia y el negarnos a reconocer nuestra tarea pendiente.

Si no nos enfrentamos a nuestros miedos, a nuestros obstáculos.

Todos los días se transforman en una rutina, en donde cada día estamos con más miedos y siendo cada día más tímidos e inseguros.

Tenemos que estar continuamente despiertos, tomando acción, abriéndonos, avanzando.

Por momentos nos acompañará el miedo, el resentimiento y las dudas, pero al ir creciendo iremos aprendiendo a quitarnos esas armaduras que nos hacían sentir tan seguros.

Nos enfrentaremos con lo que nos paraliza y tomaremos coraje y nos conectaremos con nuestro verdadero potencial.

Realizaremos todo lo que somos capaces y sabremos cuando es suficiente por el momento.

Así estaremos más despiertos y conectados con nuestra esencia, soltándonos y abriéndonos al mundo.

El tratar de protegernos, encerrarnos es sinónimo de inseguridad, miseria y sufrimiento.

Nos deja en un lugar muy pequeño, doloroso e introvertido que se hace más y más claustrofóbico y más y más miserable a medida que envejecemos.

Si tenemos 50 años y vivimos quitándonos lo que nos limita seguiremos creciendo cada día más.

Si vivimos protegiéndonos de todo cada día estaremos más limitados y no cambiaremos más.

Tendremos un patrón mental que no podremos detener, por el resto de nuestra vida.

Si le tenemos miedo a algo y nos quedamos con esa idea, quedaremos atrapados.

 Es importante abrirnos, soltarnos, enfrentarnos a situaciones que nos toca atravesar y vincularnos con nuestros pensamientos y emociones.

No existe la vida adecuada o perfecta la que nos toca vivir es la que nos mostrará lo que debemos saber para aprender y tomar acción.

Tenemos una determinada vida, y cualquiera la  familia que tengamos y las personas que nos rodean son las adecuadas para que nos vayamos liberando de nuestras limitaciones y armaduras.

Podemos aprender con la familia.

Desde el amor nos ofrecemos la sabiduría de no caer en la auto- compasión, dándonos cuenta que el sentirnos mal es una oportunidad para crecer y que todos atravesamos por esa experiencia.

Que si alguien opina sobre nuestras armaduras es momento de observarnos y ver que nos duele y permitir liberarnos e iluminar nuestras vidas.

La práctica de cada día es simplemente desarrollar una completa aceptación y apertura a todas las situaciones y emociones de los demás y hacia los demás.

Vivenciar todo completamente, sin reservas ni bloqueos, de modo que nunca nos retiremos o centralicemos en nosotros mismos.

El AMOR COMPASIVO es la expresión natural de mi Ser. YO SOY, pienso, siento, expando, vivencio, irradio, ilumino y estoy lleno de AMOR COMPASIVO en todo lo que hago, oigo, siento, veo, saboreo y huelo.

El AMOR COMPASIVO ahora se expande en círculos, envolviendo e inundando todo a mi alrededor hasta cubrir el planeta tierra.

Dios es AMOR COMPASIVO, y como sólo existe Dios, sólo creo en el AMOR COMPASIVO.

No hay ninguna expresión de mala voluntad que pueda dañarme. Todos los que me rodean y tratan, sólo piensan, sienten y hablan con AMOR COMPASIVO.

No tengo obstáculos, porque el AMOR COMPASIVO los disuelve. Solamente recibo, llega a mí y produce alrededor de mí, AMOR COMPASIVO.

El AMOR COMPASIVO es un Poder que está en mí. No existe poder, ni ayuda más grande que el AMOR COMPASIVO dentro de mí.

El Principio de mi vida es AMOR COMPASIVO, que es Orden Divino.

Mi Espíritu sólo está lleno de AMOR COMPASIVO, me da Fuerza y me protege. Lo único que tengo que hacer es mantenerme lleno de AMOR COMPASIVO, pensándolo, sintiéndolo, hablándolo y expresándolo.

El AMOR COMPASIVO me da Fe, Iluminación y Amor. YO SOY la Ley del AMOR COMPASIVO en mí, actuando ahora. YO SOY la realización consciente del AMOR COMPASIVO. Todos los Seres Cósmicos de AMOR COMPASIVO están conmigo, dándome sus bendiciones. Eternamente, Amén.

La compasión abre nuestros corazones, y nos vuelve piadosos unos con los otros en momentos de tristeza o pérdida. No necesito sentirme solo nunca. El amor eterno y devoto de Dios está conmigo. A veces recibo consuelo y otras veces lo ofrezco.

Siento gratitud por poder recibir y expresar el amor de Dios en mis experiencias de vida. El amor compasivo de Dios vive en mí.

¿Y tú que haces?

SERES DE LUZ

seres de luz1Todos somos seres de luz. Hay una luz en nuestro interior, algunos la irradian hacia los demás en otros permanece oculta.

Todos tenemos algo valioso dentro nuestro, pero mientras unos pueden mostrarlo otros lo tapan.

Esta oculto por miedo a lo que piensen los demás, por miedo a que se nos quite.

Elegí la vela porque muchos creen que su luz es pequeña y que no vale la pena compartirla que no harán grandes cambios.

Pero en un mundo donde existe la oscuridad en tantos, en donde parece que lo único importante es hacer negocios. El ganar cada vez más. Donde las familias cada vez están más desmembradas.

Es importante encontrar nuestra luz y empezar a compartirla.

Estos día me dijo alguien muy querido por mí, de que me servía todo lo que yo hacia y eso me dio más fuerzas para compartir con todos lo que siento.

Yo siento que cada día me estoy uniendo a más personas que quieren estar cada vez mejor, vivir en un lugar mejor.

Que se preocupan por lo que hacen, quizás es un muy buen momento para pensar con la realidad que tenemos, que podemos hacer nosotros.

Todos tenemos 24 horas es una de las cosas que no cambia por el dinero que tenemos o por los títulos que poseemos.

Pero cuando vamos creciendo en nuestro Ser, vamos aprendiendo a ver en que utilizamos nuestro tiempo, si ello nos ayuda a ir hacia donde esta la luz o si cada vez esta más oscuro.

Si cuando nos juntamos los lunes por dos horas nos conectamos con nuestro interior y dejamos ser nosotros mismos, aprovechando el lugar en donde todos nos escuchan y nadie opaca al otro sino que aporta lo que tiene para dar, para mi sirve veo la luz de cada uno.

Si aquel que no puede estar porque el horario no se lo permite no se apaga, no se siente mal,  sino se ocupa en algún momento de la semana de aportar a los demás su granito de arena, su luz, pasando por el blog y escribiendo lo que tiene para dar, para mi sirve el tiempo que estoy dedicando.

Pasando por mi canal y viendo los distintos videos y enriqueciendo lo que hay, para mi también sirve.

Es cuestión de iluminar al mundo no necesitamos ser Dioses, grandes iluminados sino de aportar lo que esta en nosotros.

Dejar esos viejos paradigmas en donde nos enseñaron a ser individualistas, en donde uno   tiene que pisar a otros para estar más arriba. Cuando va aprendiendo que cada uno esta en un nivel de aprendizaje pero si ayuda al que esta abajo también será ayudado a estar más arriba, vas creciendo y te vas dando cuenta que siempre para subir es más fácil cuando más liviano estás. Al estar más liviano te vas desprendiendo de aquello que no es tan importante que solo te quita brillo.

Te das cuenta que nadie es mejor que nadie sino que cada uno tiene fortalezas y debilidades.

Que las fortalezas ayudan a iluminar a los demás cuando las compartes. Que entras en la oscuridad cuando tus fortalezas solo te sirven para hacer sentir débil al otro o menos que vos.

Espero que cada vez seamos más los que aportemos nuestra luz porque si bien hay casos de oscuridad hay mucha más luz pero no se ocupan de mostrar.

¡Que brillemos cada día más!

¿Y tú que sientes? Espero que me cuentes.

 

 

 

 

CONSTRUYENDO PUENTES

el puenteVayamos por la vida construyendo puentes, como aquel carpintero que prefirió construir un puente para unir a dos hermanos que se habían peleado, que un muro que los alejara más.

Esos hermanos que se unieron nuevamente con un abrazo fraterno después de atravesar ese puente, que los volvió a unir.

Debemos aprender a construir puentes en nuestras vidas.

Construimos puentes al desarrollar un corazón de amor universal y de verdadera unificación, a través de la apreciación, el reconocimiento y la búsqueda de todo lo bueno y original, que de hecho ya existe y está presente en el interior de cada uno.

Al desarrollar la santidad, la pureza y la caridad que  genera  hombres y mujeres del carácter más elevado.

Con la ayuda a los demás, cada vez que podamos, la asimilación, la armonía y la paz.

Acordándonos de la importancia del equilibrio con tiempo cara a cara con los demás.

El estar realmente presentes en las relaciones, creando espacios y límites para ellas, lo que nos distingue como especie.

Buscando establecer relaciones que nos permitan ejercitar la presencia y la conexión verdadera y usando la tecnología para lo que es, un apoyo a la realidad que existe en el presente, en el aquí y el ahora.

Respetando lo que es del otro, dándole la importancia que le corresponde, podríamos decir que es lo que nos acerca para la construcción de un buen puente.

La honestidad, la voluntad constante de dar a cada uno lo que es suyo es un importante respetar los derechos de los demás. Si cada uno aplicara el valor de la justicia seria un paso más para una sociedad ideal igualitaria y justa.

Aplicándolo en todo momento y cualquier circunstancia eso nos ayudaría a formarnos más como personas. En un correcto orden social, cumpliendo las reglas para la mejor conducta del hombre, de tal forma de que todos quedemos satisfechos y así poder lograr la unión verdadera, con todos aquellos que nos rodean.

Comenzando con la amistad, una de las más fundamentales relaciones del hombre con los demás.

Esa relación profunda, desinteresada, correspondida por la otra persona, tan importante y necesaria para nuestra vida como el amor. A medida que crecemos vamos conociendo diferentes personas especiales, que forman parte importante de nuestra vida y se convierte en apoyo para cada una de las decisiones que tomemos o para cada situación que se presente.

Una amistad basada en sinceridad y total confianza en apoyo mutuo e incondicional.

Para tener buenos amigos primero hay que ser buen amigo, es decir, darse a los demás, siendo sincero, respetuoso y generoso.

Una condición para formar la amistad, algo fundamental que ayuda también a construir una amistad verdadera es la fidelidad en ella por lo que lleva a la superación mutua y a trabajar para construir y fortalecer cada vez más la amistad.

Un amigo se puede lograr encontrar a medida de cada una de las vivencias y experiencias que logramos adquirir en nuestro camino.

La amistad es como una planta de lento crecimiento que debe sufrir y superar a veces adversidades antes de que sus frutos lleguen a completa madurez.

El reconocimiento de que alguien o algo tiene valor por lo tanto tiene que ser respetado. Comprende aceptar tal y como es a los demás, su forma de ser, de pensar, y sus gustos.

El respeto no solo se vive en el campo de las relaciones personales si no también las relaciones con las plantas los animales en general el mundo en el que vivimos que al igual que como respetamos a las personas que nos rodean tenemos también que respetar toda la creación.

El respeto se puede definir como una actitud que cada ser humano debe tener para poder vivir en paz con su medio.

¿Tú construiste algún puente? ¿Qué unió?

COMO CONCILIAR LA VIDA MATERIAL Y LA ESPIRITUAL

ser puenteA diferencia podemos conectarnos con nuestro poder personal y nuestro corazón y después conectamos con el dinero.

Para hacer bueno uso de el. El dinero ya no será para sentirnos poderosos ante los demás, sino será el recurso para desarrollar nuestra misión y los aprendizajes que nos corresponden en nuestro presente. No hemos estamos dejando el mundo material, lo estamos transformando

El espíritu del ser humano no conoce límites, fronteras o barreras.

Por lo tanto, el cuerpo que lo aprisiona se podría considerar su cárcel.

Un lugar que lo contiene y lo mantiene limitado, sin poder expresar la fuerza y el poder que son su esencia

El hombre debe ser considerado en toda su integridad como un ser compuesto de espíritu y materia.

El espíritu es la causa eficiente y la materia es el instrumento.

El espíritu obra en la materia, si no existiera la base material no surgiría el espíritu que es la fuente creadora de destrezas, habilidades y pensamientos.

El ser espíritu y materia que somos todos y cada uno, nos lleva a la responsabilidad de la libertad de escoger voluntariamente, de acuerdo a uso y abuso de nuestra libertad.

No se puede decir que el hombre es un ser espiritual sin ser un ser material ya que evidencia ambas características en su actuar y en su modo de vivir.

Al desprenderse de estos es que trasciende a un nivel más allá del entendible donde hay cosas más importantes que los objetos materiales.

Vivimos en un mundo 100% material, donde parece que el dinero es lo más importante.

Nos invaden con mucha publicidad para tener cada vez más.

A veces sin propósito, sin amor y con un mal uso de la energía.

A diferencia podemos conectarnos con nuestro poder personal y nuestro corazón y después conectamos con el dinero.

Para hacer bueno uso de el. El dinero ya no será para sentirnos poderosos ante los demás, sino será el recurso para desarrollar nuestra misión y los aprendizajes que nos corresponden en nuestro presente.

No estamos dejando el mundo material, lo estamos transformando.

El ingresar a nivel mayor en cuanto al dinero, la prosperidad y la abundancia, implica avanzar nosotros mismos, a un nivel de consciencia mayor.

Implica manejarnos en dos polaridades al mismo tiempo: El mundo espiritual y el mundo material, integrándolos perfectamente a nuestra vida.

Sin divisiones, ni uno fuera del otro, pues finalmente, somos materia y espíritu.

Una persona que solo se maneja en lo terrenal, puede hacer dinero, pero es posible que haga un mal uso de el, pues estará faltando corazón, alma, propósito y amor en sus creaciones.

Tendrá dinero, pero no necesariamente se sentirá feliz ni satisfecho con sus creaciones, puede experimentar abundancia en lo material, al mismo tiempo que se siente carente de afectos o de tiempo. 

Vivir en abundancia, implica experimentar dicha abundancia en todas las áreas, no solo en lo económico.

Por el contrario, una persona que se maneja solo a nivel espiritual, pensando que lo terrenal “no es importante” entonces podrá manifestarse con mucho amor y propósito, pero tendrá problemas en sus asuntos económicos.

Poniendo en riesgo incluso su supervivencia; la carencia de esta energía provocaría que muchas de sus buenas intenciones, queden sin materializarse, por no tener los recursos económicos para desarrollarlas y mucha de su misión quedará coartada e inconclusa.

Mientras vivamos en un mundo material, requeriremos aprender a manejarnos a través de esta realidad.

Estamos aquí para lograr un equilibrio entre lo espiritual y lo material, lo tangible y lo intangible.

Estamos aquí para traer el cielo a la tierra y nosotros, como seres humanos, somos EL CANAL, el puente entre un plano y otro… atrévete a ser canal consciente de la abundancia, ¿Te animarás ahora? ¿Qué harás?