PERSEVERANCIA

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images (22)La perseverancia es muy importante para nuestro desarrollo personal.

Nos ayuda a llegar a dónde queremos.

 Teniendo dedicación o insistencia, tanto en las ideas, como en las actitudes, en la realización de algo, en la ejecución de los propósitos y también en las resoluciones del ánimo.

Es la capacidad para continuar y seguir adelante a pesar de las dificultades, los obstáculos, la frustración, el desánimo, el aburrimiento, o la tendencia o los deseos de rendirse o abandonar ante una situación.

Cuando somos perseverantes perseguimos nuestros objetivos con empeño, dedicación, acabando lo que hemos empezado, concentrados y trabajando en nuestras tareas con constancia, y ante el fracaso volvemos a intentarlo mejorando el método.

Por lo general, somos optimistas y con un estado de ánimo positivo, tenemos una alta autoestima y una alta capacidad de autocontrol.

Es necesario tener un objetivo claro o una meta que justifique el esfuerzo y perseverancia o dedicación en un período de tiempo generalmente extenso.

Es la clave del éxito en muchas situaciones, aunque se debe saber cuándo perseverar y cuándo no.

Perseverar puede ser negativo, ya que se puede gastar mucho esfuerzo y tiempo en algo que no produce ni va a producir ningún resultado.

Por tanto, debemos saber no sólo cuándo perseverar, sino también hasta qué punto y cuándo es más inteligente abandonar y centrar nuestros esfuerzos en algo diferente.

 

La perseverancia también es importante en las relaciones, ya que en toda relación entre dos personas alguna vez hay conflicto y es necesario un gran esfuerzo para resolver esos conflictos, no tener miedo al fracaso o a los errores, y tener un control de los problemas y superarlos para mejorar, crecer personalmente y continuar viviendo.

La perseverancia ayuda, pero no garantiza, o aumenta la probabilidad para alcanzar metas difíciles, y ayuda a valorar más los logros obtenidos.

También la perseverancia aumenta la sensación de auto-eficacia cuando tienes éxito, y ayuda a mejorar las capacidades y las habilidades, a desarrollar nuevas técnicas para superar los obstáculos y a aprender de los errores.

Por el contrario, si nos vamos al extremo opuesto de la perseverancia, nos encontramos con personas perezosas y vagas, que se rinden demasiado pronto o que ni siquiera lo intentan, que buscan lo fácil y toman atajos siempre que pueden, pierden el interés con facilidad y abandonan ante la más mínima dificultad.

Admiramos a aquella corredora que, a pesar de estar exhausta, sin apenas poder moverse, sigue hasta cruzar la línea de meta, demostrando así un gran espíritu de lucha y superación.

A Thomas Edison que probó más de 6000 sustancias antes de encontrar la que finalmente resultó ser útil para crear el filamento de la bombilla eléctrica. Dijo que “el genio es un 99% transpiración y un 1% inspiración”.

A Abraham Lincoln que perdió seis elecciones y fracasó en dos negocios antes de convertirse en uno de los presidentes más importantes de Estados Unidos.

A Hellen Keller que se quedó sorda, muda y ciega tras una enfermedad con poco más de un año de edad y a pesar de ese tremendo obstáculo, no solo logró aprender a comunicarse con los demás, sino que fue la primera persona sordomuda en conseguir un título universitario. La cantidad de obstáculos que tuvo que superar para lograr sus propósitos en una época en que las personas como ella apenas podrían aspirar a nada más que a permanecer vivas, fue digna de elogio.

En general, persistir ante el fracaso es difícil, puesto que el fracaso produce una emoción desagradable que hace que las personas deseen dejarlo y mirar hacia otro lado. La persistencia requiere vencer esta tendencia a abandonar.

La perseverancia se aprende con ejemplos. Desde niños si los padres, como los profesores o maestros, le enseñamos qué es ser perseverante a través de sus acciones.

 Siendo constantes en las actividades y nos anticipamos a los obstáculos, teniendo firmeza frente a las dificultades, si enfrentamos los retos sin miedo, con un compromiso pleno y decidido para cumplir con nuestra tarea, o la actividad que sea.

¿Qué reto te propones?¿Hasta dónde llegas?

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COMO HACER FLUIR EL DINERO

images (5)La forma de hacer fluir el dinero quizás sea pensar que fluye como el agua.

Que existe abundancia y no es necesario acapararlo y tener miedo de gastarlo.

Si el dinero circulara como el agua en sistema de cañería: se perdería potencia por cañerías bloqueadas y se perdería dinero por cañerías rotas.

Una buena circulación requiere mantener las cañerías limpias y reparar las fisuras.

El dinero fluye en la vida de una persona cuando llega lo que necesitamos en el momento justo.

Generamos dinero haciendo cosas que disfrutamos y de las cuales sentimos satisfacción, estamos contentos con lo que hay.

Hay una relación fluída, con los recursos internos y externos (energía emocional, tiempo, talentos y objetos).

Hacemos circular el dinero de una forma que expresa nuestros valores y sueños.

Registramos patrones que son bloqueadores y/o fugas en el fluir del dinero y otros recursos y elegimos conscientemente si seguiremos repitiendo lo ancestralmente conocido o probaremos nuevos caminos.

Reconocemos si existe Auto-desvalorización y auto-discriminación (ej. “no soy suficiente”, “tengo que cambiar”, “no está bien como soy”, “esto es demasiado para mí”)

Si minimizamos nuestras propias capacidades y talentos (ej. “no sé tanto de este tema como vos crees”).

Negamos las propias debilidades y limitaciones (no escuchar lo que nos dicen)

Nos preocupamos por la opinión de los demás, pasamos tiempo repitiendo chismes, realizando juicios sobre otros, que alejan o agotan las relaciones (ej. “Juan debería ser más amable conmigo”; “Pedro es egoísta y sólo le importa el dinero”)

Nos pasamos quejando y reclamando, apegándonos a juicios sin examinar que nos auto-limitan.

Si tenemos Timidez, Temor, Inseguridad en nosotros mismos (considerándonos menos que otros, o no adecuados para algunas situaciones)

Vergüenza (por alguna característica de la personalidad, la propia historia, la sombra)

Desconfiar de los demás o confiar en personas a ciegas 

Dolor (dejarlo encerrado, atesorar las heridas, no estar dispuesto a “hacer los duelos”)

Miedo a la envidia y las luchas de poder (miedo a salir lastimado, a que te dejen de querer)

Culpa y deudas emocionales, creer que no se hizo lo suficiente y no hacer nada para reparar errores del pasado, ni disculparse.

No perdonarse ni perdonar, mantener las heridas emocionales sin sanar (inmensa pérdida de energía emocional y tiempo!)

Aferrarnos al pasado (ej. auto-limitarnos por cosas que ocurrieron tiempo atrás;

acumular objetos que no usamos sólo porque nos recuerdan algo que tememos olvidar; conservar objetos de otras personas sólo para creer que tenemos algún control o propiedad sobre ellas).

Apegarme a gustos que me perjudican (ej. comer de más o comer cosas que me caen mal)

Temer el rechazo y las críticas de personas que no me quieren como soy auténticamente (sólo quieren al personaje de mí, entonces me exijen y me reclaman que sea algo diferente a lo que realmente soy)

Estados de tensión y estrés acumulado (esto provoca distracciones y pérdida de oportunidades)

Marañas emocionales, estado interno de confusión, donde el miedo, la envidia, la ira, la frustración, la angustia forman una sopa con mal olor, lista para ser tirada.

Evitar mirar en general, y esquivar la mirada a los ojos (ej. taparse la cara con pelo y/o anteojos negros, o mirar de costado o para abajo)

No prestar atención al otro, o prestarle atención en una forma reducida, en algo puntual (y no como un ser humano, como un todo)

Taparse el cuerpo con ropa vieja, que ya no nos identifica o que no nos gusta- Taparse con posturas físicas de aislamiento o sumisión o prepotencia

Expresarse al estilo robot, repitiendo lo aprendido, automatizando reacciones

Hacer algo sólo para agradar, para ser querido, para llamar la atención (acá se esconde el ser humano atrás del personaje construido, para atraer a otros)

No hacer algo que quiero hacer, por miedo a ser castigado

Aislarse: no relacionarse con otros desde la intimidad y la honestidad; no dejarse conocer; tratos mínimos con los otros; relacionarse sólo dentro de un pequeño círculo de confianza y confort.

Vivir “de la casa al trabajo y del trabajo a la casa”, o no salir de la casa, o quedarse hasta altas horas en el trabajo para no volver a la casa.

Minimizarse (falsa humildad) o querer deslumbrar a otros (falta de humildad, minimizar al otro)

Aferrarse a relaciones de dependencia financiera (no dejan crecer ni al “obligado” ni al “dependiente”)

 Desmotivar a quienes quieren asociarse con nosotros, promovernos, contratarnos, elegirnos

Desalentar a quienes quieren ayudarnos

Rechazar regalos y oportunidades

Falta de concentración, debilidad en la fijación de metas propias, dejarse llevar por las distracciones (ej. “no sé en qué se me va el día”, “no sé en qué se me va la plata”, “estuve todo el día atrás de un problema con un cliente”).

 Manipular a otros: pasar tiempo en luchas de poder; querer que otros hagan lo que a mí me conviene; querer que los demás sean como a nosotros nos parecen que deberían ser (es una terrible fuga de energía emocional y tiempo!)

Ayudar a otros sin que nos hayan pedido ayuda, deseando “que cambien para su bien”, es decir, que cambien según lo que nosotros suponemos que sería un buen cambio (trae mucha confusión en las relaciones, impide que cada uno madure y se ocupe de sus propios asuntos

Administración del tiempo ineficiente o saturada de eficiencia (ej. “no me alcanza el tiempo para hacer todo lo que tengo que hacer”; “no tengo tiempo para mí”)

Patrones para dejar fluir
– Prestar atención al entorno y a los seres humanos como un todo
– Ser auténtico, expresarnos con libertad 
– Estar disponible, estar presente (no quiere decir que digamos que sí a todos los pedidos de los demás) 
– Sentir al otro 
– Nutrirse de sensaciones agradables (seguridad, libertad, plenitud, tranquilidad)
– Apropiarse de valores, identidad, talentos, capacidades, dejarlos que se expresen y ocupen el lugar que les corresponde
– Hacerse responsable por sí mismo, por realizar los sueños propios y concentrarse en las metas que nos entusiasman

La fórmula para hacer dinero no está muy lejos de nosotros, quienes ponemos lejos el mapa de la fortuna y el dinero son nuestras mismas creencias y actitudes frente a él.

Si en este mundo hay más dinero del que pensamos… ¿qué es lo que nos impide tenerlo?

TIEMPO PARA JUGAR

images (12)El tiempo para jugar es por excelencia, el de la niñez.

Aunque en los tiempos que estamos viviendo nos encontramos con niños que no juegan.

Niños cuyos padres se ocupan de darles tantas capacidades, en donde su agenda esta cargada de actividades (inglés, computación, danza, violín, etc.). En donde llega fin de año y están estresados y agotados como los adultos.

Otros que los dejan jugar todo el día.

Yo creo que como siempre digo, el equilibrio es lo mejor.

Pero que pasa con nosotros adultos.

Endurecemos nuestro corazón de tanto esconderlo y ocultarlo para que nadie vea nuestros sentimientos, entonces la oscuridad se apodera de nuestra alma, a duras penas creemos en el amor, incluso nos sentimos ridículos cuando intentamos jugar a lo que sea. Muere nuestro niño interior y nos convertimos en adultos. Podemos ser adultos sin eliminar a nuestro niño interior.

¿Jugamos en algún momento?

 ¿A que jugamos? Los que tienen niños en la casa pueden jugar con suerte. Otros ni siquiera así, les hacen jugar solos, con otros niños o esperar que se desocupen siempre están ocupados.

Entonces de lo que tenemos que ocuparnos es de generar tiempo para jugar.

Jugar a la play, jugar en línea, jugar ajedrez, ¿será lo mismo?

Jugar como competencia o lo importante es jugar conectándonos con nuestro niño interior.

Jugar dejando volar nuestra imaginación.

Las actividades, las obligaciones se van apoderando de nuestras vidas y cada vez hay menos tiempo libre.

Ese tiempo sin horarios, sin reglas, donde te dejas llevar por el placer, por el disfrute y la alegría.

Si tenemos niños ellos nos pueden ayudar a jugar, pero también nosotros podemos buscar a nuestro niño interior y enseñarles juegos que jugábamos nosotros.

En un mundo tan tecnológico es divertido para ellos compartir juegos sin cable, ni baterías. Armar cometas, valeros., trompos, teléfonos con latas.

Jugar a la rayuela, a dígalo con mímica, pan y queso,  piedra, papel y tijera o a la escondida.

El cuerpo y el cerebro  necesitan cierto alivio de exigencias y expectativas. El descanso y el juego ayudan a mantenernos sanos y listo para seguir aprendiendo o cumpliendo.

El tiempo sin estructura permite que podamos tomar decisiones.

Si estamos acostumbrados a un horario intenso tal vez te sientas un tanto perdido si tiene que hallar algo que hacer por cuenta propia. Pero necesitamos la experiencia de tomar nuestras propias decisiones. Permitirnos algún tiempo libre, para ocuparnos y entretenernos.

Tanto los niños como los adultos necesitamos tiempo para reflexionar para encontrarnos con nosotros mismos. Al jugar podemos permitirnos conectar la información nueva con lo que ya sabemos. El juego también puede ayudar a dominar situaciones estresantes. A “soñar despierto,” así podríamos hallar maneras de resolver un problema.

Animando a la creatividad. Con cajas vacías o materiales descartables. Cocinando, armando rompecabezas o construyendo modelos. Gozando al sentirse competentes y al jugar con otras personas.

Con experiencias al aire libre. Dando paseos, jugando con la pelota, trabajando en el jardín, patinando, esquiando, yendo al jardín o simplemente hallando cosas para hacer en el patio de atrás.

Jugar a juegos. Juegos de naipes y de tableros y juegos físicos ellos animan a la interacción amistosa y fortalecen las relaciones.

Jueguen sin estructuras volando su imaginación.

Caminen o monten bici, vayan a museos, lugares interesantes.

Halle tiempo para soñar despiertos, platicar, escuchar, abrazarse y relajarse.

¿Juegas?¿Tú que haces contame?