AMOR Y MISERICORDIA

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descarga (3)Que podamos tener la Misericordia esa disposición para  compadecernos comprendiendo el sufrimiento de otro ser.

Teniendo el deseo de aliviar, reducir o eliminar por completo tal sufrimiento en los trabajos y en las miserias ajenas.

Manifestando mucha amabilidad, asistencia al necesitado, especialmente en el perdón y la reconciliación. Siendo más que simpáticos.

Que tengamos el impulso de ayudar o aliviar al que lo necesita.

Que seamos benévolos en el juicio o castigo. Teniéndo un corazón solidario con aquellos que tienen necesidad.

No es cuestión de tener lástima.

Lástima es un sentimiento más pasajero que compasión.

La lástima es la sensación que nos causa el mal que se ofrece a nuestros sentidos y la compasión es el efecto que nos causa en el ánimo la reflexión del mal. Añadiendo una cierta inclinación del ánimo hacia la persona desgraciada, cuyo mal desearíamos evitar. No nos mueve a compasión la suerte de un asesino condenado a muerte, pero nos da lástima el verle padecer en el suplicio.

Nos da lástima el ver morir a un irracional; nos da compasión el triste estado de una pobre viuda. La compasión supone siempre un sentimiento verdadero. La lástima se emplea algunas veces para representar un sentimiento tan ligero, que apenas merece el nombre de tal; como: Es una lástima que no haga buen tiempo.

Debemos cultivar la cualidad de la misericordia y reflejarla, tanto en aspectos materiales como espirituales, con alegría, nunca de mala gana.

Manifestando nuestra misericordia hacia aquellos cuyas acciones no han sido correctas, cuidándonos de no caer en la misma tentación, y siendo conscientes de que no solo debemos amar la justicia, sino también odiar el mal. Su trato misericordioso no implica que aprobemos el mal.

Las obras de misericordia son acciones caritativas mediante las cuales ayudamos a nuestro prójimo en sus necesidades corporales y espirituales. 

Instruir, aconsejar, consolar, confortar, son obras espirituales de misericordia, como también lo son perdonar y sufrir con paciencia.

Las obras de misericordia corporales consisten especialmente en dar de comer al hambriento, dar techo a quien no lo tiene, vestir al desnudo, visitar a los enfermos y a los presos, enterrar a los muertos. La limosna hecha a los pobres es uno de los principales testimonios de la caridad fraterna; es también una práctica de justicia hacia los que tienen menos.

Podemos hacerlo preparando comidas para los enfermos, echándoles una mano a los hermanos mayores con sus tareas, proporcionando lo que podemos a los que lo precisen, ayudando con generosidad a los demás con muchas otras obras.

Si damos buen uso a la lengua, demostramos que nos guía la sabiduría que está “llena de misericordia”. Si permitiéramos que la envidia o la rivalidad nos dominaran y nos llevaran a presumir de nuestros logros, decir mentiras o hacer comentarios malintencionados ¿qué estaríamos dando a entender? No olvidemos que quien cuenta chismes echa a perder el buen nombre de gente inocente. Igualmente, el que lanza simples mentiras causa daños. Por eso, después de hablar del uso egoísta de la lengua: Que estas cosas no sigan ocurriendo de esta manera. Como vemos, de la boca del misericordioso solo deberían salir palabras puras, pacíficas y razonables. ¡qué importante es que todo lo que digamos refleje misericordia!

Otra forma de ser misericordiosos es que dejemos de juzgar, para que no seamos juzgados. Entonces, no miremos la paja que hay en el ojo del otro, sin tener en cuenta la viga que hay en nuestro propio ojo.

Practiquemos la misericordia en la vida diaria soportando las flaquezas de nuestros semejantes y no criticarlos ni juzgarlos con dureza.

Muchos no dudamos en ayudar en la medida de lo posible a quienes se encuentran en apuros, sea por algún “suceso imprevisto” o por otras razones. Claro, son nuestras circunstancias individuales las que determinan qué cosas podemos hacer y hasta qué grado. Además, cuando brindamos ayuda material, tenemos que tener mucho cuidado, pues, incluso con la mejor intención del mundo, podemos estar fomentando la pereza sin darnos cuenta. Este hecho nos muestra que, si queremos realizar una verdadera obra de misericordia, tenemos que equilibrar los sentimientos de ternura y compasión con una actitud de prudencia y buen juicio.

¿Tú que haces por los demás?

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PERSEVERANCIA

images (22)La perseverancia es muy importante para nuestro desarrollo personal.

Nos ayuda a llegar a dónde queremos.

 Teniendo dedicación o insistencia, tanto en las ideas, como en las actitudes, en la realización de algo, en la ejecución de los propósitos y también en las resoluciones del ánimo.

Es la capacidad para continuar y seguir adelante a pesar de las dificultades, los obstáculos, la frustración, el desánimo, el aburrimiento, o la tendencia o los deseos de rendirse o abandonar ante una situación.

Cuando somos perseverantes perseguimos nuestros objetivos con empeño, dedicación, acabando lo que hemos empezado, concentrados y trabajando en nuestras tareas con constancia, y ante el fracaso volvemos a intentarlo mejorando el método.

Por lo general, somos optimistas y con un estado de ánimo positivo, tenemos una alta autoestima y una alta capacidad de autocontrol.

Es necesario tener un objetivo claro o una meta que justifique el esfuerzo y perseverancia o dedicación en un período de tiempo generalmente extenso.

Es la clave del éxito en muchas situaciones, aunque se debe saber cuándo perseverar y cuándo no.

Perseverar puede ser negativo, ya que se puede gastar mucho esfuerzo y tiempo en algo que no produce ni va a producir ningún resultado.

Por tanto, debemos saber no sólo cuándo perseverar, sino también hasta qué punto y cuándo es más inteligente abandonar y centrar nuestros esfuerzos en algo diferente.

 

La perseverancia también es importante en las relaciones, ya que en toda relación entre dos personas alguna vez hay conflicto y es necesario un gran esfuerzo para resolver esos conflictos, no tener miedo al fracaso o a los errores, y tener un control de los problemas y superarlos para mejorar, crecer personalmente y continuar viviendo.

La perseverancia ayuda, pero no garantiza, o aumenta la probabilidad para alcanzar metas difíciles, y ayuda a valorar más los logros obtenidos.

También la perseverancia aumenta la sensación de auto-eficacia cuando tienes éxito, y ayuda a mejorar las capacidades y las habilidades, a desarrollar nuevas técnicas para superar los obstáculos y a aprender de los errores.

Por el contrario, si nos vamos al extremo opuesto de la perseverancia, nos encontramos con personas perezosas y vagas, que se rinden demasiado pronto o que ni siquiera lo intentan, que buscan lo fácil y toman atajos siempre que pueden, pierden el interés con facilidad y abandonan ante la más mínima dificultad.

Admiramos a aquella corredora que, a pesar de estar exhausta, sin apenas poder moverse, sigue hasta cruzar la línea de meta, demostrando así un gran espíritu de lucha y superación.

A Thomas Edison que probó más de 6000 sustancias antes de encontrar la que finalmente resultó ser útil para crear el filamento de la bombilla eléctrica. Dijo que “el genio es un 99% transpiración y un 1% inspiración”.

A Abraham Lincoln que perdió seis elecciones y fracasó en dos negocios antes de convertirse en uno de los presidentes más importantes de Estados Unidos.

A Hellen Keller que se quedó sorda, muda y ciega tras una enfermedad con poco más de un año de edad y a pesar de ese tremendo obstáculo, no solo logró aprender a comunicarse con los demás, sino que fue la primera persona sordomuda en conseguir un título universitario. La cantidad de obstáculos que tuvo que superar para lograr sus propósitos en una época en que las personas como ella apenas podrían aspirar a nada más que a permanecer vivas, fue digna de elogio.

En general, persistir ante el fracaso es difícil, puesto que el fracaso produce una emoción desagradable que hace que las personas deseen dejarlo y mirar hacia otro lado. La persistencia requiere vencer esta tendencia a abandonar.

La perseverancia se aprende con ejemplos. Desde niños si los padres, como los profesores o maestros, le enseñamos qué es ser perseverante a través de sus acciones.

 Siendo constantes en las actividades y nos anticipamos a los obstáculos, teniendo firmeza frente a las dificultades, si enfrentamos los retos sin miedo, con un compromiso pleno y decidido para cumplir con nuestra tarea, o la actividad que sea.

¿Qué reto te propones?¿Hasta dónde llegas?

LA ESPERANZA (1° parte)

images (8)Que importante es que siempre tengamos ese estado de optimismo que nos da la esperanza.

Que todo será favorable a pesar de las circunstancias que estemos viviendo.

Que podamos esperar confiados que nuestro deseo se hará realidad.

Tener esa virtud, juntamente con la fe y la caridad.

Y con la Prudencia,  Justicia,  Templanza y Fortaleza, que todas ellas en su conjunto nos describan.

La esperanza es la virtud por la que pasamos de suceder a ser o existir.

Santo Tomás de Aquino, la ha definido como “virtud infusa que capacita al hombre para tener confianza y plena certeza de conseguir la vida eterna y los medios, tanto sobrenaturales como naturales, necesarios para llegar a ella con ayuda de Dios”.

A la esperanza se oponen, la desesperación y, por exceso, la presunción.

La esperanza no es fingir que no existen los problemas, es realmente la forma más exacta de encontrar las soluciones, que nos brinda la vida cotidiana.

Es la confianza de saber que estos no son eternos, que las heridas curarán, y las dificultades se superarán. Es tener fe, es una fuente de fortaleza y renovación absoluta de nuestro interior, la que nos guiará desde la oscuridad hacia la luz.

Cuando el amor profundo de tú vida no te quiere, cuando la llamada que esperas nunca llega, cuando no consigues el trabajo que deseas, cuando no recibes la invitación que esperabas….. el mensaje no es que no te lo mereces….. el mensaje no es que no eres importante….. el mensaje es que tú mereces algo mejor.

Cada vez que sientas decepción por no recibir lo que deseas ó esperas, no lo veas como rechazo ó mala suerte…. simplemente piensa que es una tremenda oportunidad a algo mucho mejor de lo que esperabas obtener de la vida.

La vida está hecha de millones de momentos, vividos de mil maneras diferentes. Algunos, buscamos amor, paz, armonía, comprensión, ternura. Otros sobreviven día a día, semana a semana, mes a mes, y de año a año. Pero no hay momentos más plenos que aquel en el cual descubrimos con alegría, que la vida , con sus constantes alegrías, y sus penas, debe ser vivida a plenitud día a día.

Aunque vivamos en una mansión de cuarenta cuartos, rodeados de riquezas y siervos los cuales nos sirven a plenitud ó en una choza humilde, ó luchemos de mes en mes para pagar el alquiler, tenemos el poder absoluto de estar totalmente satisfechos, y vivir una vida con verdadero significado

Día a día, semana a semana, mes a mes, año a año, tenemos ese poder absoluto, gozando cada momento que nos ofrece la vida, y regocijándonos de cada sueño.

Porque, cada día es nuevo y flamante, y podemos empezar de nuevo y realizar todos nuestros más anhelados sueños, en un mundo futurista.

Cuando todo parece terminarse y el panorama es de lo más oscuro, cuando la vida parece haber perdido su significado y no hay más nada que hacer; cuando nos sentimos acorralados por fuerzas superiores a las nuestras, surge la esperanza como recurso final para encontrar un nuevo rumbo, levantar la frente y continuar hacia adelante y renovar los esfuerzos para cumplir con la misión asignada por la vida.

La esperanza es un detonante. Cuando la tenemos se desencadena en nosotros un deseo de luchar, un ánimo especial para afrontar cada una de las actividades cotidianas, incluso las más difíciles. ¿La esperanza vive en ti?




EL ALMA

images (5)Se puede aplicar a los seres vivos en general (plantas y animales) como su principio componente.

Según Aristóteles, el alma incorporaría la esencia interna de cada uno de esos seres vivos, gracias a la cual estos tienen una determinada identidad, no explicable a partir de la realidad material de sus partes.

Gracias al alma el hombre es capaz de instintos, sentimientos, emociones, pensamientos y decisiones libres, así como de volver sobre sí mismo (auto conciencia).

El alma es el ser, el “Yo” que habita en el cuerpo y actúa a través de él. Sin el alma es como una lámpara sin electricidad, una computadora sin el software, un traje espacial sin astronauta en su interior. Con la introducción del alma, el cuerpo adquiere vida, visión y oído, pensamiento y habla, inteligencia y emociones, voluntad y deseo, personalidad e identidad.

Es la “identidad interior, la razón de ser de las cosas. Así como el ‘alma’ de una composición musical es la visión del compositor que energiza y da vida a las notas interpretadas en una composición musical — las notas reales son iguales al cuerpo expresando la visión y sentimientos del alma dentro de ellas. Cada alma es la expresión de la intención y visión de Dios al crear ese ser en particular”

Pero es el alma humana es la más compleja y la más elevada de las almas. Nuestros sabios han dicho: “Es llamada por cinco nombres: Nefesh (alma), Ruaj (espíritu),  Neshamá  (aliento), Jaiá (vida) y Iejidá (singularidad). Los maestros jasídicos explican que los cinco “nombres” del alma realmente describen cinco niveles o dimensiones del alma.  Nefesh es el alma como motor de la vida física. Ruaj es el ser emocional y la “personalidad”. Neshamá es el ser intelectual. Jaiá es el ser supra-racional — el asiento de la voluntad, el deseo, el compromiso y la fe. Iejidá connota la esencia del alma — su unidad con su fuente, la esencia singular de Dios. Pues la esencia del alma del hombre es “literalmente parte de Dios en lo alto” — una parte de Dios en nosotros, por así decir.

Los maestros jasídicos hablan de dos almas distintas que vitalizan al ser humano: un “Alma Animal” y un “Alma Divina”. El Alma Animal es guiada por la búsqueda de la auto-preservación y auto-realce; en esto se parece al alma y ser de todas las otras creaciones. Pero también poseemos un “Alma Divina” — un alma guiada por el deseo de reconectarse con su Fuente. Nuestras vidas son la historia de la competencia e interacción entre esas dos almas, mientras luchamos por equilibrar y reconciliar nuestras necesidades y deseos físicos con nuestras aspiraciones espirituales, nuestras energías enfocadas hacia nuestro ser con nuestros anhelos altruistas. Esas dos almas, sin embargo, no residen “una junto a la otra” dentro del cuerpo; sino, el Alma Divina está investida dentro del Alma Animal — así como el Alma Animal está investida dentro del cuerpo. Esto significa que el Alma Animal, también es vitalizada por la “parte de Dios en lo alto” en su interior. Evidentemente, las dos almas están en conflicto una con la otra, pero en esencia son semejantes.

La esencia Divina del alma humana es la que coloca al ser humano por encima y aparte de las otras creaciones, aun los ángeles. El ángel puede ser más espiritual, pero el ser humano es más Divino. Ninguna creación puede poseer verdadera libertad de elección — una creación, por definición, tiene y consiste de sólo lo que su creador ha impartido a ella; esta es su “naturaleza” y todas sus inclinaciones y acciones son dictadas por esa naturaleza. Solamente es en el alma humana que el Creador impartió de Su propia esencia. El alma humana es entonces el único verdadero ser “supra-natural” (aparte del Creador) — un ser que no está limitado por su propia naturaleza. Un ser que puede trascender a sí mismo; un ser cuyas elecciones y acciones tienen por lo tanto verdadero significado.

El alma es formada en el vientre de los reinos espirituales supernos, donde adquiere su identidad y misión distintiva. Para cumplir esa misión es enviada al reino físico, investida dentro de una Alma Animal y equipada con un cuerpo. Aquí el Alma Divina es desafiada por las (aparentemente) conflictivas necesidades y deseos de la Alma Animal; acá la realidad divina es oscurecida por el denso auto-encubrimiento del cuerpo y el mundo físico. En esta arena de verdad oculta y perpetuo desafío, el alma puede expresar y convertir en realidad completamente su poder divino

El alma es provista de una brújula y una guía para navegar por los desafíos de la vida física, y los recursos para fortificarla. En el “plano de la creación” que guía e instruye al alma en su misión en la vida. Alimentando el alma, estudiando que ingiere y digiere de la sabiduría divina, provista de la energía divina para perseverar en su misión y vencer sus desafíos.

Cada vez que el alma lleva a cabo un acto de dar, de caridad, actúa como socio de Dios en la creación y trae la presencia de Dios al mundo. Son actos físicos que el alma puede llevarlas a cabo sólo mientras reside en el mundo físico, investida dentro de un cuerpo. Por lo tanto la duración de su vida física es la única oportunidad del alma de llevar a cabo. Todo lo que viene antes y después es sólo un precedente y una secuela de los más elevados y bajos momentos — sus actos para conectar lo Divino con lo mundano.

Al concluir su período de vida, el alma recupera un estado puramente espiritual. Ya no puede llevar a cabo los actos Divinos que realizó durante su vida física la han elevado a alturas que ni siquiera había imaginado antes de su descenso. Esas acciones son como semillas que arraigan en el suelo del mundo físico y crecen y se multiplican, posibilitando más el ascenso del alma; como así también los buenos actos realizados en el mundo físico por otros por el mérito del alma del fallecido.

Finalmente el alma se reunirá con el cuerpo. La resurrección de los muertos anunciada para un “Mundo Venidero” de eterna vida física, en el cual “la muerte será erradicada para siempre. En el Mundo Venidero la totalidad de la creación reflejará completa y desinhibidamente la perfección de su Creador, y la voluntad física trascenderá lo finito y la mortalidad que la define en el mundo imperfecto de hoy.

¿Cómo estás hoy?

EL MUNDO DE LAS ALMAS Y ESPÍRITUS

imagesExiste una confusión con respecto, a lo que es alma y espíritu. Todo ser espiritual o quien participa en esta línea de pensamiento, debe conocer y diferenciar ambos términos.

El hombre es un espíritu que habita en un cuerpo y que tiene un almaEspíritu se es, alma se tiene.

El espíritu es la parte divina, inmortal y eterna, la chispa divina o emanación de Dios, que portamos en lo más profundo, de nuestro ser.

Esta es la fuerza de Dios, la luz eterna e inextinguible, que nos ilumina en los momentos cruciales, de nuestra vida. Podríamos comparar a Dios, con un gran dínamo que al girar vertiginosamente, hubiera desprendido miles de millones de (átomos) electrones negativos.

Cada uno de esos átomos equivale al espíritu de un hombre. Por lo tanto, el hombre es un espíritu encarnado en un cuerpo.

El alma, es la parte animal inteligente, o sea lo que llamamos personalidad, que se forma gradualmente como producto de la unión espíritu-cuerpo. Que se manifiesta en el instante en que el espíritu energiza la mente y el cuerpo. Cuando un sujeto tiene pena o sufre de profunda tristeza, es el alma la que está sintiendo esto. En cambio, cuando alguien dice “yo soy el que soy”, es el espíritu el que se ha manifestado. Lo que indica que nuestro espíritu puede re-potenciar nuestra mente, nuestro cuerpo y nuestra alma.

El espíritu es una energía que está localizada en cada célula y en cada átomo y si somos más rigurosos podemos ir más allá.

Cada átomo ejecuta una labor energética, por medio de turbinas electromagnéticas, que giran alrededor del núcleo (electrones), los cuales se nutren de energía constantemente, por medio del aire que respiramos y del sol. La energía da vida a la materia bioquímica.

El objetivo máximo del ser humano consiste en realizar la amistad eterna del alma y espíritu, para lo cual es necesario cultivar el alma, dándole  conciencia e inteligencia, actualizando su contenido y sentido de vida. Es como un animalito o niño pequeño, al cual debemos imponer nuestra voluntad, para enseñarle a obedecernos en todo momento, y no ser nosotros los que obedezcamos a la parte animal.

Cuando el alma adquiere conciencia o inteligencia, podemos actuar a voluntad, con las fuerzas de la naturaleza. La ley de la correspondencia dice, “como es arriba es abajo, como abajo es arriba” o como dice la iglesia,, ” así como en la tierra es en el cielo.”.

Si aplicamos esta ley universal, a este caso en particular, podemos afirmar, que todo lo que está dentro de nosotros, también está fuera y por lo tanto, aquel que conquiste su naturaleza interna, alcanzará también el dominio de la externa.

La alquimia, arte tradicional del ocultismo, enseña a transmutar los metales viles en oro. En el aspecto espiritual, esto simboliza la transmutación de las bajas pasiones en virtudes.

El alma que se desprende de los sentimientos y pasiones desenfrenadas, es cual brillante escudo de oro, que acoraza al individuo, en contra del mal y la miseria humana.

Como manifestación del alma, podemos apreciar el sello característico que el alma colectiva familiar imprime en todos los integrantes. No llevamos un parecido físico, solamente, sino también algo que llamamos “aire de familia”, algo que se siente en el ambiente al tratar a uno de ellos.

Esta alma colectiva puede convertirse, en algunos casos, en un verdadero tirano egoísta y pasional, que trae desgracia y miseria a los integrantes de este núcleo.

Si existe armonía y perfecta unión, puede brindarles prosperidad, protección, riqueza y felicidad.

En el aspecto colectivo, es interesante observar el alma de un país. Todos sus habitantes tienen una idiosincrasia similar, una manera especial de comportarse, que no nace de la vida conjunta.

Todos los extranjeros que llegan, son rápidamente tomados por esta fuerza colectiva y adoptan con rapidez el aire regional, hasta llegar a simular ser nativos.

En esta alma colectiva, gravitan todas las emociones, instintos, pensamientos y pasiones del pueblo y es a causa de esto que para poder triunfar, en cualquier sentido, para superar la mediocridad, es necesario elevarse sobre la vibración de esta alma colectiva, sometiéndose a una férrea disciplina personal.

Así como el ser humano tiene alma, también la tienen los animales, las plantas y aun los minerales, ya que la vida está en todo. Tal como afirma el principio hermético de vibración “nada es inmóvil, todo vibra”

La raza humana tiene un espíritu, pero no todos somos un espíritu. Sólo los creyentes, aquellos en quienes habita el Espíritu Santo, se dice que están “espiritualmente vivos” , así como los no creyentes están “espiritualmente muertos”. El espíritu es el elemento que le da al hombre la habilidad para tener una relación íntima con Dios. Siempre que se usa la palabra “espíritu”, se refiere a la parte inmaterial del hombre, incluyendo su alma.

La palabra “alma” se refiere no solamente a la parte inmaterial del hombre, sino también a la parte material. Más que el hombre tenga un “espíritu”, el hombre es un alma. En su significado más básico, la palabra “alma” significa “vida”. Sin embargo, la Biblia va más allá de la “vida” y se adentra en muchas áreas. Una de esas áreas es el deseo del hombre por pecar. El hombre tiene maldad por naturaleza y por consecuencia, su alma está corrompida. El “alma” como el “espíritu” es el centro de muchas experiencias espirituales y emocionales. Siempre que la palabra “alma” es usada, puede referirse toda la persona, viva o después de muerta.

El “alma” y el “espíritu” son similares en la manera en la cual son usadas en la vida espiritual del creyente. Son diferentes en sus referencias. El “alma” es la visión horizontal del hombre con el mundo. El “espíritu” es la visión vertical del hombre con Dios. Es importante entender que ambos se refieren a la parte inmaterial del hombre, pero sólo el “espíritu” se refiere al caminar del hombre con Dios. El “alma” se refiere al caminar del hombre en el mundo, ambos material e inmaterial.

¿Y tú por dónde y con quién caminas?