EL TALENTO

"; google_ad_width = 468; google_ad_height = 60; google_ad_type = "text_image"; google_color_border = "FFFFFF"; google_color_link = "0000FF"; google_color_text = "000000"; google_color_bg = "FFFFFF"; google_color_url = "008000"; //-->

thCA69TVJ7Todos tenemos un talento para algo.
Es cuestión de saber mirarnos y descubrirlo.
Algunos se acostumbraron a dejar a los demás, que sean los que digan, cuál es su talento.
Esos mismos son los que se limitaron por escuchar lo que dicen los demás.
Si les dijeron que no son buenos para las matemáticas, se etiquetaron y así quedaron.
Si les dijeron que son tímidos, así siguen siendo.
Al hablar de talentos para los que somos cristianos podemos recordar quizás la parábola de los talentos.
Un hombre que se iba al extranjero llamó a sus siervos y les encomendó su hacienda: a uno dio cinco talentos, a otro dos y a otro uno, a cada cual según su capacidad.
Así es cada uno nació con algún talento.
Algunos tienen un talento especial para expresarse oralmente, otros para expresar sus sentimientos, otros para los negocios, para el arte, para la música, podríamos estar horas nombrando talentos.
Es cuestión de pensar que hacemos con ese talento.
Somos como aquel que tiene muchos talentos y cada día los multiplica.
O aquel que no nació con tantos talentos pero cada día multiplica lo que tiene ocupándose de la forma de lograr aquello con lo que no nació naturalmente.
Esperemos que no seamos como aquel que escondió el talento que se le dio.
Cada talento es al mismo tiempo una misión que debemos cumplir.
A nadie nos hace falta el don de la caridad, del amor, pongamos en toda acción que tengamos que realizar.
No es cuestión de dar dinero también se puede dar tiempo, comprensión, aprendizajes.
Los talentos son también las cualidades que tenemos cada uno.
Las posibilidades reales de cada individuo.
Hay personas que tienen gran influencia sobre los demás, otras son muy serviciales, otras, en cambio, son capaces de entregarse con heroísmo al cuidado de personas enfermas, los hay con una profesión, con un trabajo, con unos estudios, con una responsabilidad concreta en la sociedad…
Hagamos el bien, aunque sea pequeño, y nos parezca que no hacemos nada.
No nos dejemos atrapar por la pereza, la dejadez, la falta de interés.
Que cada día hagamos algo, nos brindemos y nos superemos del día anterior.
Que no olvidemos lo fugaz y temporal de esta vida.
Que multipliquemos el amor a los demás, enriqueciendo nuestras vidas.
Sin dejarnos atrapar por el camino fácil de la comodidad o la ley del menor esfuerzo.
Que tengamos la gracia de saber reconocer y multiplicar los talentos recibidos.
En la vida la actitud lo es todo.
Mientras uno dice “me conformo con lo mínimo” el otro dice “aspiro al máximo”; mientras uno esconde sus talentos el otro tiene unas ganas irrefrenables de mostrarlos al mundo, de nutrirlos y de dar cada día el 100% de sus posibilidades; uno no aprovecha a nadie, el otro aprovecha a todos.
El mundo necesita más inconformistas, más soñadores, más luchadores con la piel dura y la voluntad inquebrantable.
¿Y tú cómo eres?

"; google_ad_width = 234; google_ad_height = 60; google_ad_type = "text"; google_color_border = "FFFFFF"; google_color_link = "0000FF"; google_color_text = "000000"; google_color_bg = "FFFFFF"; google_color_url = "008000"; //-->

SANAR EL INCONSCIENTE

thCABIKFNNEl objetivo de este tipo de trabajo no es sanar físicamente, sino desactivar las memorias activas grabadas en el inconsciente.

Sin embargo al desbloquear algunas memorias por este procedimiento, muchas dolencias físicas desaparecen de forma definitiva.

Pueden ser limitaciones evidentes, como algunos miedos específicos como fobias (miedo a la oscuridad, a la muchedumbre, claustrofobia, agorafobia, miedo a determinados animales, a los puentes, etc.) o miedos más generales (a los hombres, a las mujeres, a la autoridad, a expresarse, etc.).

O limitaciones menos evidentes, a las que uno está habituado y de las que no es consciente, pero que no por ello condicionan menos la vida; los comportamientos limitadores que pueden verse en las estructuras del carácter.

En general, uno no se da cuenta de esas limitaciones porque se identifica con ellas y las considera parte de su personalidad.

Ni siquiera se le ocurre cambiarlas, porque no suele ser consciente de la relación que existe entre su estructura de personalidad y la dificultad que tiene para ser libre y dichoso.

Se da uno cuenta después, cuando se ha liberado de sus limitaciones.

Tomar consciencia de nuestras estructuras aporta una luz nueva sobre nuestros comportamientos, lo que permite hacer un trabajo sobre el inconsciente más claro y rápido.

Existen buenos útiles de trabajo para desprender realmente las memorias, y se pueden utilizar varios.

Pero también tiene uno que estar dispuesto a hacer frente al conjunto del camino, con sus alegrías y sus penas, y tener la firme intención de trabajar las ataduras del ego en la vida cotidiana.

El dominio emocional no se adquiere en un abrir y cerrar de ojos, de la misma forma que no se adquiere el dominio de un instrumento musical practicando durante unas pocas horas con un método milagro.

Está muy bien tener un buen método que facilite las cosas.

Pero no por ello será menor el esfuerzo.

Tendrá uno que practicar todos los días, tendrá que tener fuerza de voluntad y perseverancia; y sólo así podrá llegar a tocar el instrumento como desea.

El esfuerzo que se hace con regularidad acaba siempre coronado por el éxito. Pues lo mismo ocurre en el camino espiritual.

No hay que olvidar que la práctica espiritual se apoya en esencia en el hecho de ir deshaciéndose progresivamente de las ataduras del ego.

El progreso del que hablamos no se refiere a la realidad del alma, que ha existido siempre y siempre existirá.

Se trata del dominio de la personalidad. Podría decirse que, lo que se hace a lo largo del camino espiritual, es ir soltando ataduras…

Se puede visualizar para sanar una emoción o un estado de ánimo bajo.

Saludar al inconsciente con mucho respeto, darle gracias por lo que hace por nosotros, sin descanso, velando por nuestro bien.

Pedir al inconsciente que identifique las partes del inconsciente que están sufriendo.

Que nos dé la señal con un movimiento involuntario o una sensación.

Que nos diga cuántas son esas partes que sufren.

Saludar con mucho cariño, y mucho agradecimiento, a las partes de nuestro inconsciente, que están sufriendo. Asegurarles que las queremos, las escuchamos y deseamos que se liberen.

Pedir a nuestro inconsciente que guarde en un lugar seguro y totalmente disponible todos los aprendizajes que hemos realizado gracias al sufrimiento de estas partes. Agradecer por ello.

Pedir a nuestro inconsciente que encuentre los tres recuerdos, que tengan los recursos necesarios y suficientes para sanar esas partes que sufren hoy.

Al encontrarlas que me dé la señal. Agradecer.

Pedir a nuestro inconsciente que extraiga del pasado esos recuerdos, y los ponga en nosotros ahora para que las partes que sufren se impregnen de estos recursos hasta sanarse.

Que nos dé la señal cuando se haya realizado el proceso. Agradecer.

¿Qué puedes comenzar a sanar?

COMO SUPERAR LAS ADICCIONES

thCAUW2SUYLo primero es reconocer si esta en nosotros esa enfermedad física y emocional, que nos hace dependiente de una sustancia, actividad o relación debido a la satisfacción que nos causa.

Si están esos deseos que nos consumen los pensamientos y comportamientos cuando estamos lejos de ellas.

Si tenemos actividades diseñadas para conseguir la sensación o efecto deseado.

A diferencia de los simples hábitos o influencias consumistas, las adicciones nos hacen dependientes y traen graves consecuencias al adicto.

Estas consecuencias afectan negativamente la vida personal, social y de salud (física y mental), así como limita la capacidad de funcionar de manera efectiva.

Somos adictos si creemos que no podemos vivir sin la influencia de cierta sustancia química, y la consumimos en forma permanente y compulsiva.

No controlando la adicción, viviendo en función de ésta y condicionando toda nuestra rutina.

Si al salir repentinamente de esa rutina, nos vemos afectados por problemas de ansiedad y volvemos a caer en el consumo de la adicción.

También podemos ser adictos a cualquier actividad que seamos incapaz de controlar, llevándonos a conductas compulsivas y que perjudican nuestra calidad de vida, como lo pueden ser la adicción al sexo, al juego, a la pornografía, a la televisión, a las nuevas tecnologías y a las comidas rápidas.

En este mismo plano, se encuentra el alcoholismo, la drogodependencia, la adicción a la comida y el tabaquismo, que conducen a un estado psicofisiológico, caracterizado por la modificación del comportamiento, a causa de un impulso irreprimible por consumir una droga o sustancia. No obstante, esta es la definición puramente bioquímica.

Son una conducta impulsiva e irresistible a ejecutar algo irracional o contrario a la voluntad de quien lo ejecuta. Es un padecimiento o síndrome, que presenta un cuadro muy exuberante de signos y síntomas característicos dependiendo de la sustancia adictiva.

Además de los tradicionales grupos disponibles para la rehabilitación y programas autoayuda, hay una variada gama de enfoques preventivos y terapéuticos para combatir la adicción.

Por ejemplo, una opción de tratamiento común para la adicción a los opiáceos es de mantenimiento con metadona.

Este proceso consiste en la administración de la droga, un opiáceo potente con algún potencial para el abuso, como una copa en un entorno clínico supervisado.

De esta manera, los niveles de opiáceos cerebrales aumentan lentamente sin producir la alta sino que permanecen en el sistema de tiempo suficiente para disuadir a los adictos de la inyección de la heroína.

Otra forma de terapia con medicamentos implica la buprenorfina, un medicamento que parece ser aún más prometedor que la metadona.

Un agonista parcial para ciertos receptores de opiáceos, este tratamiento bloquea los efectos de los opiáceos, pero produce sólo en sí reacciones leves.

Una nueva investigación indica que incluso puede ser posible desarrollar anticuerpos que combaten el efecto de un medicamento específico en el cerebro, haciendo los efectos placenteros nulos.

Recientemente, se han desarrollado vacunas contra la cocaína, la heroína, la metanfetamina, y la nicotina.

Estos avances ya están siendo probados en ensayos clínicos en humanos y muestran promesas serias como medida preventiva y de recuperación para adictos o aquellos propensos a la adicción.

Por otra parte, otro método de tratamiento para la adicción que se está estudiando es la estimulación cerebral profunda.

Estudios han coincidido y demostrado que la estimulación del núcleo accumbens, un área que es al parecer una de las regiones más prometedoras, permitieron a un hombre de setenta años de edad dejar de fumar sin ningún problema y alcanzar un peso normal

También se aplica a veces a las compras compulsivas y la adicción a la computadora o celulares.

A veces, la compulsión no es “hacer” algo, sino  “no hacer nada”, por evitar la tarea compulsiva.

Una recurrente compulsión por participar en alguna actividad específica, a pesar de las consecuencias nocivas, según se considere por el propio usuario para su salud individual, el estado mental, o la vida social.

Puede haber factores biológicos y psicológicos que contribuyen a estas adicciones

Investigaciones sobre adicción indican que los mecanismos biológicos están presentes.

Hay muchas variables en que los estudios no están de acuerdo, entre los principales factores contribuyentes.

Como la naturaleza biológica de las cualidades innatas individuales puede dar cuenta de muchas decisiones y acciones, como una historia familiar en la que la genética, el ADN, y otros trastornos mentales permanecen en estado latente durante generaciones y luego se desencadenan.

Los proveedores de tratamientos profesionales tienen diferentes opiniones sobre este tema.

El riesgo de un futuro trastorno adictivo se incrementa en gran medida si una persona se expone a una sobrecarga constante o se involucra en el abuso de drogas durante la adolescencia.

Ya que es una etapa del desarrollo neurológico crítico que es sensible a este tipo de experiencias o insultos.

La razón de que el abuso de sustancias y el estrés durante la adolescencia aumentan el riesgo de adicción se debe a los cambios que hace en el cerebro.

Varias regiones del cerebro también están involucradas, en los mecanismos biológicos de la adicción.

Más notablemente, la liberación de dopamina en los nucleus accumbens, que se desencadena por una amplia variedad de fármacos en una amplia variedad de formas, juega un papel en cualidades de refuerzo de estímulos.

Ya que la secreción de la dopamina es también característico de refuerzo naturales estímulos tales como alimentos, agua, y el sexo, es evidente que la naturaleza adictiva de la droga implica procesos que secuestran estos mecanismos.

Una vez identificadas a poner voluntad y a pedir ayuda por cualquier recaída no nos haga abandonar la recuperación. Y a seguir el plan para liberarnos ¿Tienes alguna adicción?

MÉTODO DE SERENIDAD Y ELIMINAR ANGUSTIAS

serenidadSon muchas las técnicas de relajación y control de ansiedad.

Estrategias para superar la depresión.

Ejercicios para incrementar la autoestima y mejorar las habilidades sociales.

Estrategias de solución de problemas.

Ejercicios de meditación, métodos para hacer frente a las obsesiones, las fobias o ataques de pánico.

Pero no son mágicas ni curan los trastornos de ansiedad y depresión de la noche a la mañana.

No existe” Cure su ansiedad en una semana”, “Venza su depresión sin esfuerzo”, ya que todo eso es mentira, pues hay que trabajar duro y durante mucho tiempo para poder superar estos estados.

Hay técnicas que han demostrado su utilidad en el tratamiento de estos trastornos, pero que requieren de un compromiso firme por parte de la persona en ponerlas en práctica para que de este modo puedan resultar eficaces.

Hay que ser perseverante y no esperar obtener grandes resultados de forma inmediata, ya que esto es un trabajo que hay que realizar a medio y largo plazo, pero el esfuerzo merece la pena.

Hoy en día tenemos tantos problemas y asuntos que resolver.

Y a veces parece como si nadie se diera cuenta de todo lo que tenemos que resolver al mismo tiempo: trabajar, estudiar, encargarnos del hogar, ajustar nuestro presupuesto y seguir cumpliendo con nuestras responsabilidades.

Parece imposible que en medio de tantas preocupaciones y contratiempos, podamos conservar la serenidad para resolver todo sin caer en la desesperación ni afectar a los demás con nuestra impaciencia.

El valor de la serenidad nos hace mantener un estado de ánimo pacífico y tranquilo aún en las circunstancias más adversas.

Sin exaltarse o deprimirse, encontrando soluciones a través de una reflexión detenida y cuidadosa, sin engrandecer o minimizar los problemas.

Cuando las dificultades nos aquejan fácilmente podemos caer en la desesperación, sentirnos tristes, irritables, desganados y muchas veces en un callejón sin salida.

A simple vista el valor de la serenidad podría dejarse sólo para las personas que tienen pocos problemas, en realidad todos los tenemos, la diferencia radica en la manera de afrontarlos.

Debemos ser conscientes de algunas realidades, no podemos abandonar nuestras ocupaciones habituales y escaparnos a algún lugar lejano para meditar con tranquilidad; dejarnos arrastrar por la tristeza; trabajar con menos intensidad, o esperar a que alguien tome nuestro problema en sus manos y lo resuelva.

Toda dificultad se ve más difícil y más grave que las anteriores, aun más si se agrega a otras que ya tenemos.

Nos empeñamos en encontrar la solución casi de manera simultánea al surgimiento del problema, algunas veces se da, pero no siempre. Por lo general toda situación requiere un consejo o un análisis profundo y detenido.

En estado de tensión, por nuestra mente, pasamos y repasamos las mismas palabras, las mismas opciones y los mismos pensamientos sin llegar a nada y aumentando nuestra ansiedad, perdiendo tiempo, energía y buen humor.

La serenidad no se da con el simple deseo, si así fuera, no tendríamos tiempo de sentirnos intranquilos o desesperados.

Usualmente reaccionamos y actuamos por impulsos, privando a nuestra inteligencia de la oportunidad de conocer y dilucidar todas las aristas del problema.

Revisemos cuatro ideas básicas para generar serenidad en nuestro interior:

  • Evitar “encerrarse” en sí mismo.
  • Encontramos mejores soluciones cuando buscamos el apoyo y el consejo de aquellas personas que gozan de nuestra confianza,  porque sabemos de antemano que su opinión estará siempre de acuerdo a la razón, la verdad y la justicia.
  • Concentrarse en una labor o actividad: Parece contradictorio pensar en mantener la atención rodeados de tanta tensión y preocupación, pero es posible salir de ese estado encaminando nuestros esfuerzos a realizar nuestras labores con la mayor perfección posible. Lo que necesitamos es liberar nuestra mente, salir del círculo vicioso y estar en condiciones de analizar las cosas con calma. No existe mejor distracción que el propio trabajo y la actividad productiva.
  • Gozar de la alegría ajena: Normalmente las personas que nos rodean se percatan de nuestro estado de ánimo. Los hijos, el cónyuge, los compañeros de trabajo no tienen la culpa, tampoco son indolentes a nuestro sentir, simplemente intentan hacernos pasar un momento agradable, no debemos alejarnos, ni rechazar estas pequeñas luces que iluminan nuestro día. Escucha las anécdotas, sonríe, ayuda a tus hijos a hacer la tarea… ¡Aprovéchalos!
  • Cuidarnos físicamente: Parece elemental y obvia esta observación, pero hay personas que se sienten afectadas de tal modo que dejan de comer y dormir por sus preocupaciones. Todos sabemos que las personas se vuelven más irritables ante la falta de alimento y descanso, por lo tanto, este descuido merma nuestra capacidad de análisis y decisión.

Seguramente todos hemos tenido la experiencia de “distraernos del problema” sin darnos cuenta; cuando volvemos a ser conscientes del mismo, nos sentimos liberados de la ansiedad y el pesimismo, es entonces cuando podemos pensar y decidir.

La serenidad hace a la persona más dueña de sus emociones, adquiriendo fortaleza no sólo para dominarse, sino para soportar y afrontar la adversidad sin afectar el trato y las relaciones con sus semejantes.

La mayoría de los tratamientos psicológicos que se emplean hoy día, suelen ser ineficaces porque tienden a ser incompletos, es decir, sólo se ocupan de restablecer aquella área o áreas que la persona suele manifestar como problemática o deteriorada, pero perdiendo de vista la totalidad de la persona donde todas las áreas y componentes de su personalidad están interrelacionados y conectados entre sí, por lo que si hay problemas o alteraciones en una sola de estas áreas, esto se manifestará en un comportamiento problemático a nivel general.

De hecho, la mayoría de los tratamientos psicológicos tratan de curar los síntomas, pero no analizan las causas subyacentes que originan dichos síntomas.

Es decir, a una persona que sufre de ansiedad, simplemente se le enseña una técnica de relajación y punto, pero esta herramienta es insuficiente ya que a medio plazo, la persona volverá a recaer en su ansiedad, puesto que no se trabajó sobre la totalidad de la persona y sobre las diversas áreas que podrían estar ocasionando y desencadenando dicha ansiedad.

Esta ansiedad pudo ser causada por una falta de autoestima, por un déficit en habilidades sociales, por un déficit en la capacidad para solucionar y afrontar problemas, por una falta de control mental, por una incapacidad para aceptar determinados sentimientos, emociones y/o pensamientos, etc., por lo que si no se trabajan todos estos aspectos de forma conjunta, el déficit psicológico seguirá manifestándose en la persona de una u otra manera y la ansiedad seguirá dañando y desestructurando su vida.

Todos los aspectos de la personalidad que influyen de manera interrelacionada y reciproca para que la persona pueda tener un óptimo y adecuado desarrollo personal, tanto a nivel psicológico y emocional, como en lo que respecta a su calidad de vida y a su satisfacción personal en todos los ámbitos de su existencia.

Es evidente, que si todas las áreas que conforman la personalidad están bien desarrolladas y afianzadas, la persona se encontrará bien, se sentirá plena y su desarrollo personal será óptimo y satisfactorio.

Por otro lado, la simple carencia en un área determinada, contaminará e influirá sobre las demás, haciendo que dicha persona se encuentre mal y que su desarrollo personal se encuentre obstaculizado, manifestándose en toda una serie de problemas psicológicos o emocionales.

Es importante llevar a cabo un proceso de reconstrucción personal en el que decidamos hallar la salida al dolor y sufrimiento que hay en nuestra vida.

Y que cada día que pasa seamos más conscientes de que si no cambiamos nuestra actitud, la forma de pensar, de sentir y de actuar, todo se agravará, ya que nuestro cuerpo no podrá seguir aguantando durante mucho más tiempo el estado de tensión y nerviosismo.

No se puede recuperar el equilibrio perdido recurriendo solamente a fármacos, ya que para poder recuperar nuestro equilibrio personal, hay que hacer un profundo trabajo de reconstrucción individual que nos permita restablecer la energía pérdida, recuperar el entusiasmo por la vida y conseguir desprendernos del estado de angustia y desilusión tan común en nuestros días.

Los fármacos pueden proporcionarnos alivio a corto plazo, no producen en la persona el cambio interno necesario para que ésta recupere el control de su vida, y con ello el control de sus pensamientos, sentimientos y emociones.

Es importante utilizar tu mente y ayudarte a cambiar tu forma de afrontar los problemas.

Que aprendas a romper la relación negativa que tienes establecida entre tu mente y tu cuerpo, bien aprendiendo a relajar tu mente, aprendiendo a relajar tu cuerpo, o relajando ambos de manera simultánea.

Con este aprendizaje, conseguirás que los pensamientos negativos y la tensión física que éstos producen, no puedan producirte emociones dolorosas, provocando con ello una mejora en tu vida a nivel físico y emocional.

Sólo necesitas creer que el cambio es posible y que está al alcance de tus manos, más cerca de lo que te puedas imaginar, ya que la fuerza para el cambio está dentro de ti, se encuentra en tu interior y puedes acceder a todo el potencial que guardas dentro de ti.

Hazlo ahora, no esperes más. No lo dejes para mañana, porque el mañana es solamente una ilusión. La única transformación posible debe ser realizada ahora. ¿Por qué esperar más? ¿No te gustaría poder empezar a disfrutar de tu vida plenamente de una vez por todas?

Pues adelante, hazlo ahora, deja tu mente abierta, libérate de todas tus preocupaciones y haz tuyas las ideas que se mencionan y exponen. Una vez que las hayas hecho tuyas, ponlas en práctica y convéncete a ti mismo de que el cambio es posible mediante la acción.

Avanza lentamente pero de forma segura, es mejor dar pequeños pasos que intentar correr demasiado deprisa.

¿Qué paso darás?