SERES DE LUZ

seres de luz1Todos somos seres de luz. Hay una luz en nuestro interior, algunos la irradian hacia los demás en otros permanece oculta.

Todos tenemos algo valioso dentro nuestro, pero mientras unos pueden mostrarlo otros lo tapan.

Esta oculto por miedo a lo que piensen los demás, por miedo a que se nos quite.

Elegí la vela porque muchos creen que su luz es pequeña y que no vale la pena compartirla que no harán grandes cambios.

Pero en un mundo donde existe la oscuridad en tantos, en donde parece que lo único importante es hacer negocios. El ganar cada vez más. Donde las familias cada vez están más desmembradas.

Es importante encontrar nuestra luz y empezar a compartirla.

Estos día me dijo alguien muy querido por mí, de que me servía todo lo que yo hacia y eso me dio más fuerzas para compartir con todos lo que siento.

Yo siento que cada día me estoy uniendo a más personas que quieren estar cada vez mejor, vivir en un lugar mejor.

Que se preocupan por lo que hacen, quizás es un muy buen momento para pensar con la realidad que tenemos, que podemos hacer nosotros.

Todos tenemos 24 horas es una de las cosas que no cambia por el dinero que tenemos o por los títulos que poseemos.

Pero cuando vamos creciendo en nuestro Ser, vamos aprendiendo a ver en que utilizamos nuestro tiempo, si ello nos ayuda a ir hacia donde esta la luz o si cada vez esta más oscuro.

Si cuando nos juntamos los lunes por dos horas nos conectamos con nuestro interior y dejamos ser nosotros mismos, aprovechando el lugar en donde todos nos escuchan y nadie opaca al otro sino que aporta lo que tiene para dar, para mi sirve veo la luz de cada uno.

Si aquel que no puede estar porque el horario no se lo permite no se apaga, no se siente mal,  sino se ocupa en algún momento de la semana de aportar a los demás su granito de arena, su luz, pasando por el blog y escribiendo lo que tiene para dar, para mi sirve el tiempo que estoy dedicando.

Pasando por mi canal y viendo los distintos videos y enriqueciendo lo que hay, para mi también sirve.

Es cuestión de iluminar al mundo no necesitamos ser Dioses, grandes iluminados sino de aportar lo que esta en nosotros.

Dejar esos viejos paradigmas en donde nos enseñaron a ser individualistas, en donde uno   tiene que pisar a otros para estar más arriba. Cuando va aprendiendo que cada uno esta en un nivel de aprendizaje pero si ayuda al que esta abajo también será ayudado a estar más arriba, vas creciendo y te vas dando cuenta que siempre para subir es más fácil cuando más liviano estás. Al estar más liviano te vas desprendiendo de aquello que no es tan importante que solo te quita brillo.

Te das cuenta que nadie es mejor que nadie sino que cada uno tiene fortalezas y debilidades.

Que las fortalezas ayudan a iluminar a los demás cuando las compartes. Que entras en la oscuridad cuando tus fortalezas solo te sirven para hacer sentir débil al otro o menos que vos.

Espero que cada vez seamos más los que aportemos nuestra luz porque si bien hay casos de oscuridad hay mucha más luz pero no se ocupan de mostrar.

¡Que brillemos cada día más!

¿Y tú que sientes? Espero que me cuentes.

 

 

 

 

UNA NUEVA CONCIENCIA

UNA NUEVA CONCIENCIA1En el planeta había comenzado desde la antigüedad a surgir una nueva dimensión de conciencia, un primer asomo de florescencia.

Maestros les hablaron a sus contemporáneos.

Les hablaron del pecado, el sufrimiento o el desvarío.

Les dijeron que examinen la manera que estaban viviendo. Lo que hacían y el sufrimiento que creaban.

De las posibilidad de despertar de la pesadilla colectiva de la existencia humana “normal“   y les mostraron el camino.

En las enseñanzas del hinduismo (y también en ocasiones del budismo), esa transformación se conoce como iluminación.

En las enseñanzas de Jesús, es la salvación.

En el budismo es el final del sufrimiento.

Otros términos empleados para describir esta transformación son los de liberación y despertar.

El logro más grande de la humanidad no está en sus obras de arte, ciencia o tecnología, sino en reconocer su propia disfunción.

Algunos individuos del pasado remoto tuvieron ese reconocimiento.

Gautama Siddharta, quien vivió en India hace 2.600 años, fue quizás el primero en verlo con toda claridad. Más adelante se le confirió el título de Buda que significa “el iluminado”.

Por la misma época vivió en China otro de los maestros iluminados de la humanidad. Su nombre era Lao Tsé. Dejó el legado de sus enseñanzas en el Tao Te Ching, uno de los libros espirituales más profundos que haya sido escrito.

El mundo no estaba listo para ellos y, aún así, constituyeron un elemento fundamental y necesario del despertar de la humanidad.

Era inevitable que la mayoría de sus contemporáneos y las generaciones posteriores no los comprendieran.

Aunque sus enseñanzas eran a la vez sencillas y poderosas, terminaron distorsionadas y malinterpretadas incluso en el momento de ser registradas por sus discípulos.

Con el correr de los siglos se añadieron muchas cosas que no tenían nada que ver con las enseñanzas originales sino que reflejaban un error fundamental de interpretación.

Algunos de esos maestros fueron objeto de burlas, sarcasmos y hasta del martirio. Otros fueron endiosados.

Las enseñanzas que señalaban un camino que estaba más allá de la disfunción de la mente humana, el camino para desprenderse de la locura colectiva, se distorsionaron hasta convertirse ellas mismas en parte de esa locura.

Fue así como las religiones se convirtieron en un factor de división en lugar de unión.

En lugar de poner fin a la violencia y el odio a través de la realización de la unidad fundamental de todas las formas de vida, desataron más odio y violencia, más divisiones entre las personas y también al interior de ellas mismas.

Se convirtieron en ideologías y credos con los cuales se pudieran identificar las personas y que pudieran usar para amplificar su falsa sensación de ser.

A través de ellos podían “tener la razón” y juzgar “equivocados” a los demás y así definir su identidad por oposición a sus enemigos, esos “otros”, los “no creyentes”, cuya muerte no pocas veces consideraron justificada.

El hombre hizo a “Dios” a su imagen y semejanza. Lo eterno y lo infinito, se redujo a un ídolo mental al cual había que venerar y en el cual había que creer como “mi dios” o “nuestro dios”.

La Verdad, continúa brillando en el fondo, pero su resplandor se proyecta tenuemente a través de todas esas capas de distorsiones e interpretaciones erradas.

 Es poco probable que podamos percibirlo a menos de que hayamos podido aunque sea vislumbrar esa Verdad en nuestro interior.

¿Tú la descubriste en tu interior?¿En qué momento?

LA RAZÓN DEL CORAZÓN

la razon del corazonLas palabras del corazón no se si son del todo ciertas.

Pero se que no son tampoco del todo equivocadas.

No es lo mismo pensar que sentir, no es lo mismo razonar que hacer las cosas impulsivamente.

Si vivimos pensando quizás nunca nos arriesguemos, y no estemos dispuestos una vez en la vida a perderlo todo por lo que amamos.

Dispuestos a olvidar, sin estar ciegos y vacíos, dejando de lado todas las trivialidades de la vida por lo que amamos.

Teniendo en frente lo que amamos en nuestra vida, siendo capaces de quitarnos la careta y sentir…

Si uno no siente, se transforma en una roca, no es capaz de demostrar cariño y confianza, es un cuerpo sin alma.

Por eso uno debe jugarse por lo que siente… le puede salir bien o mal, puede equivocarse o vivir el resto de su vida con lo que ama.

Jamás uno se perdonaría si por rencor, miedo o desconsuelo no es capaz de tomar a lo que ama.

El amor se siente con el corazón, no con la cabeza.

En el silencio y sin palabras, el corazón, decide tomar el camino correcto y va tras el Amor…

Ambas son fuertes si están juntas. El corazón nos dicta lo que sentimos pero, no siempre lo que sentimos es bueno.

En un corazón herido puede haber odio y podemos desear dañar al otro. Entonces, no siempre funciona.

La razón, determina nuestra decisión hacia lo que es más conveniente.

No es razonable para mí; más cuando sé que el enojo que puedo sentir; al momento se irá.

Si alguien ama a un hombre casado  y le dijo que jamás dejaría a su esposa. Vale la pena estar así cuando puede empezar de cero con otro. 

La razón va a orientar nuestros sentimientos porque los sentimientos pueden ser engañosos al mismo tiempo que lo es nuestro corazón.

El corazón es nuestra naturaleza y la razón es nuestra civilización.

Parecería que un 50 % de emoción y un 50% de intelecto podría ser lo ideal, el problema es que cuando las emociones están en medio no es tan fácil mantener la cabeza fría.

Aunque quizás, el problema podría ser que no sabemos usar correctamente nuestras emociones.

Creo que hay que tomar decisiones con la cabeza, pero sin dejar de escuchar a nuestro corazón, lo que tiene que decirnos es importante.

Las emociones no son un obstáculo, sino que resultan fundamentales para decidir.

Una decisión tomada sin emoción, es altamente probable que sea equivocada.

Solo quiero destacar la importancia de la emoción, por lo que antes de tomar una decisión, debemos aprender también a escuchar a nuestro corazón, a tener en cuenta nuestras intuiciones y saber utilizarlas junto con nuestra racionalidad.

Se trata de armonizar la cabeza y el corazón.

¿Y tú que piensas o sientes?