SOMOS CAPACES DE VERNOS EN LOS DEMÁS

"; google_ad_width = 468; google_ad_height = 60; google_ad_type = "text_image"; google_color_border = "FFFFFF"; google_color_link = "0000FF"; google_color_text = "000000"; google_color_bg = "FFFFFF"; google_color_url = "008000"; //-->

Todos  somos extensiones del campo universal de energía o la creación de Dios.

Cuando miramos a alguien nos estamos mirando a nosotros mismos en otra versión.

Debemos aprender a vernos reflejados en los demás. De allí la importancia de las relaciones que vamos teniendo a lo largo de la vida.

Amamos y nos sentimos atraídos hacia las personas que tienen características similares a las nuestras, queremos estar en su compañía así nosotros podemos manifestar más de esas características.

Sentimos rechazo hacia las personas que nos reflejan las características que negamos en nosotros. Si rechazamos mucho a alguien tenemos que pensar que es aquello que nos molesta aceptar.

Si logramos aprender a vernos en los demás  cada relación será una herramienta para evolucionar.

Entonces debemos recordarlo si te sientes atraído mira que características son las que te atraen, así  pueden aflorar en ti.

Lo mismo con las que rechazas así las puedes descubrir en ti y cambiarlas, mejorarlas o aceptarlas.

Siempre existe lo opuesto sin uno no existe el otro.

Negamos lo oscuro y de esa forma lo proyectamos en los demás. Atraemos lo que no queremos por no aceptarlo o mejorarlo en nosotros.

De ahora en más cada vez que te encuentres con personas que te desagradan aprovecha para descubrir la faceta en ti.

Reconoceremos nuestros rasgos positivos pero también los negativos y  comprenderemos más a los demás y no los juzgaremos.

Veremos el bien y el mal, lo correcto y lo incorrecto  como algo interno.

Al ver lo bueno y lo malo nos vemos completos sin pensar que lo negativo nos hace imperfectos.

Si nos enfocamos en lo malo de los demás como algo externo ajeno a nosotros y no aprendemos de ello seguimos atrayendo a ese tipo de gente.

Si nos molesta algo mucho es porque llevamos ese mismo patrón  de comportamiento o emoción.

Quizás algo grabado desde nuestra infancia puede ser voluntaria  o involuntariamente. Y eso nos lleva a criticarlas y calificarlas sin poder vernos en ellas y rechazarlas.

Si atraemos personas con problemáticas iguales es momento de pensar como aprender de ello.

Somos como un imán y atraemos nuestra misma vibración.

Rechazamos a quienes actúan distinto a nosotros sin cuestionarnos que quizás nosotros seamos lo que estamos actuando incorrectamente.

No podemos cambiar a los demás, lo único que podemos hacer es cambiar nosotros mismos.

Mirar y pensar en lo que vemos, quizás veamos en los demás cosas malas que ni siquiera existen en ellos sino en nosotros sólo.

La vida enseña que en todo lo malo existe lo bueno  y que en todo lo bueno siempre hay algo malo u oscuro.

Por eso como siempre lo importante de conocernos, ya que no podemos mejorar o erradicar lo que ni sabemos que tenemos. Hay que descubrir sus causas y saber los efectos perjudiciales que nos provocan en nosotros y en los demás.

El conocimiento nos va permitir hacer cambios en nosotros evolucionar  y  luego poder ayudar a los demás.  Al cambiar y mejorar podremos experimentar ese  hermoso anhelo de ayudar.

¿Qué empezarás hacer? ¿Hay muchas cosas que te molestan de los demás?

"; google_ad_width = 234; google_ad_height = 60; google_ad_type = "text"; google_color_border = "FFFFFF"; google_color_link = "0000FF"; google_color_text = "000000"; google_color_bg = "FFFFFF"; google_color_url = "008000"; //-->

LA DIVINIDAD

La divinidad es entendida principalmente como la ley que gobierna el mundo, de manera infinita y eterna. Esa energía maravillosa para algunos representada por Dios para otros esa energía o poder superior que se encuentra sobre nosotros.

Debemos  trabajar en armonía con el amor y la energía universal, si no, tendremos una vida rutinaria, vacía y sin sentido alguno.

No debemos olvidarnos de todos los días conectarnos con esa energía o ser Superior para no quedarnos huecos, vacíos.

Practicar yoga, meditación u oración la cuál nos ayudará a despertar la conexión que todos tenemos con Dios, el universo, y nuestros semejantes.

La esencia de cómo podemos percibir a la Divinidad, se encuentra en  Dios que se encuentra en todos los seres, siempre , observando al mundo, siendo el testigo que reside en todos nosotros.

La mejor manera de reflejar a esa divinidad en nosotros es cuando mostramos ese amor y luz que hay en Él, cuando comprendemos a los que nos rodean y nos sabemos poner en su lugar y ayudarlos.

Ese amor que todos estamos buscando, del cual nacerá la paz, armonía, y unidad entre todos los seres humanos de este planeta. Pero para llegar a este estado debemos emprender el camino de la espiritualidad, del amor. Por consiguiente, una vida sin espiritualidad es una vida incompleta.

Cuando uno tiene a Dios lo ve en todas partes y refleja a él en sus acciones, en su forma de ser.

Si uno descubre a Dios en todos, nunca lo rechazaría, no lo criticaría, no podría ser egoísta.

Somos partes individuales del Padre Supremo. Toda la creación está compuesta por las diferentes energías que emanan del Ser Supremo.

Estas expansiones se manifiestan en los millones de especies de vida, se encuentran en diferentes cuerpos materiales, pero todos somos expansiones de la misma energía espiritual, Dios.

En la plataforma espiritual, la cual es absoluta, todos somos iguales. Somos entidades espirituales, sirvientes de la Entidad Suprema, y estamos viviendo en la creación material. Esta es la verdadera unidad. La perfecta identificación de que somos personas espiritualmente conscientes.

Todos somos pequeños reflejos de la Conciencia Suprema. Nuestra causa común es contribuir a mejorar la situación del planeta, con una causa común y con el conocimiento de que todos formamos parte de la Suprema Divinidad. En este planeta no podemos vivir aislados.

Todos tenemos que trabajar juntos en diferentes niveles. La unidad, la tan ansiada paz solo podrá ser alcanzada, cuando nos concentremos en la plataforma espiritual, materialmente podremos ser diferentes: blancos, negros, cristianos, musulmanes, hindúes, pero espiritualmente somos iguales.

Por consiguiente mientras tratemos de usar nuestra energía en emociones temporales como la envidia, celos, y la ira, solo conseguiremos estar más lejos de entrar en una conciencia más elevada.

Recibe no sólo al nuevo día sino también a aquellos con los que convives con una sonrisa, y vivirás en el paraíso.

Con el paso del tiempo he aprendido que cuando amas y eres feliz sonríes con una facilidad alquímica debido a que la sonrisa es el claro reflejo de la presencia de Dios en nuestra vida y con ello de una paz interior y una lealtad a la vida.

¿Me ayudas a lograrlo? ¿Cuento contigo?

 

 

 

SER INDEPENDIENTE

Debemos ser independientes, haciendo lo que nos gusta.

Tomando decisiones en nuestra vida. Empezando a hacer lo que sentimos, sin necesidad de ser guiados por los demás.

Descubriendo esos dones, cualidades o fortalezas que tenemos y explotándolos al máximo.

Sin importarnos lo que piensan los demás, ya que tenemos la capacidad para elegir nuestro destino.

Aceptando nuestras limitaciones y viviendo con serenidad y naturalidad.

Nunca sufriendo por alguna limitación ni hundiéndonos en ella sino buscando otra forma de resolverlo.

Luchando siempre ante la adversidad y dándonos el lugar que merecemos en este mundo.

Siempre con una estrategia para lograr lo que queremos buscando las herramientas necesarias.

Aprendiendo y creciendo de cada circunstancia, de cada error si apareciera.

Viviendo cada etapa para sentirnos plenos, para estar cada día mejor y gozar de esa independencia.

Actuando con responsabilidad, aprendiendo de alguna crítica para mejorar o liberándonos si no tiene lugar, descubriendo que muchas veces nosotros reforzamos esas críticas o esas actitudes negativas.

Tenemos que tener confianza de quienes somos y que podemos hacer.

Así podremos ir asumiendo nuestras responsabilidades y también encontrar la verdadera libertad, para elegir nuestra propia vida y ser dueños de nuestro destino.

Siendo independiente emocionalmente sin depender de la aprobación de los otros, en cada cosa que hacemos o decimos.

Siendo independiente de nuestros padres, de nuestras parejas o familiares.

Independizándonos financieramente, al no depender de un trabajo o empleo para ganar dinero para subsistir.

Siendo autónomos, no teniendo un jefe o un superior que nos diga que hacer.

Aprendiendo a ser autoexigente.- ¿Eres capaz de cumplir tus obligaciones sin que otra persona te esté exigiendo su cumplimiento?

Este es un problema que muchos trabajadores autónomos tienen, no saben exigirse el cumplimiento de sus obligaciones, tienen trabajo pendiente, pero como no tienen horarios ni nadie que los controle no lo realizan como deberían o lo postergan y luego tienen que enfrentar las consecuencias.

Creo que si quieres aprender a ser independiente tendrás que tomarte en serio el consejo de la excelencia de Anthony Robbins: Exígete más de lo que cualquier otro te exigiría.

Aprendiendo a ser disciplinado.- Hay cosas que tienes que hacer regularmente te guste o no, si eres independiente y no eres autoexigente puede costar ser disciplinado, una persona puede ser autoexigente pero no disciplinada, como aquellos que juegan un partido de futbol con todas sus fuerzas pero sólo juegan un partido de vez en cuando, la disciplina tiene más que ver con el hacer algo constantemente que con el darlo todo ocasionalmente.

Aprendiendo a ser confiado.- Debes tener confianza en ti mismo es lo que te hará independiente de la opinión o influencia de otros, si tu no confías en ti ¿Quién confiará en ti entonces?, la confianza te servirá para tomar buenas decisiones en la vida y además para poder pasar a la acción con mayores posibilidades de éxito, conforme vayas obteniendo mayor independencia más serán las cosas que tendrás que enfrentar sólo y es mejor que lo hagas con confianza que sin ella.

¿Eres independiente? ¿Qué debes mejorar?

 

 

AUTOCRECIMIENTO

Es importante el auto-crecimiento en nuestras vidas ya que gracias a él encontramos más oportunidades. Nos conocemos más, siempre  y cuando ese crecimiento sea en todas las áreas. Muchos sólo se dedican al crecimiento profesional o económico.

Al crecer en todas las áreas, aprendes a conocerte y tu relación contigo mismo es la más importante. Exploras tu propio ser. Sabes lo que necesitas y quieres. La vida toma un verdadero valor.  Aprendes a aprovechar todas las oportunidades a hacer sin importar si te equivocas ya que de errores también aprendes.

Te aceptas como eres tratando de cada día ser mejor que ayer.

Liberas a tus pensamientos y emociones, actuando responsablemente y con seguridad.

Buscas el equilibrio entre tu ser y el de los demás.

Solicitas ayuda cuando la necesitas y la entregas cuando puedes ya que al estar seguro de ti mismo eso no te hace ni mejor ni peor.

Si aparece algún conflicto en alguna relación, tratas de resolverlo, con respeto y  aceptando y permitiendo la diferencias individuales.

Buscas de cada problema su raíz, si nació en el pasado tratas de entenderlo y liberarte de él.

Lo que está en nuestras manos lo resolvemos, si no sabemos cómo buscamos ayuda o las herramientas necesarias y si no tratamos de entender su proceder y perdonamos para liberarnos de ese dolor que nos causa el no perdonar el estar angustiados.

Debemos estar bien con nosotros mismos primeramente, para que los demás  estén bien.

Necesito pensar primero en mí y no pensar que eso es ser egoísta.

Si yo quiero cumplir mis objetivos o lograr ese proyecto que de alguna manera me beneficie y solucione mis problemas, yo tengo que pensar primero en la forma como debo resolver mis propios asuntos.

No puedo ayudar a nadie si no puedo resolver mis propios conflictos.

 Aunque existan aquellas personas que se opongan o que creen que lo que yo haga, no servirá de nada.

Yo debo definir exactamente qué quiero para mí en el corto, mediano y largo plazo.

Aquello que será mi trabajo y mi máxima pasión durante toda mi vida, que cuando yo lo logre hacer realidad, beneficiará a otras personas cercanas a mí en el largo plazo.

Si puedo resolver mis propios problemas, yo podré resolver más adelante los problemas de otras personas.

Primero debo pensar lo que mejor sé hacer y que me ofrece tranquilidad y seguridad en el momento de poder aplicarlo.

Segundo, debo aplicar muy bien lo que me gusta para adquirir destrezas, experiencia y nuevos conocimientos.

Tercero, lo que yo he estado haciendo durante el tiempo aplicado, me generará unos beneficios, tanto personales y profesionales como económicos, permitiéndome al final poder colaborar con los demás.

Cada uno elegirá que herramientas o técnicas utilizar.

El cambio y la decisión, está  en nosotros.

Pero es importante tener o buscar esas herramientas.

De nada sirve conocerme y saber de mis miedos, traumas o bloqueos si no sé cómo superarlos.

Realiza un inventario de tu vida, piensa:

Sobre tu físico, salud, peso, aptitud física, citas al médico.

Sobre tu seguridad en ingresos, ahorros, deudas,  preocupaciones o necesidades.

Sobre  tus relaciones, tus satisfacciones, factores de estrés, necesidades y preocupaciones en relaciones con otras personas compañeros, familia y amigos.

Sobre los hijos, ¿qué tan satisfecho estás  con la relación con tus hijos?

Sobre  el trabajo, ¿eres feliz  con tú situación de trabajo, tú seguridad, y tus preocupaciones al respecto?

Sobre lo emocional, tus emociones típicas, las emociones que deseas  y las que no deseas,  preocupaciones especiales.

Sobre  lo espiritual, actividades que incluyen el espíritu, rezar, orar, meditar, o buscar dentro de ti para crecer.

Sobre tu tiempo libre o diversión, las actividades que tú haces para divertirte: deportes, pasatiempos y entretenimientos.

Con esto, te puedes ayudar y te darás cuenta de las áreas en las cuales estas feliz, y en las que te falta, y así harás los cambios que quieres hacer en tu vida. ¿Qué es lo que quieres de la vida? ¿Qué quieres alcanzar?