EL TRAUMA

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El trauma lo puede sufrir cualquier persona a lo largo de su vida por un suceso que le afecte de una manera especial.

Pero es necesario afrontarlo y superarlo cuanto antes, de lo contrario le perjudicaría durante toda la vida y cambiaría su personalidad y forma de ser.

Un trauma es una herida psíquica que sufren algunas personas como consecuencia de un suceso o conjunto de sucesos negativos en su vida, que les afecta de forma dramática causándoles dolor y angustia emocional.

Estos sucesos negativos dejan huella en la persona que lo sufre.

Modifican su personalidad y también afectan a su actitud y comportamientos futuros ante situaciones similares.

Estas personas también tratan de evitar o huyen de esas situaciones como un mecanismo de defensa, al no haber sido capaces de asimilarlo psíquicamente ni de haberse adaptado a la nueva situación.

Es importante aclarar que el trauma en ocasiones es el resultado de lo que se percibió y no de lo que realmente sucedió.

Puede ocurrir, por ejemplo, que una persona durante su infancia se sintiera rechazada o que no se sintiera querida, pero esto no significa que efectivamente haya sido así.

Sin embargo, al haberlo vivido como si así fuera, sufrirá todas las consecuencias que se derivan de un trauma emocional.

En la infancia y en la adolescencia es cuando las personas son más vulnerables y quedan marcadas con más fuerza por lo que les sucede.

A estas edades no se tiene una personalidad definida y se tiene poca capacidad de respuesta para hacer frente a acontecimientos que influyen negativamente en las personas.

Hay sucesos en la infancia que marcan para siempre y que dejan secuelas dependiendo, sobre todo, de la gravedad del suceso y de la frecuencia con la que ocurrió.

Muchos niños tienen que hacer frente a la muerte o al divorcio de sus padres, teniendo que vivir con esa carencia siempre.

Otros son víctimas de malos tratos, rechazo, indiferencia, superprotección, falta de comunicación, etc.

A cada uno le afectará de forma distinta, pero tener ayuda y apoyo para resolver los problemas, mitiga las situaciones y contribuye a que se superen.

La vida de las personas está llena de vivencias y recuerdos, algunos agradables y otros tristes y dolorosos.

El problema surge cuando los recuerdos desagradables dejan huella, es decir, estos recuerdos se viven con especial intensidad y causan un profundo dolor y angustia.

Quienes los sufren tratan de olvidarlos y no lo consiguen, intentan no recordarlos, pero acuden a su mente una y otra vez.

En este caso, estamos ante personas que han sufrido un trauma emocional y no han logrado superarlo; aún no han asumido su pasado.

Otras veces ocurre que, como consecuencia del fuerte impacto que puede causar un acontecimiento en una persona, no consigue recordarlo o tiene lagunas en su memoria que le impide averiguar qué fue lo que sucedió realmente.

Son traumas del pasado escondidos en el inconsciente, que no les permiten vivir tranquilos y que deben ser conscientes de ellos para ser superados.

Aunque no se tenga ningún recuerdo de lo ocurrido y para quien lo padece sea como si eso no hubiese pasado, porque efectivamente no lo recuerda, los traumas dejan huellas tan profundas que, aun sin recordarlos, afectan a la personalidad y al vivir diario.

Muchas personas sufren trastornos de conducta o un desarrollo anómalo de la personalidad, como consecuencia de esos sucesos que no recuerdan, pero que le hacen vivir con temores.

Es fundamental descubrir el origen de esos temores para aprender a enfrentarse al problema y así poder solucionarlo.

Todas las personas, y a cualquier edad, pueden quedar traumatizadas por un suceso negativo que ocurra en un momento determinado.

Lo importante es afrontarlo y no permitir que le afecte durante toda la vida.

Para ello es aconsejable contar con el apoyo de amigos y familiares. En casos concretos se puede encontrar apoyo a nivel social, según el tipo de trauma que se sufre. Las mujeres maltratadas o víctimas de abusos sexuales, pueden acudir a determinados centros sociales que tengan entre sus funciones, la de ayudar a víctimas de la violencia de género o de agresiones sexuales.

En determinadas ocasiones no se tiene clara la causa del trauma. Lo principal, en este caso, es descubrirla para comprender el porqué del problema y a partir de ahí poner solución. Es aconsejable acudir a un profesional para que a través de conversaciones o mediante algún tipo de terapia que ayude a encontrar el origen del problema.

Superar los posibles sentimientos de culpa  que se sienten por el suceso que les causó el trauma. Que podían haberlo evitado o que fueron ellas quienes provocaron la situación. Deben tener claro que ellas son las víctimas y que no hicieron absolutamente nada para que eso sucediera.

Modificar los pensamientos, sentimientos y emociones.

Cuando con relación al suceso traumático aparecen una serie de conductas irracionales. El profesional ayuda a comprender la irracionalidad de esas conductas, desmontando esas ideas y enseñando a modificarlas o a cambiarlas por otras alternativas.

Es fundamental, saber lo siguiente: “Siempre de las circunstancias negativas hay que aprender algo nuevo.

 Cuando uno ha tenido una experiencia traumática, debe preguntarse: ¿Qué aprendí yo de esto? ¿Qué cosa positiva me puede aportar para mi vida?

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CRECIMIENTO PERSONAL

El crecimiento personal o desarrollo personal, te ayuda a conseguir cosas tales como la actualización de las potencialidades humanas (psicológicas y espirituales) lo que puedes hacer más allá de tu desarrollo natural y de tu edad.

Pretende que con el trabajo de crecimiento personal aprendas, a través de la conciencia de ti mismo, a aprovechar tus posibilidades de pensar, sentir y actuar.

Es un trabajo distinto, pero de alguna manera coincidente o complementaria al que puede hacerse con la psicoterapia.

La psicoterapia trata de ordenar algo que está desordenado, es decir, es el paso de la desorganización a la organización, del caos al equilibrio.

Mientras que el crecimiento personal trata de llegar a la plenitud, es decir, una vez que ya tienes la organización y el equilibrio, desarrolla la propia capacidad para el gozo, la vitalidad y la creatividad.

Utilizando distintas herramientas para nuestro desarrollo personal.

Para vivir con la abundancia de todo lo que quiero ser, hacer y tener

Con la sensación de sentirme libre y controlar mi propia vida. Con una autoestima alta y una apreciación real de mí misma. Con un  éxito integral de acuerdo a mis propias expectativas.

El crecimiento personal es un tema que muchos dejan en el olvido, como un viejo libro empolvado en la biblioteca. Otros  se preocupan por sus situaciones, por su falta de dinero y se lamentan de no haber conseguido la plenitud en sus vidas. Dan excusas y justifican sus acciones y resultados. Pero finalmente, ninguno de los que han fracasado en la vida, se han tomado en serio el crecimiento personal.

Otros dicen que el crecimiento personal es aburrido, que es para gente adulta o de la tercera edad. Pero muchos otros dicen: “No, a mí no me gusta leer  o yo ya estoy grande, yo no cambio más.

Y ¿Cómo esperan entonces aprender a resolver sus problemas? ¿Esperan soluciones mágicas?

La gente quiere que todo de la noche a la mañana cambie, y peor que eso, quieren que el cambio que les dará una mejor vida prácticamente no requiera esfuerzo de su parte.

¿Cómo podrías ser más exitoso y destruir tus problemas si no te propones crecer? ¿Cómo a alguien se le ocurre poder mejorar su vida en un par de segundos?

El crecimiento personal es el camino al éxito, la plenitud y la felicidad total… pero lo es sólo para la gente que se ocupa de ello.

Sólo quienes verdaderamente se plantean crecer como estilo de vida, logran mejorar sus situaciones y alcanzar nuevos niveles de vida.

Todo esto, debe ir orientado para el mejoramiento de la calidad de vida propia, y en ocasiones, de la de los demás.

El crecimiento personal no es aburrido, es difícil de aplicar, y algunos de los que se interesan por el tema, se dan cuenta que esta no es otra de esas promesas vagas de éxito “de la noche a la mañana”.

Pero que sea difícil, no debería detenerte en tu camino al triunfo total y al mejoramiento de tus habilidades, capacidades, talentos y destrezas… depende únicamente de ti.

Ese camino de crecimiento personal es en realidad un arte… El arte de descubrir lo mejor de mí, la esencia de la persona que verdaderamente soy, y vivir desde allí en todo momento de mi vida.

El crecimiento personal es un proyecto de vida. Un plan a largo plazo en el cual hay que ir trabajando continuamente. Un sendero de tristes recaídas pero también de muchísimos avances positivos colmados de satisfacciones. En esta ruta hacia tu crecimiento personal hay tres elementos importantes que harán tu jornada mucho más fácil:

El primero es el Autoconocimiento: Mira detenidamente aquello que cruza por tu mente. Presta atención a cuáles son tus preocupaciones y qué las causan.

Escucha a tus sentimientos y pregúntate porque sientes esto o lo otro, que te produce ira o miedo. Es muy importante conocernos. Mirarnos como se mira a otra persona. Analizarnos como se analiza un libro.

Obsérvate en todo momento, tal vez haciendo cosas que sabes que son destructivas, o pensando ideas negativas. A este nivel no es preciso ejecutar ningún cambio, solamente contémplate y nota cómo reaccionas, cómo eres. Cuando hagas del estar alerta de ti mismo un hábito, una rutina, entonces el cambio se producirá solo.

La segunda forma para trabajar con tu crecimiento personal es crear buenos hábitos mentales y físicos, por ejemplo: No dejes que tu mente vague y vague saltando de una idea a otra sin sentido y sin rumbo. Tu mayor riqueza es tu cerebro, no lo dejes suelto por ahí como a un perro vagabundo. Enfócate en ideas concretas, en planes palpables. Toma un libro, concéntrate y lee. Renta una buena película o un documental. Trata de mantener conversaciones interesantes.

Así mismo con tu cuerpo, no lo dejes tirado frente al televisor o sobre la cama. Levántate. Camina. Ve a dar un paseo y toma aire.

El tercer elemento son herramientas  como las técnicas de relajación, de autoprogramación y afirmaciones, de motivación entre muchas otras.

Empieza a trabajar poco a poco, pasito a pasito, hasta que un día te encontrarás con ese hombre o esa mujer que tanto anhelas ser. 

CUANDO EL CUERPO HABLA

El cuerpo siempre nos habla, pero nosotros muchas veces nos olvidamos de él.

Nos olvidamos de él cuando por ansiedad comemos más cantidad de la que él necesita.

Nos olvidamos del cuerpo cuando no le damos los nutrientes que el necesita con dietas ridículas para estar con la silueta que deseamos o vemos que tienen modelos o artistas de moda.

Cuando nos creemos que para divertirnos debemos tomar más de la cuenta para reírnos sin parar, como si eso no fuera posible sin tomar alcohol de más.

El cuerpo nos habla cuando trabajamos sin parar, por lograr el éxito, para ganar cada vez más dinero sin importarnos nuestras horas de descanso.

El cuerpo nos habla cuando cargamos grandes pesos.

Cuando algo anda mal siempre nos avisa.

Pero nosotros ¿Lo escuchamos?¿Qué hacemos?

Todas estas partes del cuerpo producen señales sutiles y que a veces pasan inadvertidas. Son avisos de posibles trastornos.

Cada parte da su indicio que algo anda mal, cabello que se cae más de la cuenta.

Las señales de tipo auditivo algunas veces son difíciles de notar, pero otras son muy evidentes, como zumbidos, oídos tapados, mareos.

La postura que mantenemos, la forma del cuerpo, cómo nos movemos y caminamos, son indicadores de nuestro estado de salud.

El exceso de peso, la clásica barriga abultada, es un factor de riesgo debido a los ácidos grasos que se forman en el hígado, entorpeciendo el normal funcionamiento de los órganos y del cuerpo en general.

Pero cuidado con nuestras emociones ellas son muchas veces los desencadenantes de nuestras enfermedades.

El dolor de garganta o ciertas disfonías vienen  cuando no es posible comunicar lo que queremos decir, muchas veces nos creemos que gritando nos escuchan más o callarlo es lo mejor.

El estómago arde cuando nos enojamos y no podemos perdonar, ni logramos aclarar lo que paso y nos quedamos con ese sentimiento.

El dolor de cabeza deprime cuando las dudas aumentan. Y no podemos con ellas.

Las uñas se quiebran cuando las defensas están amenazadas.

El cáncer mata cuando te cansas de “vivir”.

La Enfermedad no es mala, te avisa que te estas equivocando de camino.

Solo debemos ser conscientes de que nuestro cuerpo nos avisa cuando algo nos pasa y debemos aprender a escucharlo y darle la respuesta a través de los profesionales para que actúen y nos orienten y así llevar una vida lo más natural y sana posible.

Así podremos estar en armonía para poder elegir lo mejor en las diferentes elecciones de nuestra vida.

Debemos lograr nuestro equilibrio entre los sentimientos, emociones, lo físico y espiritual. Entre nuestras relaciones y lo personal.

Entre quizás, ese pasado que no queremos reconocer, pero nos ata y nos duele.

Enfrentar nuestros dolores es fundamental para entenderlo, para liberarnos de él y así estar mucho más livianos. Liberándonos de rencores, orgullo, pena, tristeza, apegos que lo único que hacen es oprimirnos y enfermarnos.

¿Tú tienes algo para perdonar o liberarte? ¿Escuchas a tu cuerpo? ¿Lo mimas y cuidas?

 

ENTRE EL MAL Y EL BIEN

Cada día que comienza, estamos en la lucha entre el bien y el mal. Queda en nosotros la elección.

Muchos creen que están en el camino del bien pero siempre existen caminos entrecruzados.

Lugares que visitamos donde existe el mal humor, donde al llegar parece moneda corriente, tratar mal a las personas y está en nosotros, como reaccionamos al mal. Es fácil querer al que nos quiere y tratar bien al que nos trata bien, pero como neutralizar ese mal, ese odio.

Es cuestión de estar siempre de buen humor, positivos e irradiar amor.

Que nuestra boca hable sólo lo que genere bien, si nuestras palabras van a salir para herir, criticar, es preferible quedar callado.

Con esto no quiero decir que iremos por el mundo mintiendo y diciendo lo que no sentimos, es cuestión de ir construyendo y no destruyendo.

¿Qué les parece si creamos en nosotros el hábito de buscar virtudes en los demás?

Toda persona tiene algo que lo distingue, que es bueno. Si nosotros vamos descubriendo el brillo de las personas en vez de la oscuridad, iremos iluminando al mundo y por ende a nosotros mismos.

Siempre trataremos de ayudar pero aquellos que siguen en la oscuridad, en el mal, quizás no seamos nosotros quienes lo podemos ayudar o quizás todavía no sea su tiempo. Por eso es que muchas mujeres a pesar de amar a su pareja son maltratadas y se quedan, pero hay que saber los límites, hay que saber cuando tenemos que alejarnos.

Me hacen mal o me hacen daño cuando yo lo permito.

Me contagio el mal cuando yo lo acepto.

Muchas personas siempre están con los problemas, con lo que está mal.

Nosotros siempre debemos ubicarnos en la solución.

En que podemos aprender o como nos podemos fortalecer con el conflicto.

Siempre pensar en lo que me dicen o en lo que pienso.

No tomar nada como una verdad absoluta.

Todos se pueden equivocar y no debemos olvidarnos que los libros también fueron escritos por hombres.

Si te enfocas en el mal generaras más mal.

Si al levantarte algo te sale mal olvídate de eso, si empiezas a decir que tienes un día muy malo, seguro que lo tendrás.

Cuando te va bien en la vida vibras de otra manera y generas cada día más.

Recuerda que nuestros pensamientos crean nuestra realidad y nuestro mundo interno crea nuestro mundo externo.

La mente es como un jardín  que puede ser inteligentemente cultivado o abandonarse y llenarse de hierbas y malezas.

Pero en ambos casos produce algo, siempre sucede, está en nosotros elegir, que queremos producir actos buenos o malos.

Cada circunstancia que enfrentamos trae un aprendizaje y una lección que debemos aprender, una vez que la aprendimos da lugar a otra circunstancia. Hay personas que nunca piensan y por eso vuelven y vuelven con los mismos problemas y dicen que tienen mala suerte.

Las circunstancias no hacen a la persona, ella simplemente la revelan así misma.

¿Qué piensas hacer para generar  Tú siempre el bien?