Lo importante es ir aplicando lo que aprendemos

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Tengo que reconocer que soy la fuente de mi felicidad..Tengo  que exploramúltiples territorios de mi vida. Descubrir pautas y creencias  negativas. deshechando viejos cargamentos. Me siento mas libre y mas ligera. Estoy abierta y receptiva al bien.

Es  momento de saber lo que no quiero. Ser muy clara respecto de lo que si quiero en mi vida.

Es fascinante que haya personas, cosas y lugares maravillosos en mivida, pero tengo bien claro que Solo nosotros podemos ,hacernos felices.. Solo nosotros podemos pensar aquello que nos de paz y alegría. Jamás confieras tu poder a otra persona ni a ninguna otra fuente exterior. Hazte feliz a ti mismo, y todo  lo que es bueno fluira hacia ti en abundancia.

Hago una lista de todo lo que me gusta tener en mi vida -personas, lugares y cosas que podrían contribuir a mi felicidad, voy a incluir todo eso en un relato.

Lo leo y lo visualizo puedo hacer un video o un powerpoint con fotos y afirmaciones o frases.

Me relajo dejo la tensión y el miedo. Me ayuda a vivir mejor.

No hacen falta más que unos pocos momentos, varias veces al día, para aflojar la tensión y permitir que el cuerpo se relaje. En cualquier momento puedo cerrar los ojos, hacer dos o tres respiraciones profundas y aflojar cualquier tensión con la que puedo andar cargando. Si dispongo de más tiempo, me siento o me acuesto en silencio y hablo con mi cuerpo para inducirlo a una relajación completa. Desde la cabeza y voy descendiendo.

Al terminar este sencillo ejercicio me siento más tranquila y creo en mi interior un estado de paz.

El cuerpo se relajará automáticamente; no tenemos que hacer nada para obligarlo.

Olvídate de toda urgencia, y deja que las cosas sucedan. Recuerda que la naturaleza de la mente es pensar; jamás nos liberaremos completamente de algunos destellos de pensamiento. Déjalos que pasen. Tal vez adviertas que en un momento dado tus pensamientos son de enojo, de miedo o de desastre. No les des importancia; déjalos pasar como pasan las nubes por un cielo de verano.

Hay quien dice que sentarse derecho, con la columna recta, sin cruzar brazos ni piernas, mejora la calidad de la meditación. Es posible; hazlo si puedes, pero lo importante es que medites con regularidad. La práctica de la meditación produce efectos acumulativos: cuanto mayor es la regularidad con que se la practique, mejor responden cuerpo y mente a los beneficios de la relajación, y las respuestas se obtienen con mayor rapidez.

Otro método fácil de meditación es contar simplemente las respiraciones mientras se está tranquilamente sentado con los ojos cerrados. Cuenta uno al inhalar, dos al exhalar, tres al inhalar y así sucesivamente hasta llegar a diez. Después vuelve a empezar por uno. Si te distraes empieza de nuevo a contar desde uno.

No es posible meditar incorrectamente. Cualquier punto de partida es perfecto para ti.

Si esto de meditar es nuevo para ti, te sugiero que empieces con no más de cinco minutos por vez, veinte o treinta minutos de meditación puede llegar a aburrirte y dejarlo por completo. Cinco minutos una o dos veces por día es un buen comienzo. Si puedes hacerlo todos los días a la misma hora, el cuerpo empezará a pedírtelo. La meditación te ofrece breves períodos de descanso que son beneficiosos y curativos para las emociones y para el cuerpo.

Ya ves que todos llevamos dentro una tremenda sabiduría. Dentro de nosotros están todas las respuestas a todas las preguntas que jamás podamos hacernos. No tienes idea de lo sabio que eres.

Puedes cuidarte solo. Tienes todas las respuestas que necesitas. Conéctate. Te sentirás más seguro y más poderoso.

No olvides que cuentas siempre con mi apoyo y mi amor.

El pasado paso y esta acabado. Soy libre. Tengo un sentimiento nuevo de orgullo y de valor. Tengo confianza en mi capacidad de amar y de ser independiente. He aprendido que soy capaz de crecer y de cambiar positivamente. Soy fuerte.

Estoy en unión con la totalidad de la vida, en unidad con el poder y la inteligencia del Universo.

La sabiduría divina me conduce y me guía en cada paso que doy. Totalmente a salvo, avanzo hacia mi mayor bien, y lo hago con júbilo y con soltura. Soy una persona nueva y viva en el mundo que yo he elegido. Agradezco profundamente todo lo que tengo y todo lo que soy. Las bendiciones y la prosperidad me llegan de todas partes. Todo está bien en mi mundo.

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Podemos ser Grandes

somos-grandesHay muchas personas que podrían ser mejores, pero jamás lo han intentado.

Muchas personas que podrían estar mejor pero el miedo no los deja avanzar y prefieren seguir en su lugar de confort.

Todos estamos rodeados de grandeza. Es fácil ser grande, porque los que

son grandes te ayudarán.

Lo más fantástico de todo es encontrarte con los más grandes de la actividad que sea, compartir sus ideas, sus métodos y sus técnicas.

He visto cómo los grandes especialistas ofrecen sus conocimientos para enseñar a los jóvenes cómo ellos consiguieron triunfar. No se esconden nada y he comprobado que lo mismo sucede en todo el mundo.

Lo bueno de rodearte de gente grande es que ante alguna dificultad enseguida podes pedir ayuda.

Enseguida te explican. Te ofrecen todo lo que saben. Si estas haciendo mal algunas cosa, podrás  corregirla. Para abreviar, salís ganando. He comprobado que los grandes están bien dispuestos a ayudarte para que tú también llegues a ser grande.

Ellos piensan que lo que se espera de ellos, es que día a día ayuden a alguien que jamás puede devolverle el favor, y que hacerlo es su obligación.

La disposición a compartir es una característica de los grandes. Los verdaderamente grandes comparten sus secretos.

Búscalos, llámalos por teléfono o lee sus libros. Ve adonde ellos estén, ponte en contacto, habla con ellos.

De nada sirve sentirte grande porque estas siempre con los que menos saben o te quedas estancado en un mismo lugar.

Sos grande cada día puedes serlo más. ¿Vos dónde estás? ¿Quién te rodea?